ECONOMIA INTERNACIONAL: ENERGIA

Chile ante el bencinazo histórico: ¿vulnerabilidad sistémica?

El gobierno de José Antonio Kast oficializó el mayor incremento de combustibles en décadas...

26 de Marzo de 2026


El gobierno de José Antonio Kast oficializó el mayor incremento de combustibles en décadas -32% en gasolinas, 62% en diésel-, desatando un shock de demanda que multiplicó el consumo hasta cinco veces en estaciones de servicio. La dependencia estructural de Chile respecto del crudo importado convierte al país en uno de los eslabones más expuestos de la cadena energética global ante el cierre del Estrecho de Ormuz.



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La vulnerabilidad como condición estructural
 
Chile importa aproximadamente el 95% del petróleo que consume. Esta cifra, reiterada con frecuencia pero pocas veces dimensionada en su verdadera gravedad, sitúa al país austral en una posición de extraordinaria exposición frente a cualquier perturbación en los mercados energéticos internacionales. Los combustibles fósiles representan cerca del 60% de la matriz energética primaria del país, pese a los avances registrados en la incorporación de energías renovables durante el último quinquenio.
 
En condiciones normales, la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) abastece alrededor del 60% de la demanda total de hidrocarburos del territorio nacional a través de la producción de sus refinerías y de los productos terminados que importa. En detalle, ENAP provee aproximadamente el 90% de las gasolinas, el 40% del diésel y el 70% del kerojet consumidos en Chile. El 40% restante de los combustibles es importado, almacenado y distribuido directamente por empresas privadas; entre ellas, Copec -del grupo Angelini- domina el 59% del mercado de combustibles líquidos, con ventas físicas que alcanzaron los 11 millones de metros cúbicos a diciembre de 2025.
 
Este andamiaje, que en tiempos de estabilidad funciona con una eficiencia razonable, queda expuesto a una fragilidad sistémica cuando los precios del crudo experimentan variaciones abruptas. Y lo que ha ocurrido desde el 28 de febrero de 2026 -fecha en que los Estados Unidos de América e Israel lanzaron operaciones militares contra la República Islámica de Irán- configura, sin ambigüedades, la mayor perturbación energética global en más de medio siglo.
 
 
El detonante: Ormuz y la mayor disrupción petrolera de la historia
 
La clausura de facto del Estrecho de Ormuz por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha provocado una interrupción sin precedentes en el suministro global de crudo. A través de ese crítico corredor marítimo de apenas 34 kilómetros de ancho en su punto más angosto transita, en circunstancias normales, cerca del 20% del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se comercializa en el mundo -lo que equivale a aproximadamente 20 millones de barriles diarios.
 
El Brent -referencia global del crudo- superó los US$ 100 por barril el 8 de marzo, y alcanzó un pico cercano a los US$ 126 por barril en sus momentos de mayor volatilidad, lo que representa un incremento superior al 70% respecto de los niveles previos al conflicto, cuando el crudo cotizaba por debajo de los US$ 65 por barril. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha calificado esta coyuntura como la mayor disrupción del suministro petrolero en la historia del mercado global.
 
En este contexto, el impacto sobre Chile fue inmediato y multidimensional. En el mercado cambiario, el dólar saltó hasta los CLP$ 927, su nivel más alto en 2026, exacerbando el costo de las importaciones. En el mercado bursátil, la Bolsa de Santiago registró caídas cercanas al 2%. Y en la cadena de precios al consumidor, el encarecimiento del crudo se trasladó con velocidad al costo de los combustibles, del transporte y, en consecuencia, de toda la estructura productiva.
 
Es pertinente señalar que, a diferencia de otros importadores netos de crudo, Chile utiliza el WTI (West Texas Intermediate) como predominante indicador de referencia, dado que una porción significativa del petróleo que ingresa al país proviene de la costa del Golfo de los Estados Unidos. El entendido en temas energéticos Jorge Hermann subrayó este matiz en declaraciones recientes: Chile obtiene petróleo principalmente de sus socios comerciales en América del Sur, por lo que el problema actual no remite al suministro, sino a factores vinculados al precio. La distinción resulta relevante a la hora de evaluar la solidez del abastecimiento frente a la crisis de Ormuz.
 
