INTERNACIONALES: FRED LUCAS

Cónclave entre Trump y Kim Jong-Un: cuatro preguntas clave

El próximo encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump...

21 de Abril de 2018

El próximo encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump y el dictador norcoreano Kim Jong Un podría presentarse como un capítulo inédito entre estos líderes; ambos se refirieron abiertamente a una guerra nuclear durante 2017.

Sin embargo, entendidos en seguridad nacional advirtieron que no debe esperarse demasiado de un cónclave histórico que aún no ha arrojado fecha oficial para su desarrollo, y que menos aún, comporta una agenda para la reunión entre ambos jefes de Estado. El probable encuentro tendría lugar hacia fines de mayo o bien en junio, si han de tenerse en cuenta las declaraciones de Trump. Los siguientes son los cuatro aspectos de mayor relevancia, en conformidad con la palabra de expertos, sobre el particular. 


1. ¿Qué hay de diferente en esta oportunidad?

No será esta la primera negociación entre ambos países, pero sí sería el primer encuentro bilateral entre un presidente de los Estados Unidos de América y un líder norcoreano. La visita secreta del Director de la CIA, Mike Pompeo, a Pyongyang, con el objeto de encontrarse personalmente con Kim y otros funcionarios de Corea del Norte, consignó una sorpresa -pero subsisten duas al respecto de si acaso el próximo cónclave consolidará logro alguno, afirmó Bruce Klingner -research fellow de carrera en el think tank estadounidense Heritage Foundation.

'Trump ha abandonado el librillo diplomático normalmente utilizado en la diplomacia americana, llamando a un encuentro en la que los dignatarios de ambas partes consoliden, en primer término, un convenio cuidadosamente diseñado con Corea del Norte, previo a enviar al presidente para la firma final', explicó Klingner a The Daily Signal por vía de correo electrónico. 'En lugar de ello, Trump ha optado por una aproximación directa, en donde él se presenta como principal negociador. A Trump parecen no preocuparle los muchos puestos que la diplomacia de Estados Unidos aún debe cubrir y, por lo tanto, no afectará en mucho el que Pompeo sea confirmado en su puesto previo a la cumbre'.

Kim Jong-Un, reunión entre Kim y Donald Trump, Corea del NorteTrump nominó a Pompeo para el puesto de Secretario de Estado, en medio de los preparativos para el encuentro con Kim, pero la nominación podría ser congelada en el Senado del Congreso americano.

Klingner explicitó:

A los efectos de impedir una repetición de intentos diplomáticos previamente fallidos en pos de la desnuclearización, Estados Unidos debería insistir en un acuerdo puntillosamente detallado, en el que claramente puedan delinearse los requisitos de las partes. Los esfuerzos previos que supieron respaldarse en textos vagos para lograr acuerdos, ofrecieron margen para interpretaciones distintas en lo que hace a responsabilidades. Asimismo, Estados Unidos deberá insistir en requisitos rigurosos en materia de verificación, como los sustanciados en convenios sobre control de armamento con la ex Unión Soviética y el Pacto de Varsovia.

2. ¿En qué consistirá el acuerdo esta vez? 

Trump expresó entusiasmo, en ocasión de una conferencia de prensa sostenida en su residencia de Mar-a-Lago, tentativamente fechando el encuentro para el mes de mayo. 'Espero poder contar con una reunión muy exitosa', dijo el mandatario. 'Si estimo que es un cónclave que pudiere no ser fructífero, pues entonces, no iremos. Si el cuentro, cuando esté yo allí, no es fructífero, respetuosamente abandonaré la reunión, y continuaremos con lo que estábamos haciendo, o lo que sea que suceda. Pero algo, en cualquier caso, ocurrirá. Así es que siempre opto por mantener flexibilidad, y mantendremos flexibilidad al estar allí'.

Pero el cónclave podría incluso ser arriesgado, en virtud de la rapidez del acercamiento, advirtió Howard Stoffer, ex representante del servicio exterior ante Naciones Unidas, en el Departamento de Estado. 'Cuando Nixon fue a China, todo mundo sabía qué esperar, y se planificó correctamente', destacó Stoffer -quien hoy es profesor de seguridad nacional en la Universidad de New Haven. 'Si éste encuentro fracasa, pues entonces no habrá sitio dónde ir. Si me involucro en una cumbre con otro diplomático, de fracasar, podíamos subir en el escalafón'. Dando a entender que éste no sería el caso.

