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Baku: un error que duele, una carrera para olvidar y la obligación de volver a empezar

Colapinto pasó de una buena clasificación a provocar un accidente que dejó sin puntos a Alpine y abrió la puerta a una posible sanción de la FIA.

Sábado, 26 de Septiembre de 2026
Franco Colapinto, Miguel Arregui, Fórmula Uno, Formula One, Gran Premio de Bakú, Azerbaiyán


Colapinto pasó de una buena clasificación a provocar un accidente que dejó sin puntos a Alpine y abrió la puerta a una posible sanción de la FIA. Russell ganó en Baku, Verstappen y Hadjar completaron el podio y Antonelli protagonizó una notable remontada. Piastri, en cambio, desperdició una carrera que tenía encaminada.


La Fórmula 1 no perdona los errores. Mucho menos en un circuito como el de Bakú, donde una frenada equivocada puede transformar una carrera controlada en una sucesión de abandonos, vehículos destrozados y puntos perdidos. Franco Colapinto lo comprobó de la peor manera en el Gran Premio de Azerbaiyán.

El piloto argentino protagonizó uno de los episodios más negativos de la jornada, al pasarse en la frenada de la primera curva durante un reinicio detrás del Safety Car. El Alpine perdió el control de la situación y terminó impactando contra su compañero Pierre Gasly, mientras que la maniobra también provocó el abandono de Lando Norris.

No se trató de un simple incidente de carrera. En rigor, el desarrollo derivó en un error de conducción que tuvo consecuencias deportivas importantes para Colapinto, para Alpine y para otros competidores que nada tenían que ver con la maniobra.


Un error difícil de justificar

Franco Colapinto marchaba décimo cuando llegó el momento del relanzamiento. La temperatura de los neumáticos, la proximidad de los autos y la particular configuración del circuito de Bakú exigían máxima precisión en la primera frenada.

Sin embargo, el argentino bloqueó sus neumáticos al aproximarse a la primera curva y llegó completamente fuera de control a la zona de frenada. Evitó inicialmente a Kimi Antonelli, pero no pudo detener su Alpine y terminó impactando de lleno contra Gasly. La carambola posterior dejó también fuera de carrera a Norris.

La descripción del episodio ofrece poco margen para las interpretaciones: Colapinto asumió inmediatamente la responsabilidad. Por radio, pidió disculpas al equipo y posteriormente reconoció que había estado completamente fuera de control y que había cometido un gran error.

En una temporada en la que Alpine necesita cada punto disponible para consolidar su posición en el campeonato de constructores, perder dos autos por un error propio representa un golpe considerable. Gasly quedó sin posibilidad de sumar y Colapinto tampoco pudo capitalizar su décima posición de partida.

El equipo galo se quedó, de esta manera, sin una oportunidad concreta de sumar puntos en una carrera en la que el caos abrió numerosas posibilidades para los pilotos del pelotón.


La FIA ya tomó una primera decisión

El incidente tampoco terminó al apagarse los motores -más bien, al contrario.

Los comisarios deportivos analizaron la maniobra y determinaron una penalización de diez segundos para Colapinto. Como el argentino no alcanzó la bandera a cuadros, la sanción deberá convertirse en una penalización sobre la grilla de la próxima carrera.

La situación, además, generó una fuerte reacción puertas adentro del paddock.

Lando Norris, una de las víctimas directas del accidente, reclamó públicamente que la FIA adopte medidas más severas para este tipo de maniobras, exigiendo una suspensión de una carrera para Colapinto.

No obstante, una eventual suspensión no es automática. Colapinto arribaba a Bakú con cuatro puntos de penalización en su Superlicencia y, bajo el sistema vigente, una suspensión automática requiere alcanzar los doce puntos dentro de un período de doce meses. En consecuencia, cualquier sanción adicional de mayor gravedad debería surgir de una decisión específica de los comisarios, cuando no de una suspensión automática por acumulación.

El incidente, en cualquier caso, vuelve a colocar al argentino bajo la lupa. Después de una temporada en la que ya había recibido sanciones por diferentes infracciones, el margen para cometer nuevos errores se vuelve cada vez más estrecho.


Russell, el hombre de la carrera

En medio del caos, George Russell coronó una performance impecable.

El británico había conseguido el sábado una pole position extraordinaria, aventajando por 0,837 segundos a Charles Leclerc, y convirtió esa posición de privilegio en una victoria trabajada. Resistió dos intervenciones del Safety Car y, en las últimas vueltas, soportó la presión de Max Verstappen.

El Red Bull llegó prácticamente pegado al Mercedes en los metros finales, pero Russell consiguió mantener la ventaja hasta la línea de llegada.