 
El bencinazo: anatomía de un ajuste histórico
 
El lunes 23 de marzo de 2026, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, confirmó en una ronda de entrevistas televisivas lo que el mercado ya anticipaba con nerviosismo: se venía un alza histórica de los combustibles. Las cifras oficializadas por ENAP el miércoles 25 de marzo -y vigentes desde el jueves 26- fueron las siguientes: un incremento de CLP$ 372,2 por litro para la gasolina de 93 octanos (equivalente a un aumento del 32%); un alza de CLP$ 391,5 por litro para la bencina de 97 octanos (31%); y un salto de CLP$ 580,3 por litro para el diésel (62,2%).
 
Se trata del mayor ajuste abrupto en los precios de los combustibles de las últimas décadas en Chile. A efectos de factorizar la incidencia de la novedad: durante la crisis desatada por la invasión rusa de Ucrania en 2022, las bencinas se incrementaron en más de CLP$ 300 por litro, pero distribuidos a lo largo de todo un año. En esta ocasión, el incremento se concentra en una sola semana.
 
El ministro Quiroz justificó la decisión argumentando que el costo fiscal de contener el fenómeno -esto es, de mantener artificialmente los precios a través de subsidios y mecanismos de estabilización- ascendía a aproximadamente US$ 140 millones semanales, cifra insostenible para las arcas de un Estado que, según el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), podría registrar en 2026 el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de balance estructural.
 
El mecanismo que permitió trasladar los costos internacionales al consumidor fue una modificación al MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles), instrumento diseñado para amortiguar las fluctuaciones del crudo mediante un sistema de bandas de precios. La Administración Kast -asumida hace menos de dos semanas- ajustó los parámetros del MEPCO para acelerar el traspaso de los precios internacionales al mercado interno, reduciendo el plazo de cálculo y exponiendo de manera más directa el bolsillo de los consumidores a la volatilidad del Brent. En paralelo, el Ejecutivo anunció que enviará al Congreso un proyecto de discusión inmediata para reponer el Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo (FEPP) desde los exiguos US$ 5 millones actuales hasta US$ 60 millones.
 
 
El shock de demanda: estampida en las bencineras
 
Escasos minutos después del anuncio del ministro Quiroz, miles de automovilistas se volcaron a las estaciones de servicio en todo el país, generando un fenómeno que la Asociación de Distribuidoras de Combustibles de Chile (Adico) calificó como un 'shock de demanda'. Según el gremio, el consumo se multiplicó entre 3 y 5 veces respecto de un día normal en numerosas estaciones de servicio, particularmente en los horarios punta, agotando en cuestión de horas el inventario de reservas disponible en los puntos de venta.
 
Las imágenes de largas filas de vehículos en las bencineras de Santiago, Valparaíso, Concepción y otras ciudades se replicaron en medios locales e internacionales, evocando escenas propias de crisis energéticas pasadas. Fernando Rodríguez, presidente de Adico, explicó que las empresas distribuidoras reforzaron las solicitudes de suministro a ENAP y activaron turnos extraordinarios para sus trabajadores.
 
Tanto ENAP como Copec se apresuraron en descartar la existencia de problemas de abastecimiento. La empresa estatal aseguró que sus terminales marítimos, refinerías, plantas de almacenamiento y oleoductos operaban de manera continua y sin interrupciones. Copec, por su parte, confirmó que sus estaciones funcionaban con normalidad en todo el país y que contaban con stock suficiente para mantener el suministro. El gobierno, a través de la ministra correspondiente, respaldó estas declaraciones tras sostener reuniones preventivas con ENAP y con las principales distribuidoras. No obstante, el gremio advirtió que podrían registrarse episodios puntuales de congestión en estaciones de servicio durante los días previos a la entrada en vigencia de los nuevos precios.
 
