Expo Auto Chino: la nueva ofensiva asiática que redefine el mercado automotor argentino
Con 26 marcas, más de un centenar de modelos y 15 lanzamientos y anticipos, la primera edición de Expo Auto Chino mostró en Costa Salguero hasta dónde llegó la transformación de la industria automotriz argentina.
Con 26 marcas, más de un centenar de modelos y 15 lanzamientos y anticipos, la primera edición de Expo Auto Chino mostró en Costa Salguero hasta dónde llegó la transformación de la industria automotriz argentina. SUVs, pick-ups, eléctricos, híbridos y vehículos de lujo convivieron durante tres jornadas que dejaron en claro que los fabricantes chinos ya no ocupan un lugar marginal en el mercado local.
La primera edición de Expo Auto Chino, realizada entre el 2 y el 4 de octubre en el predio BA Ferial de Costa Salguero, difícilmente pueda ser considerada simplemente una muestra sectorial. Con 26 marcas, más de 13.000 metros cuadrados de exposición y alrededor de 15 lanzamientos y anticipos, el encuentro funcionó como una verdadera radiografía del nuevo escenario automotor argentino.
La diversidad de propuestas fue probablemente el dato más contundente. SUVs compactos y de lujo, pick-ups, sedanes, deportivos, vehículos comerciales y una creciente oferta de modelos electrificados permitieron comprobar que la industria china dejó atrás la etapa en la que competía exclusivamente mediante precios agresivos.
Ahora la disputa se desarrolla también en terrenos como tecnología, electrificación, diseño, conectividad, seguridad y prestaciones.
Y la magnitud de la convocatoria de marcas permite dimensionar el fenómeno: Aion, Arcfox, BAIC, Changan, Chery, Deepal, Dongfeng, Forthing, Foton, GAC, Geely, GWM, JAC, Jetour, JMEV, Kaiyi, Kama, Landking, Leapmotor, Lynk & Co, Maxus, MG, Omoda & Jaecoo, Shacman y Soueast fueron parte de la exposición.
Grupo Antelo, protagonista de la muestra
Uno de los grandes protagonistas fue el Grupo Antelo, que presentó una oferta particularmente amplia a través de GWM, Changan y JMEV, además de aprovechar la exposición para concretar dos importantes desembarcos.
El primero fue Soueast, que regresó al mercado argentino después de cuatro años de ausencia con el S06, un SUV del segmento C con tecnología híbrida enchufable.
El modelo combina un motor naftero 1.5 turbo con un impulsor eléctrico para alcanzar 265 CV, puede recorrer hasta 120 kilómetros en modo exclusivamente eléctrico y declara una autonomía combinada superior a los 1.300 kilómetros. Sus precios de preventa se establecieron en US$30.900 para la versión Comfort y US$33.900 para la Luxury.
La segunda incorporación fue Deepal, la marca premium y tecnológica del Grupo Changan, que desembarcó en la Argentina con el S05.
También híbrido enchufable, el SUV combina un motor térmico con uno eléctrico de 218 CV y una batería de 18,4 kWh, que permite recorrer hasta 100 kilómetros utilizando exclusivamente electricidad. El modelo se presentó con un precio de preventa de US$34.000.
El dato no es menor: la expansión de los PHEV puede convertirse en uno de los caminos más interesantes para la electrificación argentina. Permiten realizar buena parte del uso cotidiano sin consumir combustible y, al mismo tiempo, conservar la posibilidad de recurrir al motor térmico para viajes de larga distancia.
En paralelo, Changan mostró parte de su nueva oferta electrificada, mientras que JMEV ratificó su apuesta por la movilidad urbana con el pequeño Easy 3, un eléctrico que busca acercar la tecnología de cero emisiones a un segmento de consumidores más amplio.
Stellantis también juega sus cartas
La presencia de Stellantis tuvo una particular relevancia dentro de una exposición dominada por compañías de origen chino. El grupo automotor multinacional participa a través de Leapmotor, marca china especializada en vehículos de nuevas energías y que ya inició su comercialización en la Argentina.
El stand exhibió los B10 y C10, los dos modelos con los que Leapmotor inició su actividad comercial local.
Pero la verdadera atención estuvo puesta en los productos que anticipan la próxima etapa de la marca.
Entre ellos apareció el B03X, un SUV compacto 100% eléctrico que llegará a la Argentina durante el primer trimestre de 2027. Tiene una batería de 53 kWh, un motor de 197 CV y una autonomía de hasta 400 kilómetros bajo ciclo WLTP.
También se mostraron en carácter de avant-première el B05, un modelo eléctrico de 218 CV y hasta 480 kilómetros de autonomía, y el C16, otro vehículo eléctrico de mayores dimensiones y tres filas de asientos.
