INTERNACIONALES: MATIAS E. RUIZ

Malta: un obscuro circuito transnacional dedicado al fraude a gran escala

La República de Malta se ha convertido hoy en vedette obligada para muchos periodistas de investigación...
10 de May de 2017

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La República de Malta se ha convertido hoy en vedette obligada para muchos periodistas de investigación entendidos en cuestiones medulares de corrupción pública. Así, por ejemplo, la cuestión de los pasaportes malteses comerciados a elevados precios por agentes vinculados al gobierno laborista/progresista maltés del primer ministro Joseph Muscat y el pretendido secuestro de una aeronave comercial con destino a Valletta son apenas algunos de los capítulos que concentran atención en la superficie. Al parecer, el archipiélago europeo situado en cercanía de las costas africanas y a un tiro de piedra de Italia se ha convertido en un cotizado puerto de operaciones para personajes obscuros, dispuestos a prácticamente cualquier cosa con tal de hacerse de dinero ajeno.

Investigaciones llevadas a cabo por este medio se han hecho eco de los detalles de un esquema tan fraudulento como desaprensivo, cuyos ideólogos claramente se las han arreglado para explotar las bondades del nebuloso sistema político maltés. Conforme ya se mencionara en un trabajo anterior, la valiosa posición geoestratégica de este país (es parte de la Unión Europea) lo convierte en atractivo para estafadores de alto vuelo. A la postre, si Usted es un desfalcador serial y mantiene contactos con figuras vinculadas al poder local, contará con todas las ventajas y beneficios que sobrevienen junto a la más abyecta impunidad.

En este capítulo en particular, numerosas pistas conducen a la persona de Eloise Marie Corbin, una de las protagonistas centrales de la millonaria estafa a la que aquí se hará puntillosa referencia. Corbin -que cuenta con más de 75 años de edad- es ciudadana estadounidense de origen, pero ha sabido usufructuar tantas o más identidades de las que portaría el espía más sofisticado en algún servicio de inteligencia en el denominado primer mundo. Corbin ha puesto pies en numerosos países, echando mano de ciudadanía filipina e, incluso, paraguaya. El alias gracias al cual supo alcanzar una triste fama más recientemente coincide con el de 'Lady Bird'. En diferentes circunstancias, era conocida como Mary Swan, Myra Klein o Nina Petros -este último, alias al que recurrió en la ciudad de Limassol, Chipre, cuando se conjuntó con el obispo ortodoxo local Chrysanthos para consolidar negocios de índole privada en los años noventa. Tras caer en desgracia con la colectividad religiosa grecochipriota, el clérigo culpó a Petros/Corbin por su infortunio, señalando que ella 'exhibía conexiones con personajes de las mafias americana y judía'. El dato no sería menor debido a que, en el concierto de la seguridad internacional, es conocido el rol que desempeñan elementos surgidos del aMossad leModiʿin uleTafkidim Meyuḥadim (Mossad) en el comercio transnacional ilegal de piedras preciosas. Y Corbin siempre no solo se concentró desde sus inicios como estafadora en ese rubro subterráneo, sino que contaba con protección de personal entrenado en el espionaje hebreo.

Carballo, Jackson, passportHacia la segunda mitad de 2010, Eloise Marie Corbin arribó al aeropuerto internacional de Malta en compañía de su supuesto hermano (en realidad, no lo es), Charles Jackson. Previamente, Corbin había sido deportada por las autoridades de Tailandia, por utilización de pasaporte falso, bajo la identidad Maling Suzara. Ya en la terminal aérea de Luca -donde arribó por vuelo privado rentado junto a su hermano postizo y a un grupo de ciudadanos tailandeses-, le fue proporcionada documentación paraguaya: ambos pasaron a llamarse Eloise Maria Chihan y Carlos José Chihan, conforme lo explicitan los papeles por ellos obtenidos indirectamente en la República del Paraguay. El entourage tailandés de Corbin tenía un factor común con la señora: se trataba de individuos de filiación pseudorreligiosa -el grupo tenía la costumbre de aspirar fondos de terceros bajo una cobertura cristiana de escuela carismática (school bibles) que, declamaban, ejercitaba acciones benéfico-humanitarias. En rigor, Corbin se había aprendido de memoria los prolegómenos que versaban sobre inversiones en certificados de oro (gold certificates), garantías bancarias (securities) y en especulación financiera con la cotización de metales. En esencia, Lady Bird se escudaba en la religión para captar el dinero de incautos y buenos samaritanos. Regla de oro del estafador: todo esquema de fraude, a los efectos de ser creíble, ha de contar con estratagemas que faciliten la obtención de fondos. 

