POLITICA ARGENTINA: SERGIO JULIO NERGUIZIAN

Presidente Milei (junio de 2024): 'Si no decía lo que iba a hacer, no ganaba; si hacía lo que prometí, no duraba'. El Teorema que relega a Menem y Baglini

El último dia de junio, el Presidente Milei aceptó -levemente contrariado- contestar algunas preguntas...

23 de Agosto de 2023

 

El último dia de junio, el Presidente Milei aceptó -levemente contrariado- contestar algunas preguntas a un grupo de periodistas acreditados en la Casa Rosada, quienes habían urdido una hábil maniobra para cerrarle el paso en uno de los pasillos. Aprovechaban estos el hecho de que el Primer Magistrado aún no ha evaluado los riesgos de extraviarse en el laberinto del viejo edificio.
 
Javier Milei Presidente, Análisis Político, La Libertad Avanza, Sergio Julio Nerguizian
Fue en esa oportunidad que, frente a la súbita requisitoria de un inquieto movilero de algún canal de cable, realizó la afirmación que da título a la presente nota. De inmediato, el estupor y la confusión se adueñaron del pequeño cortejo de escribas, quienes vacilaron durante aproximadamente dos segundos en retomar el interrogatorio. La brevísima tregua fue hábilmente explotada por el Presidente de la Nación para excusarse y escabullirse por un pasaje que creyó útil para su plan evasivo. Se supo después que llamó a algún colaborador con el fin de superar el mal momento, sin exponerse al bochorno.


Dos antecedentes notables
 
El anecdotario del Presidente Carlos Saúl Menem es sumamente generoso en declaraciones, actitudes e incidentes que en su momento reunieron un nutrido relato jocoso y pleno de situaciones risibles. En alguna oportunidad, manifestó: 'Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie' -acaso una de las pocas afirmaciones que merece una labor deconstructiva. En principio, una traducción útil para aproximarnos a la frase en tanto mensaje, sería: 'La reforma del Estado que realizaré está tan lejos del ideario del peronismo histórico, que ninguna argumentación, por más prolija y fundada que fuera, lograría vencer la inmutabilidad de tres principios del justicialismo: el Estado interventor y regulador de las relacion capital/trabajo, la protección del mercado interno vía defensa de un programa de sustitución de importaciones, y el control de áreas críticas de la economía a través de empresas públicas. Por lo tanto, debo guardar silencio'. En efecto, la alianza que concretó con partidos cuantitativamente minúsculos y cualitativamente poderosos en virtud de su relacion con el poder económico, caracterizó un ciclo de dos mandatos (1989-1999) electoralmente exitosos. El programa de reforma estructural de fuerte inspiración liberal contradijo los postulados teóricos identificados con el peronismo, desde su primer período (1946-1955) hasta la derrota de 1983 con el retorno de la democracia.

El Diputado de la Unión Cívica Radical por la provincia de Mendoza, Raúl Baglini, expresó hacia 1986 una sentencia que causó impresión en su momento, por aparentar una lúcida verosimilitud: 'La severidad o dureza de los postulados de un partido político o la inmutabilidad de aspectos clave de su doctrina están en relación inversamente proporcional a su distancia del Poder, es decir, a sus chances reales de asumirlo'. De tal suerte que el justicialismo y el radicalismo, en su condición de partidos mayoritarios, pueden explicar sin mayores rubores la vaguedad y ambigüedad con que aplican, en la práctica efectiva del Poder, lo que sería el conjunto de principios que un tanto ampulosamente suelen llamar doctrina o programa fundacional.

En los dos antecedentes que hemos resumido, amén del cinismo filosófico que pudiere generar alarma o repugnancia, la realidad del hecho concreto en Menem y la experiencia de la conducta de los partidos en Baglini, han merecido la verificación de la realidad y, en consecuencia, la cristalización de ambas sentencias como verdades reveladas.

 
El Teorema Milei, etapa superior de la sinceridad política
 
Un antiguo acertijo oriental se formula el siguiente planteo: 'Ayax es un mentiroso. Si se le pregunta si es verdad que es mentiroso, Ayax contesta que sí'. Sin embargo, ¿ha dicho la verdad? Si la respuesta es afirmativa, luego Ayax no sería un mentiroso. ¿Ha mentido Ayax? Si la espuesta es, nuevamente, afirmativa, Ayax habrá dicho la verdad.
 
El Presidente había declarado -en ocasión de desarrollarse la campaña de octubre/diciembre de 2023- que la salida era la dolarización con la consecuente eliminación de la moneda nacional y la liquidación virtual del Banco Central, al inhibirle al organismo la facultad de emitir dinero. ¿Decía acaso la verdad, o empleaba el argumento porque intuía que facilitaría su acceso al Poder enancado en la repugnancia de la ciudadanía por una moneda atormentada por el cáncer inflacionario? Decía la verdad en razón de que, a esa altura de la campaña, creía firmemente en la salida propuesta. ¿Creía en la viabilidad práctica del proyecto? De ninguna manera.

El actual sistema es una tímida reforma que establece el carácter de moneda de curso legal y forzoso al dólar, en pareja igualdad de condiciones que el menesteroso peso. Y no mucho más. ¿Creía en la desarticulación del régimen laboral de la Ley 20.744, especialmente en lo referido al sistema de indemnización? Por supuesto. Acto seguido, ¿estimaba que la propuesta ameritaba el enfrentar una huelga general salvaje? Naturalmente que no; de hecho, contamos hoy con un régimen indemnizatorio calcado del que aplica en la industria de la construcción, aunque optativo y reducido exclusivamente a los contratos laborales convenidos a partir del primero de junio de este año 2024.

¿Abominaba el hoy Presidente cualquier vínculo con naciones en los que imperase alguna categoría de régimen comunista, como es el caso del engendro chino? Desde luego que sí: no ha dejado de experimentar una repugnancia fisiológica por cualquier variante socialista hasta el día de hoy. No obstante, ¿se decidió finalmente a anular las relaciones diplomáticas con el gigante asiático? Claro que no. En algunos pocos minutos, la Sociedad Rural lo convenció del contenido suicida de la maniobra. Alguien recordó en estos días que el dictador Jorge Rafael Videla, contrariando el embargo que los Estados Unidos de América habían trabado en perjuicio de las exportaciones a la ex Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, siguió despachando granos a Moscú -sin demasiada preocupación.

El  Teorema Milei abreva en la fangosa laguna de la dialéctica de Menem y el realismo nihilista de Baglini. Pero lo supera en precisión como sistema. Ocultar intenciones o ablandar principios sin culpa son conductas que reposan en el subsuelo de la innovación mileísta. Ahora, bien: será lícito afirmar como programa lo que se sabe inviable, tanto como renunciar a los propósitos iniciales -con el objetivo de sostener al gobierno.

Todo lo que tenga por objeto alcanzar el Poder y defenderlo de la codicia de los adversarios puede ser sacrificado en el altar mayor, sin evidenciarse traumas ni torpes culpas.

El novedoso Teorema Milei confirma la geometría de la Argentina como una trampa sin salida.


Buenos Aires,invierno de 2024.


 
Sobre Sergio Julio Nerguizian

De profesión Abogado, Sergio Julio Nerguizian oficia de colaborador en El Ojo Digital (Argentina) y otros medios del país. En su rol de columnista en la sección Política, explora la historia de las ideologías en la Argentina y el eventual fracaso de éstas. Sus columnas pueden accederse en éste link.