Fernando Alonso, el "bicampeón de papel", no está contento en McLaren
Regresa la ácida pluma de nuestro corresponsal en Europa, Miguel Arregui, analista de El Ojo Digital en temas deportivos y específicamente la Fórmula Uno. En esta ocasión, revelamos algunos detalles de la tormentosa relación de Fernando Alonso -cuyos quince minutos de fama, al parecer, ya han pasado- con el team McLaren.
21 de Julio de 2010
Ahora sucede que Fernando Alonso, el "bicampeón de papel" no está a gusto en McLaren. Su soberbia y sus ganas de ser siempre la figura principal en toda ocasión están llevando al asturiano a considerar seriamente el incumplimiento de su contrato con la escudería angloalemana, con la cual está vinculado hasta el año 2009.
Ocurre que no es la primera vez que sucede algo parecido con el piloto español. Ya en 2003 -época en la que conducía el Renault número 8- mostraba su enfado con la escudería francesa dado que su jefe de filas, el italiano Jarno Trulli, y quien llevaba el número 7, tenía preferencias al momento de seleccionar estrategia. La prensa española, por su parte, se mostró muy crítica con el team comandado por el playboy Flavio Briatore, a partir de que suponían que Fernando debía ocupar el puesto de "piloto 1" de dicho equipo. A pesar de que Trulli acababa carreras por delante de Alonso, los reporteros españoles -que poca idea tienen de este apasionante deporte- "calentaban" a los televidentes, criticando todas las acciones del italiano, y sosteniendo siempre que el español lo haría mucho mejor. Recién cuando faltaban apenas cuatro carreras para acabar la temporada, Trulli abandonó el equipo de Enstone, siendo reemplazado por el ex campeón Jacques Villeneuve, de nacionalidad canadiense. A la postre, Alonso lo supera en puntos. Desde ese entonces, el español pasó a ser el piloto número uno de Renault y la suma de todos los beneficios fue a parar a su lado : Alonso empieza a ser feliz. Luego llegarían los dos campeonatos del mundo -consecutivos-, gracias a que el asturiano no cometió errores decisivos, aunque también debe decirse que ni Ferrari ni Mclaren anduvieron finos. Recordemos, a este respecto, la escasa fiabilidad que ofrecía el motor Mercedes y los cambios, visiblemente anti-Schumacher, impuestos por la FIA. Finalmente, Vodafone y Santander mediante, el bicampeón firmó para la poderosa escudería de Woking con la intención de ser tricampeón con un monoplaza en el que llevaban trabajando desde el año anterior. Por este motivo, ni Kimi Räikkönen ni el colombiano Juan Pablo Montoya -luego correctamente reemplazado por el experimentado catalán y tester Pedro Martinez de la Rosa- pudieron ganar una sola carrera. Tan solo alcanzaron algunos podios devaluados que terminaron por hartar al piloto finlandés, luego de dos años de fracasos, y llevarlo a tomar la decisión de fichar por la Scuderia di Maranello. Con ella, se ha iniciado en una histórica victoria para Ferrari en Australia, aunque ha ido a menos.
Fernando Alonso y la prensa española en general sabían que su compañero de equipo y sobretodo número dos sería un novato rapidísimo con notables cualidades, que le harían de guardaespaldas. Mas no contaban con que el moreno Lewis Hamilton le pelearía el campeonato, le faltara el respeto y lograría iguales o incluso mejores registros que él. Es aquí cuando el de Oviedo empieza a estar incómodo en MacLaren, deja de tener privilegios como los que ostentaba en Renault : ahora, los dos pilotos parten con las mismas estrategias y el que logra mejor posición en clasificación elige cuándo parar a repostar. Fernando Alonso se comporta ahora como un nene caprichoso; quiere ser la figura y si no obtiene lo que quiere, hace pucheros.
Yo me pregunto, ¿debe McLaren favorecerlo por el hecho de ser bicampeón, a pesar de que Hamilton sea claramente más rápido en pista?
Por Miguel Arregui, para El Ojo Digital Deportes - Fórmula Uno