A partir del jueves 26 de marzo -fecha en que los nuevos valores comenzaron a regir-, las distribuidoras proyectaron que el consumo debería normalizarse gradualmente, apoyado tanto por el flujo constante de suministro de ENAP como por la llegada progresiva de importaciones gestionadas con anterioridad al anuncio.
 
 
El paquete de mitigación: siete medidas bajo escrutinio
 
Consciente del impacto social del ajuste, el gobierno de Kast anunció un paquete de siete medidas de mitigación. La más visible: el congelamiento de las tarifas del transporte público del sistema RED (buses y Metro) en la Región Metropolitana hasta el 31 de diciembre de 2026, financiado con recursos fiscales adicionales. Para las regiones, se prometió la entrega de montos equivalentes para que las autoridades locales adopten apoyos similares, aunque sin la garantía legal de congelamiento que rige en Santiago.
 
En segundo término, se estableció una subvención de CLP$ 100.000 mensuales para conductores de taxis y taxis colectivos, vigente por hasta seis meses, con el objetivo de evitar que el alza de los combustibles se traslade de manera abrupta a las tarifas del transporte menor. BancoEstado, en coordinación con el Ejecutivo, abrirá una línea de crédito preferencial para que estos gremios accedan a la renovación de sus vehículos por unidades eléctricas, con una tasa de 0,82% y la posibilidad de diferir el primer pago hasta seis meses.
 
En el ámbito de la calefacción doméstica, el precio de la parafina (kerosén) será rebajado a niveles de febrero de 2026 -por debajo de los CLP$ 1.000 por litro- y se mantendrá congelado durante todo el otoño y el invierno, un aspecto crítico en las regiones del sur del país, donde este combustible constituye un bien de primera necesidad.
 
Sin embargo, la oposición no tardó en cuestionar la suficiencia de las medidas. La diputada Gael Yeomans (Frente Amplio) objetó que la emergencia del precio de las bencinas será pagada directamente por los ciudadanos desde sus bolsillos. Desde el gremio de taxis colectivos, Héctor Sandoval advirtió que los subsidios anunciados no impedirán un alza en los pasajes, señalando que múltiples factores adicionales -como la inseguridad y la competencia desleal- ya restringen los márgenes operativos del sector.
 
 
Inflación, política monetaria y Efecto Dominó
 
El impacto del comentado bencinazo trasciende con creces el costo directo de llenar un tanque de combustible. Economistas de distintas corrientes coinciden en que el alza generará un efecto cascada sobre la estructura de precios de la economía chilena. Sergio Urzúa, investigador de Clapes-UC, estimó que debería esperarse un incremento en la inflación del orden del 1% a 1,2%, cifra que no contempla los efectos colaterales en la cadena de costos -fletes, alimentos, servicios.
 
La gasolina pondera un 3,39% dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC), por lo que un alza cercana al 30% en su valor genera efectos inmediatos y mensurables en el indicador. Las proyecciones de inflación para el cierre de 2026 ya han sido revisadas al alza: según una encuesta de Bloomberg, el mercado anticipa un cierre en torno al 4%, por encima de la meta del Banco Central. Santander elevó su proyección desde 2,7% a niveles superiores al 3%, mientras que analistas de Coopeuch advirtieron que el ente emisor probablemente se incline por la cautela y mantendrá la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5% mientras evalúa el impacto en la inflación y las expectativas.
 
En efecto, el Banco Central de Chile decidió esta semana mantener la TPM sin cambios, argumentando que las tensiones geopolíticas incrementan la incertidumbre sobre la economía local. Esta decisión posterga las expectativas de recortes de tasa que varios analistas habían proyectado para el primer semestre de 2026.
 
