INTERNACIONALES: NILE GARDINER

Por qué el viaje de Trump a Europa puede calificarse como exitoso

El presidente estadounidense Donald Trump regresó de Europa el pasado sábado...
14 de Julio de 2017

El presidente estadounidense Donald Trump regresó de Europa el pasado sábado, y hoy puede decirse que su periplo se caracterizó por su solidez.

Su discurso en la Plaza Krasinski de Varsovia el próximo-pasada jueves fue, por lejos, el mejor que el mandatario americano ha ofrecido en un escenario internacional. Esa presentación del presidente, que se tradujo en una poderosa defensa de la civilización occidental y sus valores, fue uno de los discursos más significativos en materia de política exterior compartidos por un jefe de Estado de la Unión desde las épocas de Ronald Reagan.

Donald TrumpEl discurso de Trump fue en extremo bien recibido por los anfitriones polacos, que son hoy una fuerza creciente en el seno de Europa. Se habló mucho al respecto de que la Casa Blanca eligió a Varsovia como sitio para ofrecer el único discurso de Trump en su tour europeo. Es que Varsovia es la ciudad capital de una reemergente nación europea que, cada vez más, desafía los centros de poder de Berlín y París en la UE.

Al igual que la Gran Bretaña (que abandonará la Unión Europea en 2019). Polonia se exhibe hoy como el defensor estándar de la soberanía nacional en el Viejo Continente.

Asimismo, Polonia se ubica en la línea de frente de la alianza de OTAN, y Trump reiteró sus comentarios al respecto del compromiso americano con el Artículo V del Tratado de Washington, poniendo el foco sobre el principio de la seguridad colectiva.

Trump también se aferró a su discurso en Varsovia a los efectos de condenar la desaprensiva política exterior y la peligrosa agresión encarnada por el régimen de Vladimir Putin, urgiendo a Rusia a 'cesar sus actividades desestabilizadoras en Ucrania y en otras geografías, y a cesar también en su respaldo a regímenes hostiles -incluyendo Siria e Irán- y que, en lugar de ello, se una a la comunidad de naciones responsables'.

En oportunidad de la cumbre del G-20 en Hamburgo -tras la visita a Varsovia-, Trump se reunió con su par ruso Vladimir Putin, en un comentado encuentro entre ambos líderes.

No hubo -conforme esperaban los rusos- concesiones de parte de los Estados Unidos en relación al levantamiento de sanciones económicas contra Moscú y contra su ocupación ilegal de Crimea, y la guerra subsidiaria que Moscú lleva adelante en Ucrania Oriental.

Lo que también deviene en significativo, las sanciones existentes contra Rusia fueron reafirmadas por el Departamento del Tesoro, camino al G-20. En su cónclave, Trump presionó a su par ruso en reiteradas oportunidades en relación a la interferencia rusa en la elección presidencial americana, de acuerdo a un resumen compartido a periodistas por el Secretario de Estado Rex Tillerson.

En otras instancias del cónclave, Trump demostró firmeza al rechazar los acuerdos climáticos de París, y dejó clara la oposición de su Administración ante un acuerdo que sería extremadamente oneroso para la economía estadounidense, y que también comprometería la soberanía americana.

Hacia el cierre de la cumbre europea, Trump se reunió con la primer ministro británica Theresa May, subrayando el respaldo de EE.UU. al Brexit, y solicitando el propio Donald Trump avanzar en un acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos y el Reino Unido, 'que será un acuerdo muy, muy importante, muy poderoso, para ambas naciones, y que entiendo consolidaremos muy, muy rápidamente'.

Trump subrayó que la relación especial entre ambos países continúa residiendo en el mismísimo corazón del pensamiento estratégico estadounidense, y afirmó: 'No existen países que se muestren más cercanos como los nuestros... La primer ministro May y yo hemos desarrollado una relación muy especial, y creo que el comercio será un factor muy importante para nuestras dos naciones'.

En toda la duración de la segunda visita del presidente estadounidense a Europa, numerosos temas clave registraron avances.

Una defensa robusta de la civilización occidental, OTAN y la alianza transatlántica; la determinación de plantarse con la debida firmeza ante fuerzas que amenazan a Occidente; una creencia firme en los principios de la soberanía nacional y autodeterminación; y un compromiso clave para llevar adelante asociaciones bilaterales de magnitud que promocionen los intereses de los Estados Unidos y fortalezcan al mundo libre.

El viaje de Trump al Viejo Continente ha de ser ponderado como un éxito. En la práctica, remitió a un fuerte rechazo de la desastrosa proposición -diseñada por el predecesor del actual mandatario americano- de 'liderar desde la retaguardia'. Trump ha enviado señales claras, dándole forma a su rol como líder del mundo libre.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/07/10/president-trumps-europe-trip-success/

 

Sobre Nile Gardiner

Es Director del Centro para la Libertad Margaret Thatcher, en la Fundación Heritage (Washington, D.C.). Es analista especializado en variadas temáticas, como la 'relación especial' entre Estados Unidos y el Reino Unido, Naciones Unidas, el Irak de posguerra, y el rol de Gran Bretaña y Europa en la alianza liderada por EE.UU. contra el terrorismo internacional y Estados autoexcluídos del orden mundial ('rogue states'), como Irán. Gardiner fue nombrado recientemente por el periódico The Daily Telegraph como uno de los cincuenta ciudadanos británicos más influyentes en EE.UU. Sus trabajos son también publicados en la web estadounidense The Daily Signal.