Tyre requesting fundsLa llegada de Eloise Marie Corbin al aeropuerto de Malta nada tuvo de casual: en rigor, estaba siendo deportada a Paraguay por las autoridades tailandesas. Pero el vuelo se desvió convenientemente a Luca, donde fue recibida in situ ni más ni menos que por Claire Gauci Borda (tal es su apellido de casada; se trata de Claire, hija del controvertido John Dalli, ex funcionario de la UE). Los trámites migratorios ya habían sido zanjados, lo cual ilustra que el periplo de Lady Bird en suelo maltés ya había sido convenido con anterioridad -y a muy alto nivel. De allí la intervención de la mencionada hija de Dalli, cara visible -firma autorizada incluída- de la firma Corporate Group, sita en la localidad maltesa de Portomaso, cuyo domicilio fiscal local es 1400 Block 14 Portomaso (Saint Juliens). En realidad, la firma Corporate Group oficia como front o fachada operativa para Tyre, Limited, organización también con asiento en Malta incorporada en febrero de 2011, cuya declaración de operaciones remitía a la 'compra y adquisición de metales ferrosos y no-ferrosos', y que comerciaba 'commodities, como ser alimentos, agua, productos cárnicos, alimentos enlatados, etcétera, con destino a la asistencia humanitaria'. Los domicilios declarados para Corporate Group (CG) y Tyre, Ltd. son exactamente idénticos y, en esa oficina improvisada, el propio John Dalli supo desarrollar sus negocios y reuniones. Adicionalmente, Louisa Dalli -la otra de sus hijas- revista junto a Claire como accionista y directora de CG y Tyre, con acceso pleno a los activos financieros de la firma. Solo ellas tenían acceso, ya que ni siquiera el chairman designado -en su momento Derrick Germaine- podía poner una mano en las cuentas. Con la meta de no figurar en documentos públicos que pudieren eventualmente comprometerlo, Dalli padre diseñó la constitución de Corporate Group primero y Tyre, Ltd. después, en connivencia con 'Lady Bird' Corbin. Para mantener el control sobre las operaciones de las compañías sin que su identidad fuese visible, designó en el management a sus dos hijas. En los correos electrónicos corporativos cgb@ccl.com.mtld@ccl.com.mt respectivamente, Claire Gauci Borda (foto) y Louise Dalli acusaban recibo, entre otros asuntos específicos, de las transferencias giradas por inversores privados que, tiempo más tarde, serían defraudados (ver capturas de correos electrónicos en bit.ly/2qE3hL2, bit.ly/2pJJJRw, y bit.ly/2qh93zs).  

Claire Gauci Borda DalliOriginalmente, tanto Tyre, Ltd. como Corporate Group se constituyeron con el objetivo de conducir negocios genuinos, enmascarados en la -como ya se dijo- asistencia humanitaria. Pero, a la postre, la operatoria derivó en maniobras que capturaban dinero de inversores privados para despojarlos de sus ahorros y tenencias. El formato del negocio (principalmente sustentado en un supuesto apalancamiento a base de instrumentos financieros y certificados de oro) ofrecía un retorno del 10% anual sobre el capital invertido. En el proceso, un puñado de ciudadanos estadounidenses aportaron fondos -muchos de ellos, siendo jubilados, pusieron en juego sus fondos de pensión-, para nunca ver un centavo como contrapartida. Pocos de ellos se decidieron a interponer denuncias, hasta abarcar una defraudación de, aproximadamente, entre US$ 600 mil y poco más de US$ un millón; se trata del núcleo autodenominado 'Upstate Eight', en referencia a la cantidad de denunciantes, residentes del estado americano de South Carolina (SC) -en la pluma del periodista James Kanter, el matutino estadounidense The New York Times acaba de publicar una comentada pieza sobre el particular. Los estafados giraron sus activos financieros desde bancos estadounidenses por vía de transferencia bancaria -previamente aprobada por Seguridad Interior (Homeland Transferencia a CGSecurity, dado que los fondos de origen eran fondos de retiro/pensión- a la sucursal HSBC sita en St. Georges Road (Saint Juliens, Malta), en control de Corporate Group (formulario de transferencia bancaria con datos de la cuenta de Corporate Group en el branch HSBC St. Georges, en bit.ly/2rcDGVV). Algunos apuntan que, en vistas de la gravedad del fraude, HSBC arriesga demasiado como institución: ya en 2013, HSBC Holdings (con asiento en la UE) acordó resignar ante autoridades judiciales estadounidenses un total de US$ 1.25 mil millones en activos financieros y a abonar una multa de US$665 millones por fallar a la hora de monitorear transacciones llevadas a cabo en sus sucursales por el los cárteles de la droga Sinaloa (México) y Norte del Valle (Colombia). En Malta, el vínculo profundo entre John Dalli y el HSBC es archiconocido: gracias al ex comisionado de la Unión Europea, la entidad bancaria se afincó en el país. A tal efecto, resulta útil repasar el trabajo de Joseph Ellul-Grech, que refiere el modo en que HSBC se establece en la isla, en momentos en que Dalli revistaba como ministro de Finanzas maltés.

