POLITICA ARGENTINA: DR. ROBERTO PORCEL

Argentina: Tucumán fue el gran ariete

La elección del domingo tuvo varios ganadores y, por supuesto, importantes derrotados.
28 de Octubre de 2015
La elección del domingo tuvo varios ganadores y, por supuesto, importantes derrotados. Mauricio Macri, María Eugenia Vidal y hasta el propio Sergio Massa pueden adjudicarse diferentes triunfos. Del otro lado, Cristina Kirchner, Daniel Scioli y Aníbal Fernández encarnan claramente la cara de la derrota. Con todo, hubo un ganador que trascendió al resto y es, acaso, el gran responsable del triunfo de quienes a la postre resultaron victoriosos. Esta vez no fueron los estrategas, ni los grandes analistas -mucho menos los encuestadores- quienes definieron el comicio.
 
El responsable del resultado del domingo tiene nombre: Tucumán. La estoica resistencia estoica del pueblo tucumano ante el fraude electoral en su provincia, puesta de manifiesto en todos esos días y sus noches de autoconvocatoria en la TucumánPlaza Independencia, fue la bisagra que marcó un antes y un después en el control del escrutinio. Infortunadamente, no les alcanzó a los hermanos tucumanos para evitar lo sucedido en aquella elección para la Gobernación de su provincia. Podría decirse que los padecimientos surgidos de aquel resultado representaron el costo a pagar, para impedir la recurrencia de la cultura del fraude -tan común en los últimos años en el país.
 
Hemos llegado al absurdo de la quema de urnas, otras de ellas, abiertas y otras ya cerradas, pero que venían cargadas de votos del oficialismo. Episodios igualmente irregulares se registraron con telegramas y certificados de escrutinio. Incluso muchos se han acostumbrado a vivir con miedo -ahí está el caso de la muerte de ciudadanos en el marco del proceso electoral. Finalmente, el cruce de frontera de ciudadanos de países limítrofes para votar en la Argentina -incluso hasta en la propia provincia de Tucumán- se toman por actos de normalidad.
 
Así fue como los argentinos aceptábamos con asombrosa pasividad el conjunto de aquellas trampas y fraudes que, a su vez, eran secretos a voces conocidos por todos. La sensación advertía sobre la imposibilidad de alzarse contra esa realidad.
 
Sin embargo, Tucumán alzó su voz y dijo 'Basta'. Se puso de pie, para gritar a toda la República Argentina: Nunca más. Sin violencia, pero con toda la fuerza de la vergüenza, de la dignidad y de la convicción de todo un pueblo, Tucumán le mostró al resto del país que era posible ponerle límites al fraude. Y la semilla rindió frutos. Por primera vez en años, esta elección estuvo marcada por una verdadera fiscalización. Uno podría decir que todos se atrevieron -participando de distintas maneras-, contagiados por el ejemplo de los hermanos tucumanos.

De esta manera -y parafraseando a alguna funcionaria del oficialismo que se tatuara el eslogan 'No fue magia'- , el candidato del Gobierno Nacional pasó de promocionar unos pretendidos 43 puntos de intención de voto en los recientes comicios, a los escasos 37 que le presentó la realidad. De los diez puntos de diferencia que marcaban los estudios de opinón entre el primero y el segundo, se llegaron a contabilizar apenas dos puntos y medio.

Y, desde luego que 'no fue magia'. Apenas el resultado de un escrutinio bien fiscalizado, sin trampas (lo cual refiere a la importancia de la fiscalización en todo proceso electoral). Tucumán fue el gran ariete. Esta vez, los argentinos decidimos poner punto final a las trampas y al fraude.

Será hora de que el conjunto de los argentinos digamos: 'Muchas gracias, Tucumán, por despertarnos a tiempo'.

Al fraude, Nunca Más.

 
Sobre Roberto Porcel

Es Abogado en la República Argentina, especialista en Derecho Comercial y experto en temas relativos a la falsificación marcaria. Socio en el Estudio Doctores Porcel, fundado en 1921. Los textos del autor en El Ojo Digital pueden consultarse en http://www.elojodigital.com/categoria/tags/roberto-porcel.