TURISMO: MIGUEL ARREGUI

Motorhomes: el turismo que empieza a transformar los destinos argentinos

El crecimiento del turismo itinerante abre una oportunidad para pequeñas localidades, campings, estaciones de servicio y emprendimientos vinculados al viaje. Pero la falta de infraestructura específica...

Lunes, 21 de Septiembre de 2026
Motorhome, Córdoba, Argentina, Turismo rodante, Turismo rodantero


El crecimiento del turismo itinerante abre una oportunidad para pequeñas localidades, campings, estaciones de servicio y emprendimientos vinculados al viaje. Pero la falta de infraestructura específica y de una red integrada de servicios todavía limita el potencial de una actividad que gana espacio en la Argentina y que otros países ya incorporaron a sus políticas turísticas.


Una nueva forma de descubrir el país

El turismo itinerante dejó de ser una alternativa reservada a unos pocos viajeros, y empieza a ocupar un lugar propio dentro de la oferta turística argentina. Motorhomes, campers y casas rodantes permiten convertir el traslado en parte de la experiencia y, al mismo tiempo, llevar alojamiento, cocina y servicios básicos a destinos donde la oferta hotelera puede ser limitada.

La Administración de Parques Nacionales (APN) reconoce a los vehículos recreativos como una categoría específica y contempla parcelas para motorhomes y casas rodantes en áreas de acampe. La normativa establece, entre otros requisitos, accesos adecuados para vehículos de gran porte y servicios vinculados con el manejo de aguas. El organismo también mantiene información específica sobre parques que permiten estacionamiento y/o pernocte de estos vehículos. 

El fenómeno abre una posibilidad que va más allá del turismo tradicional: que pequeñas localidades, pueblos y destinos alejados de los grandes centros receptivos puedan captar visitantes que se desplazan por rutas nacionales y provinciales durante buena parte del año.


Un turista que consume de otra manera

El viajero que llega en un motorhome tiene una particularidad: transporta consigo una parte de los servicios que normalmente ofrece un hotel, pero no puede prescindir de buena parte de la economía local. Necesita combustible, alimentos, supermercados, restaurantes, mantenimiento, neumáticos, repuestos, lavanderías, conectividad y, periódicamente, lugares donde cargar agua, disponer residuos y realizar tareas de mantenimiento.

Por eso, el turismo itinerante puede distribuir el gasto turístico de una manera diferente. En lugar de concentrarse exclusivamente en los establecimientos de alojamiento de un destino, parte del consumo se reparte entre comercios y prestadores ubicados a lo largo de la ruta y en localidades pequeñas.

El caso de Guaíra, en el estado brasileño de Paraná, ofrece un ejemplo de cómo un municipio puede convertir la infraestructura para motorhomes en un atractivo turístico. Su estación específica dispone de agua, energía, señalización y descarga de residuos, y el municipio organiza encuentros de motorhomes que reúnen visitantes de distintas regiones de Brasil y países vecinos. La propia ciudad presenta estos eventos como herramientas de promoción turística y movimiento económico.


La infraestructura que hace la diferencia

Para que el crecimiento del turismo itinerante se transforme en una actividad económica sostenida no alcanza con tener rutas y paisajes. Un motorhome precisa espacios en los cuales detenerse con seguridad y servicios que permitan continuar el viaje.

Entre las prestaciones básicas, aparecen el suministro de agua potable, electricidad, descarga de aguas grises y negras, sanitarios, señalización, estacionamiento para vehículos de dimensiones importantes y, en algunos casos, conectividad. La normativa de Parques Nacionales contempla expresamente estos servicios y establece que los sectores destinados a motorhomes deben contar con vías de acceso y espacios adecuados. 

En Córdoba, ya existen localidades turísticas que ofrecen puntos de asistencia para motorhomes con agua potable, carga de agua y descarga de aguas grises y negras. La promoción oficial de la provincia incluye estos servicios dentro de recorridos turísticos por las sierras y otros destinos

También aparecen iniciativas municipales puntuales. En septiembre de 2026, Fernandópolis, en Brasil, inauguró un punto de apoyo para motorhomes con agua potable, electricidad, descarga de residuos y dos espacios para recarga eléctrica. El ejemplo muestra cómo una infraestructura relativamente sencilla puede integrarse a una estrategia local de promoción turística.


El desafío de pernoctar

Uno de los principales obstáculos para el desarrollo del turismo itinerante es la diferencia entre estacionar y acampar. Un vehículo puede detenerse legalmente en determinados lugares sin que eso signifique que esté habilitado para desplegar elementos exteriores, utilizar servicios o permanecer durante la noche.

La legislación nacional de tránsito contempla reglas específicas para casas rodantes y vehículos de estas características, mientras que las condiciones concretas de estacionamiento y pernocte también dependen de las regulaciones locales. En consecuencia, la creación de áreas claramente identificadas para motorhomes puede reducir conflictos y brindar previsibilidad tanto al visitante como al municipio. 

El problema no es exclusivo de la Argentina. Un relevamiento realizado por el Ministerio de Turismo de Brasil sobre caravanismo detectó que en distintas ciudades existían restricciones a la circulación y al estacionamiento de vehículos recreativos, y que esa situación podía dificultar el acceso a atractivos y servicios turísticos. El estudio analizó municipios de rutas turísticas del sur brasileño y planteó la necesidad de generar condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad.


