SOCIEDAD: MOVILIDAD ELECTRICA: MIGUEL ARREGUI

La revolución eléctrica comienza por casa: cómo las baterías están cambiando la movilidad urbana

Los autos eléctricos encuentran en la ciudad su escenario ideal: menos consumo, menor mantenimiento, cero emisiones locales y una conducción silenciosa. La batería, su capacidad y la posibilidad de carga domiciliaria son claves de esta transformación.

Martes, 01 de Septiembre de 2026
Carga de auto eléctrico en estaciones YPF, Buenos Aires, Movilidad eléctrica, Miguel Arregui


Los autos eléctricos encuentran en la ciudad su escenario ideal: menor consumo, menor mantenimiento, cero emisiones locales y una conducción silenciosa. La batería, su capacidad y la posibilidad de carga domiciliaria son claves de esta transformación.

La movilidad eléctrica urbana dejó de ser una promesa tecnológica para convertirse en una alternativa concreta. En ciudades donde predominan los trayectos diarios previsibles, las distancias moderadas y la posibilidad de estacionar durante varias horas, los vehículos 100% eléctricos encuentran una de sus mayores ventajas frente a los automóviles tradicionales.

El cambio más importante no está solamente en reemplazar un motor de combustión por uno eléctrico, sino en la tecnología que hace posible ese funcionamiento: la batería de alta tensión.
 

Las baterías, el corazón del vehículo eléctrico

Actualmente, la mayoría de los autos eléctricos utilizan baterías de ion-litio. Las baterías LFP (litio-hierro-fosfato) ofrecen seguridad, estabilidad térmica y larga vida útil. Por su parte, las NMC (níquel-manganeso-cobalto) brindan mayor densidad energética y permiten autonomías superiores con paquetes más compactos.

La capacidad de una batería se mide en kilowatt-hora (kWh). Los modelos urbanos pequeños suelen utilizar baterías de entre 20 y 45 kWh, mientras que vehículos compactos y SUV eléctricos pueden utilizar entre 50 y 80 kWh.
 

Cargar en casa: una ventaja para las zonas periféricas

Una de las grandes ventajas del vehículo eléctrico urbano aparece cuando el usuario puede cargarlo en su propio domicilio.

Quienes viven en localidades periféricas de la Ciudad de Buenos Aires, especialmente en zonas residenciales con garaje o espacio propio, pueden obtener un beneficio adicional: iniciar cada jornada con la batería cargada sin depender de estaciones públicas.

Para quienes realizan diariamente trayectos hacia la Ciudad de Buenos Aires, esta posibilidad puede mejorar notablemente la experiencia de uso y reducir costos de energía y mantenimiento.
 

Tiempos de carga

Un enchufe convencional de 220 volts puede entregar aproximadamente entre 2 y 3 kW de potencia. Una batería de 40 kWh puede requerir más de 12 horas para una carga completa, aunque para uso urbano suele ser suficiente porque el vehículo permanece estacionado durante la noche.

Los cargadores domiciliarios tipo wallbox permiten reducir esos tiempos.

En estaciones pública,s existen cargadores de corriente alterna (AC), habitualmente entre 7 y 22 kW, y cargadores rápidos de corriente continua (DC), capaces de recuperar una parte importante de la batería en aproximadamente 20 a 40 minutos, dependiendo del modelo.
 

Pago de la carga pública

El pago depende del operador de cada estación. Generalmente, se utiliza una aplicación móvil donde el usuario registra sus datos, incorpora un medio de pago y activa la carga.

El costo suele calcularse según los kilowatt-hora consumidos, aunque pueden existir cargos adicionales por tiempo de utilización o estacionamiento.
 

Infraestructura en Buenos Aires

La Ciudad Autónoma de Buenos Aires concentra una de las redes de carga pública más desarrolladas del país.

Según información oficial del Gobierno porteño, existen 46 estaciones de carga con 84 puestos disponibles.

Es importante diferenciar estación y puesto de carga: una estación puede disponer de varios espacios para conectar vehículos simultáneamente.


Una transformación que recién comienza

El vehículo eléctrico ofrece ventajas claras para la movilidad urbana: menor ruido, ausencia de emisiones locales, menor mantenimiento y una experiencia de conducción diferente.

Su expansión dependerá de precios más accesibles, mayor oferta de modelos, infraestructura de carga y adaptación de la red eléctrica.

La revolución eléctrica no solamente llegará desde las grandes ciudades. También puede empezar en el garaje de millones de hogares.
 

Fuentes y referencias

- Secretaría de Energía de la República Argentina.
- Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
- Agencia Internacional de Energía (IEA), Global EV Outlook.
 

Sobre Miguel A. Arregui

Miguel Angel Arregui es colaborador frecuente en El Ojo Digital, atendiendo a temas vinculados a turismo, movilidad eléctrica e industria automotriz en general. En la red X, publica bajo el handle @MArregui.

Miguel A. Arregui