Stoffer declaró ser escéptico frente a la posibilidad de que Corea del Norte resigne su arsenal nuclear, pero dijo que el cónclave entre los líderes debería dar lugar a un marco de acuerdos más amplio, habilitándose a los protagonistas para que refinen los puntos del acuerdo más tarde. Esto implicaría un acuerdo de paz -probablemente, uno que al inicio se firme entre Corea del Norte y Corea del Sur-, y con Estados Unidos firmando recién cuando la desnuclearización pudo verificarse en el convenio; lo propio con una reducción de las sanciones a Pyongyang, un mecanismo explícito de verificación, y un calendario para concretar tales metas, señaló Stoffer.

En este punto, no parece claro de qué se trataría el acuerdo, dijo Jamil Jaffer, fundador y director del Instituto para la Seguridad Nacional en la Universidad George Mason, y ex consejero para el Comité de Relaciones Exteriores del Senado y el Comité de Inteligencia en la Cámara de Representantes. 'La prioridad de la administración -que es, en mi opinión, correcta- consiste en una Península de Corea desnuclearizada; el régimen norcoreano tiene el incentivo de la fuerza de negociación y una influencia maligna en la región, solo amenazando con mantener su capacidad nuclear ilegal', dijo Jeffer a The Daily Signal.

En lo que consignaría un desarrollo importante, Kim no exigiría que Estados Unidos retire a sus tropas de Corea del Sur, como condición para retroceder en su programa nuclear, de acuerdo al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In. En esencia, el cónclave envía un mensaje de valor, luego de las durísimas diatribas de 2017, y podría no comportar un riesgo inmenso. Así lo destacó James Carafano, vicepresidente para política exterior y seguridad nacional en la Fundación Heritage. 'Es altamente improbable que ellos renuncien a su programa nuclear', dijo Carafano a The Daily Signal, refiriéndose a Corea del Norte. 'No dudo de que el encuentro sería fructífero. Pero estimo que no será desastroso'. 'Este encuentro demuestra que las cosas no se han salido de control', señaló el experto. 'No nos encaminamos hacia la Tercera Guerra Mundial. El hecho de que el Senado se sienta con capacidad de jugar a la política con la nominación o no del Secretario de Estado es evidencia de que no estamos en un sendero inevitable hacia la guerra', puntualizó Carafano.

Cada nación tiene su propio núcleo de exigencias para esta reunión, afirma Victor Cha, profesor sobre temas gubernamentales en la Universidad Georgetown. 'Para los Estados Unidos, la postura núcleo consiste en una clara, verificable e irreversible desnuclearización', señaló Cha -consultor de carrera y presidente en el think tank americano CSIS (Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales). Así lo señaló a un subcomité de Asuntos Externos de la Cámara de Representantes, el próximo-pasado 11 de abril: 'Para Corea del Norte, la postura núcleo es que Estados Unidos debe aceptar que Corea del Norte es un Estado poseedor de armas nucleares', afirmó en un testimonio por escrito. 'Sin registrarse un cambio en la posición núcleo de Corea del Norte, el cerrojo impedirá cualquier posibilidad de éxito en cualquier negociación'.

La Administración Trump deberá conocer las respuestas para preguntas estratégicas clave, previo a que el presidente estadounidense se reúna con Kim, completó Cha. Las cuales incluyen: '¿Cuál es el precio que estamos dispuestos a pagar por una desnuclearización? ¿Qué debe demostrar Corea del Norte en un convenio, previo a que se complete el levantamiento de sanciones? ¿Cuál es el riesgo que estamos dispuestos a aceptar, si no podemos avanzar en las negociaciones? Y, ¿cuál es el costo que habremos de aceptar, si debe recurrirse a una solució militar?'.



3. ¿Qué fue lo que llevó a Corea del Norte, finalmente, a negociar? 

Las duras arengas desempeñaron un papel a la hora de solicitar una negociación, dijo Jaffer (Universidad George Mason). 'Debido a la dura política que la Administración Trump mostró en su política a Corea del Norte, el régimen de Kim bien podría, correctamente, analizar que, en el tiempo presente, Estados Unidos consignan una amenaza creíble de empleo de fuerza militar -a diferencia de Administraciones previas-, y ello podría conducirlo a firmar un acuerdo más realista que se acerque a los intereses de los Estados Unidos', puntualiza Jaffer, quien también sirvió en la Casa Blanca y en el Departamento de Justicia.

La puntillosa campaña de presión liderada por Estados Unidos ha sido efectiva, declaró Cha al comité de la Cámara de Representantes. Las sanciones han incrementado los precios del gas, del arroz y de otros productos básicos en Corea del Norte; han reducido las importaciones de aceites en un tercio; y han obstaculizado las exportaciones de más del 90% de los productos norcoreanos a países que componen las Naciones Unidas, señaló. China no cree que el colapso del régimen comunista de Corea del Norte esté dentro de sus intereses, continuó. Mientras que la segunda economía más grande del planeta puede hacer mucho más, lo cierto es que ha dado pasos significativos a la hora de trabajar junto a los Estados Unidos.