De esta manera, Stellantis busca construir a través de Leapmotor una oferta que abarque diferentes segmentos del mercado eléctrico argentino, utilizando la experiencia industrial y comercial global del grupo para respaldar el desembarco de una marca que hasta hace poco era prácticamente desconocida en el país.
MG Cyberster: una de las grandes estrellas
Si hubo un automóvil capaz de concentrar las miradas de los visitantes, ese fue el MG Cyberster.
El espectacular roadster de la histórica marca MG, hoy perteneciente al gigante chino SAIC, representó probablemente una de las expresiones más llamativas de la transformación tecnológica que atraviesa la industria.
Se trata de un deportivo 100% eléctrico que puede acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,7 segundos, una cifra que lo coloca en territorio de auténticos deportivos de altas prestaciones.
Su presencia también tiene un valor simbólico. Durante décadas, la industria china estuvo asociada en el imaginario del consumidor argentino con vehículos económicos y utilitarios. El Cyberster plantea exactamente lo contrario: diseño espectacular, tecnología eléctrica y prestaciones capaces de competir conceptualmente con productos de marcas deportivas tradicionales.
MG aprovechó además la exposición para mostrar otros productos electrificados y anticipar futuras incorporaciones a su gama argentina.
El lujo también habla chino
Si el Cyberster representó la deportividad, el Stelato S9 fue la demostración de que las marcas chinas también pretenden disputar el segmento más exclusivo del mercado.
Presentado por el Grupo BAIC, el Stelato S9 es un sedán eléctrico de lujo desarrollado en asociación con Huawei y ubicado en el segmento F.
Sus dimensiones, tecnología y nivel de equipamiento lo posicionan muy lejos de la imagen tradicional de un automóvil chino de bajo costo. Pero es su interior el que concentra buena parte de la atención.
En las versiones más equipadas, los pasajeros posteriores disponen de una pantalla de proyección de 32 pulgadas, acompañada por una tablet Huawei de 13,2 pulgadas. Los asientos posteriores incorporan además funciones de calefacción, ventilación y masaje, junto con una configuración denominada de “gravedad cero”.
El S9 llega así a un territorio reservado históricamente para las grandes berlinas alemanas, británicas y japonesas: el del automóvil concebido no solamente como medio de transporte, sino como una suerte de salón ejecutivo móvil.
Una industria que dejó de pedir permiso
Más allá de los modelos que concentraron las miradas, la verdadera importancia de Expo Auto Chino estuvo en el volumen y la diversidad de la propuesta.
Chery, Jetour, Geely, GAC, Aion, JAC, Foton, Forthing, Dongfeng, Lynk & Co, Maxus, Omoda & Jaecoo, DFSK, BAIC, Arcfox y otras marcas completaron una oferta que incluyó desde pequeños urbanos eléctricos hasta enormes SUVs de lujo, pasando por pick-ups, vehículos comerciales, híbridos convencionales y sistemas híbridos enchufables.
En algunos casos, además, los anuncios excedieron el lanzamiento de nuevos modelos y anticiparon proyectos industriales, ampliaciones de redes comerciales y nuevas estrategias para producir o abastecer al mercado regional.
La exposición permitió observar también una característica cada vez más evidente: la electrificación china no responde a una única fórmula.
Conviven los eléctricos puros con híbridos convencionales, híbridos enchufables y sistemas de autonomía extendida. La estrategia parece ser ofrecer una solución diferente para cada necesidad, mientras la infraestructura de carga argentina continúa desarrollándose.
El nuevo mapa automotor argentino
La primera Expo Auto Chino dejó una conclusión difícil de ignorar: la industria china ya no está llegando a la Argentina; ha logrado instalarse.
Pero el fenómeno tiene una segunda lectura. Las empresas chinas no solamente están ampliando la cantidad de vehículos disponibles; también están reconfigurando las expectativas del consumidor argentino.
Pantallas de grandes dimensiones, asistentes avanzados a la conducción, conectividad permanente, sistemas de propulsión electrificados, autonomías crecientes y niveles de equipamiento que hasta hace poco estaban reservados a automóviles premium comienzan a aparecer en segmentos mucho más amplios.
El desafío para estas compañías será ahora transformar la espectacularidad de sus productos en confianza de largo plazo, consolidar redes de concesionarios y posventa, garantizar disponibilidad de repuestos y demostrar valores de reventa competitivos.
Si consiguen superar esa etapa, el desembarco chino puede dejar de ser una tendencia para convertirse definitivamente en uno de los pilares del mercado automotor argentino.
Y Expo Auto Chino 2026, por lo visto en Costa Salguero, puede haber sido el momento en que esa transformación dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad visible.
Miguel Angel Arregui es colaborador frecuente en El Ojo Digital, atendiendo a temas vinculados a turismo, movilidad eléctrica e industria automotriz en general. En la red X, publica bajo el handle @MArregui.