La diferencia fue de apenas 0,196 segundos.

Así se redactó la tercera victoria de Russell en la temporada y la octava de su carrera en Fórmula 1. El triunfo, además, le permitió recortar quince puntos respecto de Kimi Antonelli en la lucha interna por el campeonato.


Verstappen resurge

Max Verstappen también merece un capítulo aparte.

El holandés partió octavo y terminó segundo, tras superar a varios rivales y llegar a poner en serio riesgo la victoria de Russell en las últimas vueltas.

Una vez más, Verstappen demostró su capacidad para transformar una posición de partida poco favorable en una posibilidad concreta de luchar por la victoria. El Red Bull encontró un ritmo particularmente fuerte en la segunda mitad de la carrera y el campeón llevó a Russell hasta el límite.

El triunfo finalmente quedó en manos de Mercedes, pero Verstappen volvió a colocarse en el centro de la escena.


Hadjar y Antonelli, dos grandes noticias

Isack Hadjar completó el podio con un tercer puesto de considerable valor.

El francés, de regreso a la competencia, aprovechó el rendimiento del Bull y una carrera cargada de incidentes para conseguir un resultado que premia su velocidad y su capacidad para mantenerse alejado de los problemas.

Hadjar estuvo durante buena parte de la competencia en la pelea por las posiciones de privilegio y terminó acompañando a Verstappen en un doble podio para Red Bull.

Acto seguido, es lícito destacar la faena de Antonelli.

El italiano había protagonizado un error en la clasificación y largó desde la decimosexta posición. Lejos de dejarse arrastrar por la frustración, construyó una remontada notable y finalizó quinto.

El resultado adquiere aun mayor importancia, pues el líder del campeonato explotó el caos en propio provecho, a efectos de recuperar posiciones y limitar considerablemente los daños de un sábado que había comenzado de la peor manera.


Los aprobados

Si hubiera que señalar a los pilotos que dejaron una imagen positiva en Bakú, cuatro nombres aparecen con claridad.

George Russell, por convertir una pole extraordinaria en una victoria bajo presión.

Max Verstappen, por su remontada desde el octavo lugar y por haber llevado la carrera hasta el límite en las últimas vueltas.

Isack Hadjar, por regresar al podio y sostener un ritmo competitivo durante toda la carrera.

Kimi Antonelli, por recuperar once posiciones respecto de su lugar de partida y terminar quinto.

Cuatro actuaciones diferentes, pero con un denominador común: capacidad para aprovechar las oportunidades que ofreció una carrera extremadamente complicada.


Los desaprobados

Del otro lado, aparece Oscar Piastri.

El australiano tenía una oportunidad inmejorable. Llegó a ocupar la segunda posición y durante buena parte de la carrera se mantuvo dentro de la lucha por el podio. Sin embargo, en la segunda parte de la competencia cometió un error decisivo al irse largo en la primera curva mientras defendía su posición frente a Hadjar.

El resultado fue un inesperado decimocuarto puesto y una carrera que terminó muy lejos de las expectativas que había generado su posición de partida.

Por supuesto, el gran desaprobado de Bakú es Franco Colapinto.

No por su velocidad. No por su clasificación del viernes. No por falta de capacidad para competir.

Esta vez, simplemente, por el ya comentado y grave error.

El argentino tenía por delante una oportunidad de sumar para Alpine; se dio el peor escenario posible, quedando fuera de competencia y perjudicando -sin atenuantes- a su compañero de equipo, y a otro de los protagonistas del campeonato.

En Fórmula 1, tropelías que redactan abultadas facturas.


Borrón y cuenta nueva

Una carrera, sin embargo, no debería convertirse en una sentencia.

Franco Colapinto habrá de copiar el protocolo de los grandes pilotos que, tras un tropiezo, ponen la cabeza en frío: analizar, asumir, aprender... y volver a subirse al auto.

Es hora de dar vuelta la página.

La temporada sigue su curso. Hay más carreras, más oportunidades y muchos kilómetros por delante.

Al pilarense le queda aprender de una de las jornadas más difíciles de su carrera en la Fórmula 1, pero también demostrar que un error, al margen de su gravedad, no define al piloto.

Bakú debe quedar atrás.

Señor Franco: borrón y cuenta nueva. Cabeza arriba, a trabajar y a mirar hacia adelante. Fuerza para lo que viene.

 

Sobre Miguel A. Arregui

Miguel Angel Arregui es colaborador frecuente en El Ojo Digital, atendiendo a temas vinculados a turismo, movilidad eléctrica e industria automotriz en general. En la red X, publica bajo el handle @MArregui.

Miguel A. Arregui