INTERNACIONALES: BRUCE KLINGNER

Corea del Norte, nuevamente designada por EE.UU. como Estado patrocinador del terrorismo

La Administración del presidente estadounidense Donald Trump...
24 de Noviembre de 2017

La Administración del presidente estadounidense Donald Trump ha vuelto a designar a Corea del Norte como Estado patrocinador del terrorismo. Se trata de un reconocimiento pragmático de que las acciones letales de Norcorea constituyen acciones terroristas bajo la legislación estadounidense. Tal como el propio Trump lo comentara en su oportunidad: 'Esto debió hacerse años atrás'.

El Secretario de Estado Rex Tillerson anunció que la redesignación tenía por objeto 'hacer a Corea del Norte responsable por un número de acciones que han tomado, [y el actual] constituye el último paso en una serie de medidas [tomadas por la Administración] a los efectos de incrementar la presión sobre el régimen norcoreano'.

Kim Jong Un, terrorismo internacionalLa medida estadounidense busca reducir la predisposición futura de entidades a la hora de hacer negocios con el régimen de Kim Jong Un. Ello obstaculizaría notablemente la capacidad de Pyongyang de financiar sus actividades desestabilizadoras. Mientras que la atención global se ha centrado en la búsqueda de armas nucleares por parte del régimen, no ha perderse de vista su recurrencia en la ejecución de actividades terroristas y violaciones de los derechos humanos.

Estados Unidos colocó a Corea del Norte en el listado de Estados Patrocinadores del Terrorismo en 1988, luego de que agentes norcoreanos detonaran una aeronave comercial de Corea del Sur, asesinando a 115 personas. Veinte años después, la Administración George W. Bush removió a Pyongyang del listado, en lo que consignó un intento fallido de mejorar la atmósfera de negociaciones nucleares, en el marco de las reuniones de la mesa de Seis Países. Pero, rápidamente, las negociaciones colapsaron luego del rechazo de Corea del Norte a los protocolos de verificación.

La legislación americana, como es el caso del Título 18 del Código de los Estados Unidos (§ 2331), define al terrorismo internacional como acciones que:

involucren actos violentos o actos peligrosos para la vida humana que consignen una violación contra las leyes criminales de los Estados Unidos de América (...) y que se presentan con la intención de intimidar o de ejercer coerción contra una población civil, influenciar la política de un gobierno a partir de la intimidación o la coerción, o bien afectar la conducta de un gobierno por vía de la destrucción masiva, el asesinato selectivo o el secuestro; y que tengan lugar originalmente fuera de la jurisdicción territorial de los Estados Unidos de América.

El régimen de Kim destaca en cada uno de esos apartados.

Desde que fuera retirado de la lista de terrorismo, Pyongyang ha conducido repetidos ciberataques contra agencias gubernamentales, firmas de negocios, instituciones bancarias y medios de comunicación.De igual manera, se ha involucrado en amenazas al estilo del ataque del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York contra escenarios estadounidenses; intentos de homicidio contra desertores norcoreanos, defensores de derechos humanos y agentes de inteligencia de Corea del Sur; y numerosos envíos de armamento convencional, remitidos a grupos terroristas como Hamás y Hezbolá. A comienzos de este año, agentes norcoreanos emplearon gas nervioso del tipo VX para asesinar al medio hermano de Kim, en un aeropuerto repleto de personas.

El retorno de Corea del Norte al listado de Estados patrocinadores del terrorismo habilita a Washington a invocar importantes requisitos para realizar transacciones financieras bajo su legislación, y a eliminar la inmunidad soberana de Corea del Norte ante eventual responsabilidad civil por acciones terroristas. El regreso al listado de referencia requiere, asimismo, que el gobierno de los Estados Unidos se oponga al otorgamiento de préstamos a Corea del Norte por parte de instituciones de crédito internacionales, como ser el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Asiático de Desarrollo.

Más aún, la designación se complementa con los esfuerzos internacionales que persiguen aislar a Corea del Norte -tanto en lo diplomático como en lo económico. En años recientes, un creciente listado de países, bancos y compañías privadas han recortado o bien eliminado sus relaciones comerciales, a partir de violaciones perpetradas por Corea del Norte contra resoluciones de Naciones Unidas, ponderándose también las peligrosas condiciones laborales impestas a sus trabajadores en el extranjero, y a partir de sus violaciones contra los derechos humanos -las cuales la ONU ha tipificado como 'crímenes contra la humanidad'.

Numerosas entidades extranjeras han comenzado a suspender vínculos económicos, negando visados de trabajo a ciudadanos norcoreanos, y expulsando a diplomáticos de Pyongyang. La designación de Corea del Norte como Estado patrocinador del terrorismo podría inducir a otros socios comerciales a poner fin a sus relaciones con el régimen.

Algunos podrían insinuar que esta redesignación no solucionará el tema nuclear norcoreano, o que la misma podría dar lugar a una dura réplica del régimen -como ser más pruebas misilísticas o nucleares, o un ataque militar. Pero es una cuestión de tiempo el que Pyongyang lleve a cabo tales medidas o acciones, a los efectos de desarrollar por completo sus programas, demostrando su capacidad de amenazar a los Estados Unidos y a sus aliados con armamento nuclear.

Se han expresado preocupaciones similares luego de cada resolución de Naciones Unidas que condenara a Pyongyang. Las cuales fueron replicadas también cuando la Comisión de Averiguaciones de la ONU concluyó en 2014 que las violaciones contra los derechos humanos de Pyongyang observaban carácter de atrocidad, que eran recurrentes y sistemáticas, llegando a constituir 'crímenes contra la humanidad'. Pero las dudas solo contribuirían a prestar oídos sordos a la naturaleza de ese régimen. Tales preocupaciones son escasas, por cuanto no convocan a reforzar la legislación estadounidense.

En cuanto a los reclamos que explicitan que la redesignación complicará el retorno de las negociaciones nuclares, Corea del Norte ya ha declarado -de manera enfática y en reiteradas oportunidades- que las conversaciones de Seis Países han muerto. Adicionalmente, Pyongyang ha subrayado que no abandonará su arsenal nuclear. Joseph Yun, Asistente del Secretario de Estado americano para el Este de Asia, expresó que, a pesar de los reiterados intentos de Estados Unidos de acercarse a Corea del Norte, 'no hemos tenido comunicación alguna con ellos (...) No contamos con señales de parte de ellos'.

El momento más efectivo a la hora de involucrarse en negociaciones sobrevendrá a partir de una campaña de presión internacional que sea abarcativa, vigorosa y sostenida. Una política con esas características opera en sintonía con la legislación estadounidense y con las resoluciones de Naciones Unidas, impone penalidades para aquellos que las quebrantan, vuelve más dificultoso para Corea del Norte el importar componentes -incluyendo aquellos que provienen de actividades ilícitas- para sus programas misilísticos y nucleares prohibidos, y restringe la proliferación atómica. La redesignación del régimen de Kim como Estado patrocinador del terrorismo amplifica la presión -y debió ser llevada a cabo hace ya mucho tiempo.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/11/21/what-trumps-designation-of-north-korea-as-state-sponsor-of-terrorism-will-mean-for-countrys-future/


 

Sobre Bruce Klingner
Es Analista Senior en Investigación para el Centro de Estudios Asiáticos de la Fundación Heritage. Publica periódicamente análisis y escritos sobre Corea del Norte, Corea del Sur, Japón y temáticas de seguridad en la región. Klingner se desempeñó veinte años en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA). Fue jefe de la estación de la CIA en Corea en el bienio 1993-1994.