INTERNACIONALES: FRED LUCAS

EE.UU. aumenta la presión sobre Corea del Norte, pero rechaza poner 'fechas límite'

Tanto la Administración Trump como la de Corea del Norte están incrementando...
17 de Abril de 2017

Tanto la Administración Trump como la de Corea del Norte están incrementando los decibeles de sus comunicados oficiales en relación a un eventual conflicto.

'El Presidente Donald Trump ha modificado la ecuación. No sabemos qué es lo que hará', apunta Fred Fleitz, vicepresidente senior del Centro para Políticas de Seguridad -think tank conservador dedicado a cuestiones de seguridad nacional. 'Si tiene lugar un ataque, el derribo de misiles será proporcional. Pero no creo que veamos un ataque contra silos de misiles'.

Norcorea, desfile militarAl visitar Corea del Sur el domingo próximo-pasado, el vicepresidente estadounidense Mike Pence afirmó: 'La hora de la paciencia estratégica ha llegado a su fin'. El comentario sobrevino días después de que los medios de comunicación bajo control del régimen norcoreano afirmara que ese país está 'preparado para reaccionar en cualquier formato de guerra, deseado por los Estados Unidos'. El lunes, el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró que era improbable que la Casa Blanca formule una "fecha definitiva" para Corea del Norte.

'La formulación de fechas definitivas [red lines] no ha funcionado bien en el pasado. El [por Trump] evaluará las cartas con las que juega, y creo que mostrará señales sobre cómo responderá ante cualquier escenario militar o de otra índole que tuviese lugar', dijo Spicer. 'Las medidas que tomó en Siria demuestra, cuando es apropiado, que el presidente Trump toma medidas decisivas'.

En su oportunidad, el presidente Barack Obama dijo que, si el dictador sirio Basher al-Assad utilizara armas químicas contra su propio pueblo, ello constituiría una 'línea definitiva' pero, cuando al-Assad hizo eso mismo en 2013, Obama no tomó medidas. La política exterior de Trump, en ese sentido, ha formulado un cambio radical en lo que tiene que ver con actitud, en comparación con lo hecho por Obama -apuntó Fleitz.

'Eventualmente, Corea del Norte tendrá misiles apuntando a bases estadounidenses, en Japón o en otros sitios', dijo Fleitz. 'Las armas nucleares norcoreanas tienen dos propósitos: disuasión y extorsión. Los hemos comprado durante años; entonces, ellos rompen sus compromisos; volvemos a comprarlos por un tiempo y, mientras tanto, su tecnología se vuelve más y más avanzada. Este ciclo no puede continuar', agrega el analista.

Se insinuó en su momento que el fallido lanzamiento misilístico fue un sabotaje ejecutado por Estados Unidos, pero Fleitz comentó que era más probable que ello demuestra que, aún cuando la tecnología norcoreana puede estar avanzando, aún es inadecuada. 'El fallo en la prueba del misil es un fracaso de su ciencia y de su ingeniería. Es difícil construir un arsenal con piezas robadas o prestadas', agrega Fleitz. 'Los doctorados en el MIT no huyen hacia Corea del Norte. No existe allí una labor de seguridad. Si su proyecto falla, Usted es ejecutado'.

Un grupo de navíos de guerra de la Armada de EE.UU. ha sido desplegado con rumbo hacia Norcorea. El portaviones estadounidense USS Carl Vinson, que es parte del grupo, es capaz de portar 90 aeronaves de ala fija y helicópteros. Spicer apuntó que China había dejado de importar carbón norcoreano, en tanto consignó nuevas acciones económicas después de que Trump se reuniera con el presidente chino Xi Jinping.

'Los resultados de la reunión, según entiendo, es que Usted ha visto a China desempeñando un rol más activo en Corea del Norte, tanto en lo político como en lo económico, y ellos pueden seguir aplicando presión para conseguir resultados', afirmó Spicer. 'Creo que seguiremos urgiendo a China para que continúe ejercitando esa influencia, para obtener mejores resultados'. Pero China no debiera recibir un voto de confianza en esta instancia, afirmó Bruce Klingner, analista senior para el Noreste de Asia en el think tank estadounidense The Heritage Foundation.

'Una sucesión de presidentes estadounidenses pensaron que China tomaría medidas contra Corea del Norte pero, luego de entre uno y cuatro meses de medidas, China siempre vuelve hacia atrás', apuntó Klingner a The Daily Signal. Afirma Klingner que el 'ofrecer otra oportunidad a China' llevó a un escenario en donde no se han reforzado las leyes y las sanciones existentes. Klingner agregó que tiene preocupaciones respecto de la nueva postura estadounidense sobre Corea del Norte. Por ejemplo, un ataque podría conducir a que Norcorea replique rápidamente sobre Corea del Sur.

'Muchos creen que es útil interponer presión no solo contra Corea del Norte, sino también contra China', dijo Klingner. 'Otros, entre los que me incluyo, nos preocupamos pues esto sería una provocación innecesaria. Corea del Sur está llevando a cabo una elección presidencial, y la pregunta clave en el debate es cómo los candidatos impedirán que Estados Unidos lance un ataque preventivo contra Corea del Norte. Ello podría servir como táctica de negociación, pero es una que consigna una apuesta muy elevada', puntualizó.



Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/04/17/white-house-turns-up-heat-but-rejects-red-lines-for-north-korea/

 

Sobre Fred Lucas

Lucas se desempeña como corresponsal en la Casa Blanca, para el sitio web estadounidense The Daily Signal (Washington, D.C.). Es autor del libro 'Tainted by Suspicion' (Contaminados por la Sospecha).