La CTA, más cerca de la asociación ilícita que de la protesta gremial
La actitud de la autodenominada Central de Trabajadores Argentinos (CTA), en su rol de "arquitectos" del paro que asola al Hospital Garrahan, no es consistente con una democracia. Incluso puede tildarse a todas luces de criminal, ya que los niños internados hacen el papel de rehenes. La CTA habría respondido de esta manera ante la negativa por parte del Presidente a otorgarle personería gremial a la agrupación. Entrevista del Secretario de Salud porteño con el medio Noticias Urbanas.