Los jubilados americanos -conforme relató su vocero, Mike Brady- recibieron como sugerencia de parte de la estadounidense Debbie Wicker (Tyre, Ltd.) transportar le moneda de cambio iraquí físicamente hacia Malta para, in situ, realizar operaciones de trading de esa moneda por dólares estadounidenses. En el ínterin -señala Brady-, los billetes iraquíes serían almacenados en cajas de seguridad tuteladas por Corbin (Lady Bird) hasta tanto la transacción se hiciere efectiva. Pero la cofradía Upstate Eight jamás movilizó el dinero iraquí adquirido hacia Europa; de haberlo hecho, sus integrantes hubiesen incurrido en comisión de delito de tráfico ilegal de divisas. El interés de Tyre, Ltd. en los dinares fue manifiesto desde los inicios; tal era el rol que desempeñaban Debbie Wicker y Jim Geiger para la firma: desde suelo maltés, ambos preparaban listados de tenedores de miles de millones en moneda iraquí que residían en territorio estadounidense para eventualmente tomar contacto con ellos. 

Tras la guerra de Irak y la disolución de la Autoridad Provisional de la Coalición en 2004, asociaciones ilícita en numerosos países del orbe comenzaron a promocionar el suculento negocio que la moneda representaría en el futuro. El argumento consistía en que la recuperación económica del país otrora regenteado por Saddam Hussein (y el resurgimiento de las exportaciones de crudo locales) fogonearía una revaluación impresionante del dinar iraquí. Pero complotaron contra esa promesa el emerger de ISIS (conocido como Estado Islámico), que controla porciones del territorio iraquí y la caída de los precios internacionales del barril en los mercados internacionales. Adicionalmente, y como ya se señaló, el dinar no opera en los mercados globales de divisas; su cotización contra el dólar y el euro es fijada discrecionalmente bajo formato de subasta por el gobierno de Bagdad -sin registrarse, por lo tanto, una correlación natural entre oferta y demanda, como sucede con el resto de las monedas de curso legal. En complemento, el accionar inescrupuloso de organizaciones que aspiran dinares de Irak es investigada actualmente por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) estadounidense, sin importar el país donde ese accionar se lleve a cabo. El asunto tiende a agravarse cuando se sabe que elementos de ISIS aspiraron dinares iraquíes de la población, para luego triangularlos a través de canales financieros subrepticios de Oriente Medio (terreno donde Jordania desempeña un rol crítico) -maniobra bautizada como Hawala y que, de acuerdo a expertos, reporta no menos de US$ 25 millones mensuales al grupo islamista fundamentalista.

Bahamas, goodfellasLuego, será hora de referirse al colorido periplo de Eloise Marie Corbin (L.B.) a Nassau (Bahamas) a mediados de 2012. Allí, ciudadanos estadounidenses previamente contactados por los ya mencionados Wicker y Geiger, se reunieron personalmente con Lady Bird para, físicamente, hacerle entrega de los dinares iraquíes en su posesión. Como no podía ser de otra manera, el propio John Dalli tomó parte de los encuentros -en reiteradas oportunidades. También fue de la partida su hija Louise, tal como lo cifra la fotografía del matutino maltés The Malta Independent. Fuentes consultadas por El Ojo Digital en los Estados Unidos de América refirieron que, tras hacer entrega de los dinares físicos al clan Dalli-Lady Bird, jamás recibieron pago alguno a cambio. De acuerdo a estimaciones, el valor nominal de dinares de Irak capturados por Corbin y su socio representaba una cifra superior a los US$ 2 millones. En la fotografía obtenida por el Independent maltés también puede verse al ciudadano indonesio Mel Tari, predicador evangelista en su momento condenado por la justicia del condado de Orange County (California) a retornar US$ 500 mil a una mujer a quien había estafado -la resolución judicial también le ordenó abonar US$ 250 mil en intereses. Algún analista suspicaz podría concluír que Tari halló el grupo ideal de individuos con los cuales idear nuevos 'negocios'. Adicionalmente, otra figura de renombre que supo visitar a John Dalli en persona en sus oficinas de Portomaso, Malta, es el 'Reverendo' Kwabena Darko, ciudadano ghanés, organizador de seminarios dedicados a la libre empresa y las inversiones internacionales en decenas de países. Asistido por su hijo Vernon, Darko propuso a Dalli (y también a Lady Bird Corbin) oficiar de nexo con el negocio de la minería en Ghana -país donde el objetivo era desarrollar emprendimientos de explotación aurífera.

