DEPORTES - FORMULA UNO | POR MIGUEL A. ARREGUI PARA EL OJO DIGITAL DEPORTES
Fernando Alonso debería dejar de correr... hoy mismo
El piloto asturiano Fernando Alonso ya ha colmado la paciencia de la afición internacional de la Fórmula Uno, y ya es tiempo de pedir su separación de la categoría. Miguel A. Arregui, corresponsal de El Ojo Digital en Europa y nuestro experto en este deporte, nos envía sus líneas.
El piloto español de McLaren-Mercedes debería -si le queda algo de dignidad- abandonar la escudería anglo alemana de inmediato; de otro modo, sus jefes deberán recurrir a la poco feliz alternativa del despido.
¿Cuándo se vio que un empleado critique abiertamente a la persona o empresa que le paga su sueldo, y que encima le haga perder un milloncito de dólares, a la vez que continúa impunemente en su puesto? La respuesta es : nunca.
El asturiano Fernando Alonso debe creer que, solo por tener detrás a un grupo bancario español como Santander -que aporta toneladas de dinero a la escudería-, el número uno debe ser él y solo él. Usted, señor Alonso, debería saber mejor que nadie que el número uno se gana en la pista, y de momento al menos, quien lidera el campeonato es su compañero de equipo.
Alonso, como ya lo hemos referido infinidad de veces en nuestras notas, es una persona altanera y envidiosa que no tolera ser segundo. Ya lo demostró en Renault y lo está haciendo ahora en la escudería de Woking.
Las actitudes antideportivas que exhibió durante la presente temporada para con su compañero de escudería claramente lo desprestigian. Recordemos cuando pidió a su equipo que no permitiera que Hamilton intente pasarlo en Mónaco, con el único fin de ser él quien lidere el primer doblete de las flechas de plata en años.
El español también hizo gala de su soberbia durante su estadía en Renault, declarando luego de finaliza cada carrera que el equipo no hacía lo que él solicitaba. Por si esto fuera poco, y con absoluta caradurez, se atrevió a ningunear al mismísimo MICHAEL SCHUMACHER, cuando su Malogrado F2005 no solo no llegaba a la zona de puntos sino que ni siquiera completaba las carreras y los comienzos del "mejorado" F2006.
El escandalete que siguió a aquel fue el triste episodio de Hungría, ocasión en que sus mecánicos le dieron la salida para la última vuelta en clasificación, quedándose el español estacionado -adrede- diez segundos extra, con el moreno Lewis Hamilton detrás, esperando para cambiar neumáticos.
La tercera fue este fin de semana en Spa-Francorchamps. En esta ocasión, deliberadamente sacó del trazado a Lewis, simplemente para evitar un sorpasso.
Todo esto -más lo que nos hemos ahorrado de mencionar- nos permite afirmar que, además de lo dicho anteriormente acerca de su personalidad, Fernando Alonso no es otra cosa que un cordero con piel de lobo, una persona timorata que intenta aparentar más fortaleza que el resto de los competidores. En la segunda mitad de campeonato 2006, los cavallinos rampantes comenzaron a tirar y allí quedó en evidencia su débil personalidad, al festejar con su ingeniero por radio la rotura del propulsor del alemán en Suzuka.
Ya somos muchos los seguidores de la F1 que consideramos que su butaca debiera, a partir de hoy mismo, quedar en manos de jóvenes valores con hambre de cosas importantes como Nico Rosberg o Heikki Kovalainen, quienes, al igual que Hamilton, vienen de ubicarse en las dos primeras posiciones de GP2 en 2005. El moreno Hamilton consolidó su gran campaña en 2006.
Finalmente, y para recordar al aficionado quién es verdaderamente Fernando Alonso, vale la pena recordar su probada implicación en la oscura trama de espionaje. El asturiano intercambió e-mails de información adquirida ilegalmente, a los efectos de conocer en profundidad los detalles técnicos de las máquinas de sus rivales, para aplicarlos, a la postre, en la estrategia de programación de su MP4-22. Esta es una ventaja que jamás tuvo su compañero británico Lewis Hamilton. En otro lamentable capítulo de esta charada, ahora se ha revelado que Alonso incentivaba hasta con mil euros a los mecánicos de su team con el objeto de que hicieran lo posible para dejar a Hamilton detrás de él en la grilla.
Con todo, y llamativamente, mientras el mundo entero de la Fórmula Uno pide -y con razón- ajusticiar a Alonso, la prensa española mira para otro lado y culpa al mundo deportivo de "tenerle envidia". Afirmación ridícula si las hay.
Por todo esto y por mucho más, Fernando Alonso Díaz debería dejar la Fórmula Uno de inmediato. Personajes como el mencionado no hacen sino acumular desprestigio para este bello deporte.
Miguel A. Arregui, para El Ojo Digital Fórmula Uno.
Email : miguelangelarregui -arroba- gmail.com.