Brasil y una lección de planificación

Brasil constituye un antecedente interesante para la Argentina por su escala y por la existencia de una política específica orientada al caravanismo. El Ministerio de Turismo creó un grupo técnico dedicado a estudiar los llamados Puntos de Apoyo al Viajante y a fomentar el caravanismo, con el objetivo de relevar experiencias, establecer lineamientos y evaluar posibles asociaciones para desarrollar esa infraestructura. 

La experiencia brasileña demuestra que el desarrollo de esta modalidad puede abordarse como una política turística y no solamente como una actividad vinculada a vehículos recreativos. La creación de una red de puntos de apoyo permite ordenar el tránsito, mejorar la experiencia del visitante y generar oportunidades para municipios que se encuentran fuera de los circuitos tradicionales.

En Europa, también existen experiencias de áreas específicas para autocaravanas y motorhomes, especialmente en destinos rurales. Un estudio académico publicado en 2026 sobre municipios rurales del sudeste de España analizó precisamente el potencial del turismo de motorhome para contribuir al desarrollo socioeconómico y a la revitalización de localidades rurales.


Una oportunidad para las localidades pequeñas

Para una localidad de escala reducida, recibir motorhomes puede significar captar visitantes sin necesidad de construir una gran planta hotelera. Una superficie acondicionada, señalización, iluminación, agua, electricidad y un sistema adecuado para residuos pueden constituir el punto de partida de una oferta específica.

El beneficio potencial aumenta cuando el área de apoyo se encuentra cerca del centro urbano. El viajero que llega con su casa a cuestas puede comprar alimentos, salir a comer, visitar comercios, cargar combustible o contratar servicios. El objetivo, por lo tanto, no debería ser simplemente ofrecer un lugar donde dormir, sino lograr que el visitante permanezca y consuma en la comunidad.

La reciente decisión de la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación de incorporar el turismo rodantero entre los productos para los cuales desarrolla guías destinadas a los equipos técnicos de los destinos también muestra que esta modalidad comienza a ser considerada dentro de las herramientas de desarrollo turístico.


Qué debería tener una red argentina de turismo itinerante

El desafío para la Argentina no pasa necesariamente por copiar modelos extranjeros, sino por construir una red adaptada a sus enormes distancias y diversidad geográfica.

Una estrategia nacional podría combinar áreas municipales de pernocte, campings privados, puntos de apoyo en corredores turísticos y servicios asociados en estaciones de servicio. La información debería estar centralizada y actualizada, con datos sobre ubicación, capacidad, tarifas, servicios disponibles, restricciones y condiciones de acceso.

También sería importante que los municipios incorporen al turismo itinerante en sus planes de promoción. Una localidad puede no tener grandes hoteles ni atractivos masivos y, sin embargo, estar ubicada estratégicamente entre dos destinos turísticos. Para ese lugar, convertirse en un punto de descanso, abastecimiento o pernocte puede ser una manera concreta de ingresar al circuito turístico.

El potencial también alcanza a nuevos emprendimientos: talleres especializados, lavaderos para vehículos de gran porte, servicios de mantenimiento, venta de accesorios, instalación de equipamiento, gestión de residuos y espacios de estacionamiento pueden crecer alrededor de una comunidad viajera que necesita soluciones específicas.


El próximo paso: pasar de la tendencia a la red

La Argentina tiene un territorio especialmente apto para el turismo itinerante: grandes distancias, diversidad de paisajes y una extensa red de rutas que conecta regiones muy diferentes. También existen señales concretas de que la actividad está siendo incorporada a la planificación turística: Parques Nacionales regula el uso de vehículos recreativos, Córdoba promociona recorridos con puntos de asistencia y la Nación comenzó a trabajar específicamente sobre el turismo rodantero como producto turístico. 

El próximo paso consiste en transformar iniciativas aisladas en una red. Para el viajero, contar con servicios previsibles puede ser la diferencia entre pasar por una localidad o quedarse en ella. Para un municipio, recibir esos vehículos puede significar nuevos consumidores y extender la actividad turística más allá de los destinos tradicionales.

El motorhome, en definitiva, no solamente cambia la manera de viajar. También puede cambiar el mapa del turismo argentino. La pregunta es si el país logrará acompañar el crecimiento de esta modalidad con la infraestructura necesaria para convertir cada parada en una oportunidad de desarrollo local.

 

Fuentes consultadas

  • Administración de Parques Nacionales – Resolución 631/2022, Reglamento para el uso de vehículos recreativos.
  • Administración de Parques Nacionales – Vehículos recreativos y áreas habilitadas.
  • Administración de Parques Nacionales – Resolución 510/2019, reglamento de áreas de acampe.
  • Argentina.gob.ar – Recorrer Córdoba en motorhome.
  • Argentina.gob.ar – Turismo rodantero y desarrollo de destinos.
  • Ministerio de Turismo de Brasil – Grupo Técnico Puntos de Apoio ao Viajante e Caravanismo.
  • Municipio de Guaíra (Paraná, Brasil) – Estación Motorhome y encuentro de motorhomes.
  • Municipio de Fernandópolis (São Paulo, Brasil) – Punto de Apoyo para Motorhomes.
  • Estudio académico: Motorhome Tourism and Rural Revitalization, 2026.


 

Sobre Miguel A. Arregui

Miguel Angel Arregui es colaborador frecuente en El Ojo Digital, atendiendo a temas vinculados a turismo, movilidad eléctrica e industria automotriz en general. En la red X, publica bajo el handle @MArregui.

Miguel A. Arregui