POLITICA: POR MANUEL LICHTENSTEIN, PARA EL OJO DIGITAL POLITICA

Objetivo: "embarrar" la cancha

Inexorablemente, los Kirchner y Néstor en especial están demostrando a la ciudadanía que todo lo que se puede y se debe hacer bien, puede hacerse aún peor.

21 de Julio de 2010
Al periodismo independiente no le dan los argumentos para elogiar mucho de lo que haga la pareja presidencial, porque deliberadamente actúan como para dejar al gobierno que les siga en el 2011, con un país depredado, sin recursos económicos, con la caja seca y con las provincias en un estado de defección que su reconstrucción o puesta en marcha para no seguir cayendo, tendrá dudoso pronóstico. En los Kirchner, hay actitudes que provienen de genes de "mala leche". Ya no es más aceptable que quienes conducen a la Nación se afanen por llevar al país a situaciones negativas, de las que difícilmente pueda recuperarse. Es evidente que las mismas actitudes como gobernantes para cumplir con una gestión honorable, las empleen para lograr efectos y resultados totalmente contrarios, con aroma autodesestabiliante. Por más que rebusque y analice, difícil será hallar -en los anales de la pasión por el poder de los distintos presidentes argentinos- peores mandatarios que los Kirchner, que debemos soportar y sostener constitucionalmente, todavía por dos años más. Y ni hablar de los ministros y secretarios que acompañan a estos dos presidentes que supimos conseguir. En principio, al someterse a esta insolente actitud de la pareja presidencial, que jamás promovió ni convocó a reuniones programadas de Gabinete Nacional, los convierte en rehenes de la Casa Rosada. Los funcionarios que componen hoy el Gabinete, desde el "Jefe" Aníbal Fernández hasta el último de los ministros aparecen como una corte de alcahuetes y obsecuentes. al igual que los gobernadores, a los que fueron obligando a mendigar por fondos que por imperio de la Constitución Nacional y la Ley, les corresponde. Por lo tanto, están incursos en la figura de los que sometidos por cuestiones de metálico; ni siquiera demuestran la dignidad que exige el cumplimento de la misión que han jurado cumplir. Ellos conocen la verdad, como lo sabe Cristina. Saben que están sometidos a los caprichos de un personaje arbitrario, totalitario, genéticamente malvado y rencoroso, usurpador de un cargo que no le pertenece. La única provincia que se salva de estar incursa en los dramas que le acontecen al resto de las provincias de todo el país, es San Luis, con su Gobernador Albero Rodríguez Saá. Por el hecho de ser el consorte de la Presidenta, usufructúa cargos y poderes que nada tienen que ver con la sagrada Letra de la Constitución, mancillada una vez más. El Jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, acaba de desconocer un fallo de un Juez de la Nación en pleno ejercicio de sus funciones, como si se adueñara de uno de los tres poderes y resolviera, por propia cuenta, pasar por encima del Poder Judicial. La oposición tiene las posibilidades de hacer oír sus reclamos y protestas en el Congreso, y abogar por los derechos de la Constitución Nacional. La actitud del Jefe del Gabinete se da de palizas contra la Carta Magna, además de facilitarle a la oposición el libreto para la discusión. Por más que traten de disfrazar la tarea genuina de la Presidenta, nadie puede evitar señalar que ella es la mandadera de los caprichos y actitudes reñidas con la moral y la ética, que le impone el "patrón de la estancia". Finalmente, la oposición no debiera actuar de forma tal que se diluya la conquista del 28 de junio. Si así fuere, comprometerían las posibilidades de un sano recambio de poder de cara al 2011. No se trata de una alternativa por la que se puede perder o ganar. Simplemente va en ello la construcción el Edificio Nacional que asegurará el futuro de los argentinos en los años por venir. Por Manuel Lichtenstein, para El Ojo Digital Política. E-mail: mlichtenstein (arroba) fibertel.com.ar
Por Manuel Lichtenstein, para El Ojo Digital Política