ECONOMIA INTERNACIONAL: JUAN RALLO

España: empleo e inflación

El gobierno español gusta de sacar pecho por los buenos datos de empleo: desde 2021...

17 de Junio de 2022

 

El gobierno español gusta de sacar pecho por los buenos datos de empleo: desde 2021, la creación de nuevos puestos de trabajo ha sido continuada, y ya superamos los 20 millones de afiliados a la Seguridad Social: la cifra más elevada desde 2008.

España, InflaciónAl mismo tiempo, sin embargo, el gobierno deplora los datos de inflación: estamos sufriendo el incremento de precios más acelerado en los últimos cuarenta, años y las familias están, consecuentemente, perdiendo poder adquisitivo.
 
La posición del gobierno parece lógica: celebro lo bueno y lamento lo malo. Pero, ¿qué ocurriría si gran parte de lo bueno se debiera a las mismas causas que están provocando lo malo? Pues, que en ese caso, ya no resultaría posible desligar lo bueno de lo mano, celebrar lo uno y lamentar lo otro. Si los buenos datos de empleo derivaran de los mismos procesos que alimentan los malos datos de inflación, entonces ambos fenómenos serían la exteriorización de una misma dinámica interna.
 
¿Tiene sentido pensar que los datos de empleo se explican, al menos en parte, por la misma razón que explican los datos de inflación? Sí: y esa razón se llama sobrecalentamiento económico. Los estímulos fiscales y monetarios que pusieron en marcha gobiernos y bancos centrales durante la pandemia han llevado a que la economía global opere a pleno fuelle, lo que está disparando los precios pero también los niveles de actividad y empleo (los economistas suelen describir esta correlación positiva entre empleo e inflación como “curva de Phillips”). Lo mismo que nos proporciona la miel, nos castiga con la hiel.
 
Pero, precisamente en virtud de ello, conforme se vayan poniendo en marcha políticas dirigidas a contrarrestar la inflación, como el incremento de los tipos de interés o las restricciones del déficit, lo que veremos es un progresivo enfriamiento de la actividad económica y, por lo tanto, del empleo. En ese momento, el gobierno le echará la culpa de los menos buenos datos a los ajustes monetarios y fiscales: como si el recalentamiento actual no fuera precisamente consecuencia de todo aquello que acabará llevándonos a esos ajustes.

Los méritos siempre son propios. Los deméritos, ajenos.


 
Sobre Juan Ramón Rallo Julián

Director del Instituto Juan de Mariana (España) y columnista en ElCato.org. Es Licenciado en Derecho y Licenciado en Economía (Universidad de Valencia).