Lunes 21 de marzo de 2005 | Actualizado a las 16:44
DEPORTES - TENIS | EL AUSTRALIANO CLASIFICO PARA LAS SEMIFINALES DEL TORNEO
Hewitt ahora saca de quicio a Nalbandián
El local se impuso por 6-3, 6-2, 1-6, 3-6 y 10-8 y de nuevo se encargó de provocar al rival: golpeó con el hombro al cordobés en un cambio de lado. En el duelo anterior recibió un escupitajo de Chela por las provocaciones.
El australiano Lleyton Hewitt se convirtió hoy en el héroe de su país, pero también sumó un nombre más a su larga lista de enemigos tras vencer al argentino David Nalbandian, por 6-3, 6-2, 1-6, 3-6 y 10-8, y acceder por primera vez en su carrera a las semifinales del primer Grand Slam del año.
En el día de la fiesta nacional australiana, Hewitt se impuso en un épico partido de más de cuatro horas al transandino, pero el logro se vio empañado nuevamente por los malos hábitos del nativo de Adelaida.
En la ronda anterior, Hewitt recibió un escupitajo de otro argentino, Juan Ignacio Chela, debido a sus constantes provocaciones con su grito "come on" (¡vamos!), después de cada punto ganado. Ayer repitió la fórmula y en uno de los cambios de lado pasó a llevar a Nalbandian con el hombro y lo ignoró cuando el cordobés le recriminó la actitud.
"Es un gran jugador, pero no es el mejor ejemplo para el tenis. Pero es la actitud que elige cada uno y allá cada cual", dijo la segunda raqueta argentina, quien cae por tercera vez consecutiva en los cuartos de final en Melbourne.
"El no es un gentleman. No comparto sus formas, pero no me molesta. El público tampoco me molestó, pero el juez de silla sintió la presión del público. Hubo decisiones muy raras", agregó.
"No jugué bien al principio, pero tuve chances en el segundo set. No hubiera sido lo mismo ir con un set iguales que 2-0. En el quinto set todo se define por pocos puntos, él los jugó mejor y me faltó un poco de suerte", dijo Nalbandian.
Por su parte, Hewitt consideró que el partido fue muy extraño: "Jugué dos sets sin apenas errores, tuve un bajón en el tercero y él subió su juego, y el quinto set fue una batalla más mental".
Fuente:
El Ojo Digital