ECONOMIA INTERNACIONAL: GABRIELA CALDERON

Sobre la necesidad de mayor apertura financiera en Ecuador

En materia de dolarización, Ecuador continúa exhibiendo tasas de interés...

25 de Septiembre de 2018

En materia de dolarización, Ecuador continúa exhibiendo tasas de interés muy por encima de las internacionales. Sucede que la tasa de interés está determinada por factores adicionales a la ausencia de un riesgo cambiario. Estas también reflejan la falta de integración del país al sistema financiero internacional.

Suele decirse que el Ecuador no es atractivo, porque es un mercado pequeño. Pero, cuando se trata de crear una potencia financiera regional, Panamá y Hong Kong han demostrado que el tamaño no interesa.

Panamá CityExiste una barrera legal del tamaño de una catedral llamada Código Orgánico Monetario y Financiero (COMF) y un zombi llamado Banco Central del Ecuador (BCE). El COMF es una legislación pensada para un país con moneda nacional y cerrado al sistema financiero global. La existencia del BCE es un peligro latente de que algún día, algún político con determinación lo vuelva a convertir en instituto emisor o lo utilice para ejercer política monetaria. Por ejemplo, no le correspondía “gestionar la liquidez” del sistema financiero, dado que eso en realidad sirvió para financiar el excesivo gasto público.

Las barreras a los flujos de capitales encarecen artificialmente el costo del capital, y reducen las opciones disponibles a los clientes actuales y potenciales del sistema financiero. Considérense los beneficios de un sistema sin barreras a los flujos de capitales y con una regulación financiera mínima. Tal es el caso de Panamá.

Hasta 1970, el sistema financiero de Panamá lucía prácticamente igual al ecuatoriano: apenas 23 bancos (los ecuatorianos cuentan hoy con 24 privados más 3 estatales). Hoy día, Panamá tiene 74 bancos privados (la mayoría extranjeros) y 2 oficiales. [1]

Al tener un sistema financiero abierto al mundo, la economía panameña no depende de su ahorro interno para conceder créditos, porque se beneficia de la captación de ahorros del resto del mundo al momento de escasear los propios. Por ello es que, siendo su ahorro doméstico de $20.622 millones (33% del PIB), tiene una cartera de créditos de $75.787 millones (122%) y $82.316 millones en depósitos (133%) [2]. Es esta brutal abundancia de crédito y captación de depósitos, lo que influye de manera importante para determinar tasas de interés más bajas en ese país.

Panamá es un mercado naturalmente más pequeño que el ecuatoriano —población de 4 millones versus la nuestra de 16,6 millones— y casi triplica la cantidad de depósitos del sistema ecuatoriano, que llegan a tan solo $28.575 millones (27,7% del PIB). Asimismo, la cartera de crédito del sistema financiero panameño casi triplica la del ecuatoriano, que llega a $26.652 millones (25,8%) [3]Es posible observar que, tanto en lo que respecta a cifras brutas como en relación al PIB, el sistema panameño supera con creces al ecuatoriano.

Otra ventaja de esta apertura financiera es que le ha permitido a Panamá beneficiarse de las matrices de los bancos extranjeros como prestamistas de última instancia. Esto le ha dado mayor estabilidad al sistema. Por esta razón, los bancos en Panamá no mantienen reservas bancarias tan elevadas como los bancos en Ecuador, y esto, a su vez, contribuye a que las tasas de interés sean más bajas.

Tras lo cual, el gobierno ecuatoriano no debe revisar las tasas de interés: debe descartar el modelo financiero cerrado y adoptar una integración financiera al estilo panameño.



Referencias
 

[1] Superintendencia de Bancos del Ecuador y Superintendencia de Bancos de Panamá, estados de cuenta obtenidos el20 de septiembre de 2018 e información de sistema financiero de Panamá en 1970 disponible aquí.

[2] Informe de Actividad Bancaria. Estudios Financieros. Superintendencia de Bancos de Panamá. Junio de 2018. Disponible en éste link.
[3] Evolución de la Banca. Asobanca. Agosto 2018. Disponible aquí


 
Sobre Gabriela Calderón

Es Magister en Comercio y Política Internacional de la George Mason University y graduada con un título de Ciencias Políticas con concentración en Relaciones Internacionales de la York College of Pennsylvania. Se desempeña como Editora de ElCato.org. investigadora del Cato Institute y columnista de El Universo (Ecuador) desde enero del 2006. Sus artículos y papers son publicados regularmente en otros periódicos de Latinoamérica y España.