POLITICA: SUBSECRETARIA DE MODERNIZACION DEL ESTADO, GBA

Reciclaje de productos electrónicos para reducir la brecha digital

La Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), junto al Gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través de la Subsecretaría para la Modernización del Estado que lidera el Lic. Roberto Reale, lleva adelante una iniciativa de reutilización y buen destino de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).

12 de Agosto de 2012

Según los datos que aporta el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), desde el año 2001 hasta el 2010 la tendencia de disponibilidad de computadoras en los hogares ha crecido de 20,5 % a 47 %. Según un informe de Greenpeace, a noviembre de 2011 en Argentina se desechaban casi 10 millones de celulares por año. Asímismo, la organización estima que entre los años 2009 y 2010, 1.120.000 de PCs fueron descartadas del total del país.   

Para los especialistas el incremento de la basura electrónica es uno de los grandes problemas de la industria tecnológica y para los gobiernos de todo el mundo un desafío a futuro.

En el caso de Argentina, no existe una ley nacional que reglamente la reutilización de los RAEE. Sin embargo, algunas iniciativas a nivel provincial muestran un avance en la búsqueda de soluciones gubernamentales a esta problemática.

En la provincia de Buenos Aires existe una ley para el tratamiento de los residuos electrónicos sancionada por el Senado en noviembre de 2011. A su vez, el Gob. Daniel Scioli y Roberto Reale (derecha)Gobierno de Daniel Scioli, a través de la Subsecretaría para la Modernización del Estado que lidera el Lic. Roberto Reale, trabaja en conjunto con la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de la Plata en el Proyecto E-Basura. Mediante el mismo se reacondicionan equipos en desuso para donarlos a diferentes instituciones que los necesitan. De esta forma se recicla el material que no se puede reactivar y se le otorga la disposición final segura a los componentes que no se reutilizan y son contaminantes.

Según Javier Díaz, decano de la Facultad de Informática, “Se trata de un proyecto ecológico que pasó a tener un impacto social en aquellos sectores que no podían acceder a la computación. Hoy donamos aparatos a escuelas, comedores populares y otras instituciones que lo necesitan”.

E-Basura comenzó como una pequeña iniciativa de la Facultad que poco a poco fue creciendo. Hoy cuenta con más de cuarenta voluntarios, alumnos y docentes de la Institución, y trabaja con una escuela de oficios y jóvenes de cooperativas. Por su parte, la provincia de Buenos Aires aportó el lugar físico para el reciclado y la reutilización: un galpón ubicado en Tolosa de 250 metros cuadrados. Asimismo, brinda  la logística adecuada para transportar los equipos donados y realizar campañas de concientización al respecto.

Roberto Reale, subsecretario para la Modernización del Estado y referente del proyecto E-Basura en el gobierno provincial, sostuvo que "El trabajo conjunto con la Universidad de La Plata es clave para el éxito de esta iniciativa, por eso, a pedido del gobernador Daniel Scioli, les cedimos un galpón donde pudieron ampliar su taller, reparar las computadoras y capacitar a los jóvenes estudiantes. Se estima que cada habitante genera al menos 3 kilos de basura electrónica por año en Argentina y con esta acción encaramos una solución práctica desde el Estado”.

Basura que vale oro

“En casa hay más teléfonos celulares y computadoras que personas” indicó una de las donantes cuando se acercó al galpón de E- Basura con dos monitores y un teclado en la caja de la camioneta.

El ejemplo es tan claro como las estadísticas. Según Greenpeace, alrededor del 50% de los RAEE están arrumbados en oficinas, hogares, entes públicos o depósitos. Desde la ONG ambientalista también se estima que, sólo en 2011 en Argentina, fueron desechados en celulares 228kg de oro, 1.750kg de plata y 81.000kg en cobre.

“En el país se calcula que actualmente existen unas 100 mil toneladas, estimándose un promedio de desperdicio de 2,5 kg por persona al año. No todos conocen la cantidad de elementos contaminantes y reciclables que existen en los aparatos. Para nosotros es gratificante saber que del 100% de los residuos electrónicos, entre el 95 y 98% es material que de alguna manera puede ser recuperado y sólo 3 % es lo que queda sin utilidad” agregó Viviana Ambrosi, directora y una de las iniciadoras de E - Basura.

En la última campaña, en menos de una semana, un camión de la provincia de Buenos Aires recolectó alrededor de dos toneladas de RAEE. “Más allá de la concientización, desde nuestro lugar de trabajo, estamos cediendo los equipos en desuso para ser reciclados y extender su uso con fines sociales, para estudiantes, para comedores o para quién los necesite”, recalcó el subsecretario Reale.

Estudios realizados en la Unión Europea afirman que, en promedio, los aparatos eléctricos y electrónicos tienen un 3% de elementos potencialmente tóxicos: plomo, mercurio, berilio, selenio, cadmio, cromo, sustancias halogenadas, clorofluocarbonos, bifenilos policlorados, policloruros de vinilo, ignífugos como el arsénico y el amianto, entre otros .

En este sentido, E-basura permite disminuir gran cantidad de desechos que pueden afectar la salud de la población. Una vez terminada la vida útil del aparato, el residuo es entregado a las empresas autorizadas por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS) quienes se encargan de su disposición final segura.

Proyectos similares

Además de la iniciativa que lleva adelante la UNLP junto a la provincia de Buenos Aires, otros gobiernos provinciales y municipales trabajan en el reciclado de basura electrónica. Ejemplo de esto es la iniciativa que impulsa la provincia de San Luis, la cual obliga a las empresas a entregar los RAEE a firmas autorizadas para su destino, o el proyecto de reciclado que posee la Universidad Nacional de Córdoba. A su vez, San Juan cuenta con un Centro de Reacondicionamiento de Computadoras.

En el plano local varios municipios impulsan proyectos de reciclado y buen destino para los desechos tecnológicos. Algunos de ellos son: La Plata, Bahía Blanca, General Pueyrredón, Santa Fe, Rosario, Viedma, Comodoro Rivadavia y Chajarí.

María Celeste Germoglio, Prensa | Subsecretaría de Modernización del Estado, Provincia de Buenos Aires