Así, pues, el efecto dominó se extiende a sectores concretos: frutas y verduras -cuyos precios son particularmente sensibles al costo logístico por su bajo valor agregado- experimentarán alzas casi inmediatas. El gremio panadero anticipó incrementos de aproximadamente un 10% en el precio del pan, aunque advirtió sobre la dificultad de contener traspasos mayores. La minería, que consume volúmenes significativos de diésel, enfrentará costos operativos más elevados. Y el sector turístico -pasajes aéreos, operación hotelera- ya encendió alertas ante la reconfiguración de su estructura de costos.
 
 
Perspectivas: entre la geopolítica y la transición energética
 
La crisis en curso plantea interrogantes de fondo sobre la sustentabilidad del modelo energético chileno. Si bien el país ha avanzado en la incorporación de energías renovables -solar y eólica, fundamentalmente-, la dependencia del petróleo importado para transporte, logística y calefacción sigue siendo abrumadora. La existencia de ENAP como empresa estatal con capacidad de refinación propia constituye un activo estratégico cuya relevancia se evidencia precisamente en coyunturas como la actual; como recordó Hermann, desde el punto de vista geopolítico, es importante que Chile conserve la capacidad de refinación sobre sus propios combustibles.
 
Sin embargo, la pregunta de fondo no es únicamente técnica, sino geopolítica: ¿cuánto durará esta crisis? La respuesta depende de variables que escapan al control de Santiago. Irán ha rechazado la propuesta de alto el fuego de 15 puntos presentada por Washington y ha condicionado cualquier acuerdo al reconocimiento de su soberanía sobre el Estrecho de Ormuz. Si el conflicto se prolonga durante meses -escenario que Goldman Sachs y la Reserva Federal de Dallas no descartan-, el impacto acumulativo sobre la economía chilena podría ser considerablemente mayor que el shock inicial.
 
Para Chile, la coyuntura opera como un recordatorio implacable de su vulnerabilidad estructural y, simultáneamente, como un catalizador potencial para acelerar la diversificación de su matriz energética. El nuevo gobierno de Kast enfrenta, a menos de dos semanas de asumir, un bautismo de fuego que pondrá a prueba tanto su capacidad de gestión de crisis como su voluntad política de avanzar hacia una arquitectura energética menos dependiente de los vaivenes de un mundo en permanente combustión.
 
 
Con información de ENAP - Informe Semanal de Precios Estimados de Combustibles (25 de marzo de 2026); Asociación de Distribuidoras de Combustibles de Chile (Adico) - Comunicado sobre shock de demanda (25 de marzo de 2026); Cooperativa.cl; Diario Financiero; y CIPER Chile - 'Bombardeo a Irán: petróleo, geopolítica y crisis energética en Chile' (2 de marzo de 2026).
 
 
Glosario
 
Brent: Referencia global para el precio del petróleo crudo, basada en la producción del Mar del Norte. Es el indicador más utilizado en los mercados internacionales para fijar precios de transacciones petroleras.
 
WTI (West Texas Intermediate): Referencia de precio del petróleo crudo producido en los Estados Unidos. Es el indicador predominante para Chile dada la procedencia de una parte significativa de sus importaciones.
 
MEPCO (Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles): Instrumento fiscal chileno diseñado para suavizar las variaciones del precio internacional del petróleo, estableciendo bandas de precios que se ajustan periódicamente.
 
FEPP (Fondo de Estabilización del Precio del Petróleo): Fondo fiscal chileno creado para financiar la estabilización de los precios de combustibles ante shocks externos.
 
TPM (Tasa de Política Monetaria): Tasa de interés de referencia fijada por el Banco Central de Chile, que influye en el costo del crédito y en las expectativas inflacionarias del mercado.
 
Estrecho de Ormuz: Corredor marítimo entre Irán y Omán por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa a nivel mundial. Su cierre o restricción constituye uno de los mayores riesgos para la estabilidad energética global.
 
IPC (Índice de Precios al Consumidor): Indicador estadístico que mide la variación promedio de los precios de una canasta de bienes y servicios representativa del consumo de los hogares en Chile.