El Cementerio de la Chacarita y el turismo oscuro
Existe una tendencia que viene creciendo con fuerza en el turismo internacional. El dark tourism, o turismo oscuro, es la práctica de visitar sitios vinculados con la muerte, la historia y la memoria colectiva.
Existe una tendencia que viene creciendo con fuerza en el turismo internacional. El dark tourism, o turismo oscuro, es la práctica de visitar sitios vinculados con la muerte, la historia y la memoria colectiva. Se trata de cementerios históricos, campos de batalla, locaciones donde acontecieron tragedias. La novedad contabiliza millones de seguidores en todo el mundo y, en Buenos Aires, uno de sus destinos más representativos es el Cementerio de la Chacarita. Si te interesa la práctica, andá sacando tus pasajes a Buenos Aires, que aquí te contamos todo lo que necesitás saber.
Chacarita, con sus 95 hectáreas, es el camposanto más grande de la ciudad. Su historia empieza con una epidemia. En 1871, la fiebre amarilla segó la vida de miles de personas en la ciudad de Buenos Aires, y los cementerios existentes colapsaron. En tiempo récord, se destinaron terrenos en la zona entonces conocida como "Chacarita de los Colegiales", una chacra jesuítica situada en la periferia. Lo que dio inicio como respuesta urgente a una crisis sanitaria derivó, décadas después, en un proyecto arquitectónico de magnitud.
En 1886, el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo diseñó la novedosa necrópolis. Utilizó un trazado en damero y diagonales. Asimismo, incluyó calles arboladas amplias y un portal de inspiración griega que todavía está en la entrada principal sobre la Avenida Guzmán.
A contramano de lo que muchos piensan, el turismo oscuro no tiene que ver con el morbo, sino con comprender la historia a través de sus muertos, en el sentido más literal. En tal virtud y, gracias a su historia, Chacarita es un extraordinario y único punto de partida.
El mausoleo de Carlos Gardel, inaugurado en 1937, es el más famoso. Miles de devotos de todo el mundo dejan placas y cigarrillos encendidos en su estatua como ofrenda. Pero no es el único. El cementerio también guarda los restos de Alfonsina Storni, Enrique Santos Discépolo, Aníbal Troilo y Gustavo Cerati. También están los panteones colectivos de comunidades de inmigrantes, con arquitecturas que van del neorrománico al modernismo catalán.
Lo que hace especialmente interesante a Chacarita dentro del circuito de turismo oscuro es el contraste que ofrece con el Cementerio de la Recoleta. Recoleta es la necrópolis de la élite política y social del país. Chacarita es más democrática, más popular, y ecléctica. El Sexto Panteón, diseñado en la década del sesenta por un equipo que incluía a Clorindo Testa, es una obra de arquitectura brutalista que fue declarada patrimonio cultural de la ciudad en 2023.
Las visitas guiadas gratuitas se hacen el segundo y cuarto sábado de cada mes y salen desde la entrada principal. Si preferís una experiencia más estructurada, existen tours en español e inglés que recorren en dos horas los puntos de mayor interés histórico y arquitectónico.