'Si yo le hubiese dicho, el año pasado, que China recortaría los envíos de carbón, productos de mar, textiles, hierro y aceite con Corea del Norte, Usted se hubiese reído en mi cara. Sin embargo, lo están haciendo, a contramano de numerosas predicciones', dijo Cha.

Mientras tanto, Trump parece querer echar mano de una estrategia de negociación tradicional, pero más dura -apuntó Carafano. 'Esto encaja perfectamente con la estratagema de largo plazo', prosiguió. 'Los medios que critican la posibilidad del cónclave son los mismos que publicaron que Donald Trump daría inicio a la Tercera Guerra Mundial. La estrategia no ceja en la magnitud de la presión, y ofrece una salida a Corea del Norte'.


4. ¿Cuáles son las lecciones de la Historia a este respecto? 

Las lecciones históricas no son pocas. Estados Unidos cometió errores en Corea del Norte, ya desde 1905, cuando se mostró de acuerdo en que el Japón dominara ese país, dijo Cha al panel legislativo. En 1950, EE.UU. puso en marcha un perímetro defensivo que excluyó a Corea del Norte y a Taiwan. Esto desempeñó un rol en la decisión de Corea del Norte, contando con respaldo soviético y chino, de invadir el sur ese mismo año, lo cual condujo a la Guerra de Corea -cerró Cha.

Más recientemente, el régimen norcoreano no cumplió con los ocho acuerdos previos que versaban sobre armas nucleares. 'Existen no pocas razones para mostrarse preocupado con este denominado logro [que consigna la reunión]', comparte Frank Gaffney, presidente del Centro para Políticas de Seguridad, un think tank dedicado a la seguridad nacional, a The Daily Signal. Gaffney prosiguió: 

Encuentro difícil creer que, luego de tres generaciones de megalómanos sociópatas, este régimen entregará su arsenal nuclear, a cambio de cualquier serie de concesiones. Estados Unidos podría retirarse de Corea del Sur, enviar dinero y alimentos, y Corea del Norte igualmente podría hacer trampas.

El convenio más significativo de años atrás, y que fue visto como un logro, llegó en 1994. En ese entonces, Corea del Norte acordó congelar su programa de armas a base de plutonio, a cambio de que se le enviaran reactores de agua liviana, combustible pesado, y ofrecieron normalizar las relaciones con los Estados Unidos.

Sin embargo, los norcoreanos continuaron con su programa de uranio enriquecido, a efectos de producir la materia prima para el desarrollo de armas nucleares. Estados Unidos y Corea del Norte pusieron fin al marco acordado, en 2002. 'Todo acuerdo a ser firmado deberá probar que su contenido sea verificable', afirma Jaffer. 'Corea del Norte ya ha mentido, y ha hechos trampas de manera reiterada, al intentar acuerdos previos con EE.UU., y no hay deseos de la actual Administración americana de reiterar los errores de, por ejemplo, el convenio con Irán. A diferencia de la Administración anterior, con Irán no había presiones para que el presidente firmase un acuerdo; de tal suerte que hoy mismo, el jefe de Estado tiene la capacidad de trabajar más agresivamente hacia la meta que buscamos'.

Bajo la Administración Obama, se llegó al acuerdo nuclear con Irán en 2015 (que fue denominado Plan Abarcativo de Acción Conjunta, JCPOA). En ese marco, Estados Unidos y otros países levantaron las sanciones, pero el régimen cuenta hoy con la capacidad de avanzar en sus ambiciones nucleares, dentro de una década, puntualiza Jaffer.

'Trump ha criticado con firmeza todos los acuerdos previos con Corea del Norte, así como también el JCPOA', afirma Klingner (Heritage). 'Como tal, Trump se ha autoimpuesto una vara alta para definir criterios de éxito en cualquier acuerdo que se firme con Kim Jong-Un'. 'Un convenio bajo Trump deberá ser mucho mejor que los ocho acuerdos firmados previamente con Corea del Norte, y que el convenio con Irán, así como también al comparárselo con las Resoluciones de Naciones Unidas sobre Corea del Norte', completó Klingner.



Artículo original, en inglés, en éste link

 

Sobre Fred Lucas

Lucas se desempeña como corresponsal en la Casa Blanca, para el sitio web estadounidense The Daily Signal (Washington, D.C.). Es autor del libro 'Tainted by Suspicion' (Contaminados por la Sospecha).