ECONOMIA Y NEGOCIOS: INEVITABLE : TARIFAS DEBERAN AUMENTAR EN GENERAL

Llegó la hora del ajuste : empresarios salen a reclamar por aumentos de tarifas

Como ya se advirtiera desde antes de las elecciones, los resultados -ganare quien ganare-, no dejarían escapatoria al Presidente Kirchner para que trate un tema que el sector privado y las empresas privatizadas extranjeras vienen reclamando : un aumento sustancial de las tarifas, virtualmente congeladas.

21 de Julio de 2010
Las elecciones ya han finalizado, y los medios tradicionales -que reciben dineros en concepto de "publicidad oficial"- ya se esfuerzan en promocionar el resultado de las elecciones como un "plebiscito" positivo para el Presidente. Pero a Néstor Kirchner le llegó el momento de gobernar, con todas las letras, como se dice en el lenguaje de la calle. Su performance como piloto de tormentas hace tiempo que debió terminarse, y uno de los primeros temas que próximamente tendrá luz verde de parte del Gobierno es el relacionado con el aumento de las tarifas. Entiéndase bien : el reloj de arena ya terminó de gotear, y los aumentos que el Gobierno del Presidente Kirchner ya está negociando -en cuanto a plazos de implementación- son con las telefónicas, Edenor, petroleras y gas. Que los aumentos tendrán lugar, no hay dudas. La pregunta tiene más que ver con el momento de su aplicación. Como distintos medios han informado oportunamente, en el caso de las naftas, el desajuste es no menor al 30%. Las cifras son bastante similares para los servicios mencionados líneas más arriba. El Gobierno sabe que un aumento de las naftas disparará aún más la inflación, pero lo concreto es que ya no tiene margen para esquivar las balas : YPF y Petrobras ya han exhibido demasiada paciencia, y han dado a entender que, si no se negocia rápidamente un cronograma de aumentos, estos comenzarán a tener lugar en forma unilateral. Porque de eso depende la normalidad de la operatoria de las empresas petroleras, y también las inversiones necesarias para la vapuleada infraestructura energética. En resumen, el gas natural comprimido ya no costará lo mismo y ni que hablar del gasoil -que sufrirá los aumentos más violentos-. La nafta sin plomo -hoy consumida prácticamente por conductores VIP- se irá a no menos de $2,50 el litro durante 2006. Los aumentos del gas también están contemplados en el rubro petrolero. Y tales aumentos terminarán por llegar con fuerza a las industrias, más que hasta ahora. La consecuencia directa en una economía con su capacidad productiva superada en un 120% son obvias : traslado de precios de los productos semimanufacturados y manufacturados hacia el consumidor final y comercios minoristas. El incremento del gasoil, obviamente, impactará en forma importante en todas las mercaderías, pero principalmente en el rubro alimentación. No siendo suficientes los esfuerzos de la impresentable familia de los Moyano para disparar los precios de los alimentos, estos deberán subir ni bien los nuevos precios para el gasoil se hagan conocer. Nuevamente, los más perjudicados serán aquellos ciudadanos olvidados por la Administración Kirchner, quienes ahora tienen DVDs y heladeras pero que no tienen cómo enfrentar el pedido de sus hijos para poner comidas en sus platos. Hay quienes dicen -y no sin razón- que con Carlos Menem se beneficiaron los sectores medios y altos, y los sectores sociales más pobres, en el otro extremo de la línea. Con Néstor Kirchner -insisten-, los únicos beneficiados son los ricos -que encima son vilipendiados por el Presidente y sus funcionarios "progres"-, pero que a la vez apuntalan los números de la economía -único factor que mantiene con vida a este gobierno-. ¿Quién sino, impulsa la reactivación de mercados como la construcción y el automotriz? Los ricos de la era actual -que ya venían de antes, pues este Gobierno no ha dado pie para generar riquezas-, especulan en el mercado inmobiliario y consumen los avisos que promocionan venta de departamentos en Puerto Madero y zonas aledañas ("El sector ABC1 es la única demanda que hay en la Argentina", Eduardo Constantini dixit). A la vez que ponen en venta sus lujosas casas de la zona norte de la provincia de Buenos Aires. El motivo : escapar de un distrito en el que todos los días deben enfrentar el riesgo de ser secuestrados. También venden sus automóviles -BMWs y Mercedes Benz- pues ya han quedado demasiado vistosos para la delincuencia que pulula por sus barrios privados, alentados por el débil gobierno de Felipe Sóla y su secretario de la "inseguridad" León Arslanián. Aquí también se explica el movimiento del mercado automotriz argentino : "Vendo mi BM para pasarme a un Gol", nos ha comentado un empresario que comanda una importante Pyme. Y remata : "Me mudo a Capital, a un departamento de no menos de 150m2". Es dentro de este dantesco escenario -en donde algún cínico funcionario kirchnerista avizora hechos positivos-, es que el presidente de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega, ha considerado que el Gobierno nacional ya tiene "las condiciones políticas necesarias" para avanzar con el ajuste en las tarifas de los servicios públicos, gracias al respaldo que logró en las elecciones legislativas. "El tema de las tarifas está vinculado al crecimiento futuro de la economía, así que ahora están dadas las condiciones políticas necesarias para enfrentar este problema. Ha llegado el momento de resolverlo", sostuvo el empresario. De la Vega señaló además que con el resultado de las elecciones de ayer, "se ha formado un Congreso con un diversificado espectro político, y confiamos en que ahora se impulsen las leyes que permitan continuar con el fantástico crecimiento económico de los últimos tres años". Una verdadera advertencia del sector privado, a un Presidente que se ve en la necesidad de festejar un resultado electoral sobredimensionado, pero que sigue eludiendo "ponerse a trabajar". ¿Será el slogan del Gobierno, durante los próximos días, sentenciar que "en cuatro años no se puede hacer mucho"? Si las informaciones que aseveran que la enfermedad estomacal del Presidente Kirchner se terminan de confirmar -falta poco para ello-, la actual Administración deberá encontrar la forma de obtener rápidos resultados, o dejarlo todo en manos de un "delfín" para 2007 en adelante. Pero 2007 -visto ya por muchos analistas- tiene más posibilidades de ser de Lavagna -un duhaldista que poco tiene que compartir con la visión de Kirchner- y Macri -ese neopolítico tan denostado por el Gobierno y que asoma como un verdadero dolor de cabeza para quienes quisieran ver a Cristina en el sillón de Rivadavia-.
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