Mientras tanto, las mismas fuentes de consulta insisten en que el viaje de los protagonistas a Bahamas tuvo por objetivo completar la última fase de captación de dinares iraquíes en poder de ciudadanos extranjeros -el dinero recaudado con la promesa de rendimientos tras invertir en oro iba a ser destinado a acopiar billetes de Irak. El paraíso caribeño era el sitio elegido para recibir la moneda iraquí, que luego Lady Bird trasladaría por su cuenta en vuelos privados. Eventualmente, Corbin haría buen uso de los contactos bancarios y financieros globales de su socio principal en la aventura comercial, John Dalli. Simbiosis pura: uno necesitaba del otro para redondear el plan; mientras L.B. recaudaba las divisas, Dalli se ocuparía más tarde de canjearlas en circuitos subterráneos de las finanzas internacionales por dólares estadounidenses o euros; generalmente, en Oriente Medio. Una operatoria similar se ha detectado en otros puntos geográficos, en donde la moneda de canje son bolívares venezolanos (artículo en español).

Zuch, MartinFinalmente, ¿cuál fue el destino final de Tyre, Ltd.? Luego de trascender el episodio de Bahamas en medios de comunicación malteses (lo cual precipitó la salida de Derrick Germaine y de las hijas de Dalli, Claire y Louise), la shell company terminó en control de otro personaje de interés: Martin Zuch (foto), pretendido filántropo y presidente de la ONG 'humanitaria' conocida como Give Hope International. Al día de hoy, resulta difícil explicar cómo es que Zuch resolvió quedarse con una firma sin activos visibles, con un pasivo de magnitud y con antecedentes de estafas millonarias. Este residente de Newcastle Upon Tyne (Reino Unido) regentea hoy, además, un negocio que porta la etiqueta Mama Buci. Con base en la nación africana de Zambia, produce miel orgánica que luego comercializa en formato online para enviar al destino que el cliente determine. El problema es que Zuch jamás previó que, en algún futuro, él portará sobre sus hombros la responsabilidad penal por el accionar fraudulento legado por Tyre.

En la caída del telón, ni la justicia maltesa ni las fuerzas de policía locales hicieron mucho por investigar o procesar a Corbin, John Dalli ni a sus hijas Claire y Louise por estafa, lo cual permite tranquilamente suponer la existencia de una red abarcativa de protección política. En tanto el caso de la defraudación en perjuicio de los ciudadanos estadounidenses del núcleo 'Upstate Eight' ha sido importante para ilustrar el alcance de las maniobras del ex comisionado de la Unión Europea y sus socios, la estrategia de aquéllos no parece ser la más adecuada. Conforme supo explicarlo a El Ojo Digital un importante ex funcionario del Departamento de Estado americano, la sugerencia para una diseñar una estratagema legal idónea comenzaría por, inicialmente, plantear el caso -abogado mediante- ante esa dependencia del gobierno de los Estados Unidos. A posteriori, hacer lo propio ante órganos competentes de la UE, y seguir insistiendo con la presentación de los hechos ante la prensa internacional. Poner el foco en las hijas de Dalli y, en el proceso, exhortar -por vía judicial- a la sucursal maltesa del HSBC para que dé cuenta del destino de los fondos recaudados.

Acaso los únicos caminos válidos para exponer lo sucedido con la debida contundencia, y a sus protagonistas


 

Sobre Matias E. Ruiz

Es Analista en Medios de Comunicación Social y Licenciado en Publicidad. Es Editor y Director de El Ojo Digital desde 2005.