El Tablero de Milei: juegos, caos y patrones en la Argentina de la disrupción sistémica
De cómo el presidente argentino Javier Milei ha reconfigurado el tablero político, económico y geopolítico de la República Argentina...
27 de Febrero de 2026
De cómo el presidente argentino Javier Milei ha reconfigurado el tablero político, económico y geopolítico de la República Argentina mediante una combinación de polarización estratégica, ruptura de equilibrios institucionales, y alineamiento preferencial con Washington — y qué revelan la Teoría de los Juegos, la Teoría del Caos y la Teoría de Patrones sobre la sostenibilidad del 'experimento'.

Introducción: la Argentina como laboratorio de la disrupción
A poco más de dos años de haber asumido la presidencia de la República Argentina el 10 de diciembre de 2023, Javier Gerardo Milei ha convertido al país austral en un experimento geopolítico y económico sin precedentes en la región. Autoproclamado 'anarcocapitalista' y 'enemigo del Estado', el mandatario libertario ha ejecutado un programa de reformas de shock que desafía los paradigmas convencionales de la ciencia política y la economía institucional latinoamericana. La magnitud de las transformaciones en curso -esto es, la pulverización del déficit fiscal, la desregulación de sectores sensibles de la economía, el redireccionamiento de las alianzas geopolíticas y la reformulación del contrato social con segmentos amplios del electorado- invita a un análisis que trascienda la crónica meramente superficial.
El presente análisis propone someter la gestión del presidente Milei al escrutinio de cuatro marcos teóricos de alta complejidad explicativa: la Teoría de los Juegos (en su variante clásica y comportamental), la Teoría del Caos y la Teoría de los Patrones. La aplicación simultánea de estos instrumentos analíticos permitirá revelar la arquitectura subyacente de una estrategia política que, lejos de ser producto del impulso o de un frugal empeño a base improvisación, evidencia una sofisticada racionalidad instrumental y, en ocasiones, contraintuitiva.
I. Teoría de los Juegos clásica: Milei y la recalibración del Equilibrio de Nash
Desde la perspectiva de la Teoría de los Juegos clásica -formulada por John von Neumann y John Nash-, la conducta política de un actor racional podría factorizarse como el resultado de interacciones estratégicas en las que cada jugador maximiza su función de utilidad, en función de las respuestas anticipadas de los demás participantes. El Equilibrio de Nash -ese punto en el que ningún actor porta incentivos para desviarse unilateralmente de su estrategia, dado el comportamiento del resto-, resulta particularmente útil para comprender la dinámica generada por la irrupción del mileísmo en el tablero político argentino.
En el juego político previo a diciembre de 2023, el equilibrio vigente respondía a una lógica de 'peronismo versus anti-peronismo moderado', con el kirchnerismo como actor dominante en la matriz redistributiva y el macrismo como autopercibida alternancia de centroderecha. Milei alteró radicalmente las reglas del juego, al introducir una estrategia dominante de polarización extrema: en lugar de competir por el centro del espectro político -el votante mediano, conforme lo tipificado por el Teorema de Downs-, el lídeer político apostó por la radicalización ideológica, desplazando el eje de la contienda y forzando a los demás actores a reposicionarse en función de coordenadas que él mismo había redefinido.
El resultado fue el surgimiento de un novedoso equilibrio de Nash en el que las estrategias de la oposición -kirchnerismo y centroderecha- resultaron soslayadas. El kirchnerismo, incapaz de moderar su discurso sin alienar a su núcleo duro, optó por la confrontación maximalista. El centroderecha, por su parte, se vio atrapado en una inconducente estrategia de 'avenida del medio' que, en un entorno de alta polarización, feneció en inviable electoralmente, tal como quedara demostrado en las elecciones legislativas de octubre de 2025. La victoria del consorcio La Libertad Avanza, con más del 40% del sufragio promedio en el concierto nacional, rubricó la consolidación del nuevo equilibrio.
El Equilibrio de Nash dominado que emergió del proceso electoral de 2025 revela que Milei no solo ganó una elección, sino que reconfiguró las funciones de pago (payoff functions) del sistema político argentino.
II. Teoría de los Juegos Comportamental: sesgos, heurística, y la Economía del Resentimiento
La Teoría de los Juegos Comportamental — desarrollada por los economistas Daniel Kahneman, Amos Tversky y Richard Thaler — introduce en el análisis estratégico las desviaciones sistemáticas de la racionalidad perfecta: los sesgos cognitivos, la heurística de disponibilidad y representatividad, y las distorsiones en la percepción de pérdidas y ganancias descritas por la Prospect Theory. Aplicada al Fenómeno Milei, la perspectiva de referencia habilita a la sagaz comprensión de la arquitectura psicológica de su apelación electoral.
En tal virtud, la Prospect Theory de Kahneman y Tversky postula que los agentes son, en condiciones de incertidumbre, más sensibles a las pérdidas que a las ganancias equivalentes. En el contexto de una sociedad argentina que, al momento de la elección presidencial de noviembre de 2023, acumulaba una inflación superior al 160% anual, una pobreza estructural que afectaba a más del 40% de la población, y una pérdida acumulada de poder adquisitivo de décadas, la narrativa libertaria — centrada en la denuncia sistemática del 'costo del Estado' y la 'casta política' como responsables directos del empobrecimiento colectivo — activó con precisión milimétrica el sesgo de aversión a las pérdidas.
Adicionalmente, el recurso de la heurística de disponibilidad -vale decir, la tendencia a sobreponderar información emocionalmente saliente y fácilmente recuperable- ayuda a explicar la eficacia comunicacional del mileísmo. La motosierra, cual emblema cuasiesotérico de la reducción del gasto público, funcionó como ancla cognitiva de alta disponibilidad mnemónica. El eslogan 'TMAP' (Todo Marcha de Acuerdo al Plan), diseminado con férrea disciplina en plataformas digitales, opera como dispositivo de confirmación que refuerza la narrativa de progreso, aun en períodos de contracción económica. Por su parte, la economía del resentimiento -entendida como capital político generado por la percepción difundida de injusticia estructural- constituyó el sucedáneo o combustible primario de la movilización electoral libertaria.
El factor comportamental que completa el cuadro es el denominado 'efecto manada' o herding: a medida que la narrativa mileísta ganó tracción en redes sociales y medios alternativos, la dinámica de contagio social impulsó a segmentos del electorado juvenil y de clases medias empobrecidas a sumarse a un movimiento que percibían como mayoritario y ascendente — retroalimentando, de tal suerte, el propio proceso de consolidación de La Libertad Avanza como fuerza semihegemónica.
III. Teoría del Caos: atractores extraños y la dinámica no lineal del shock económico
La Teoría del Caos -formalizada por Edward Lorenz y aplicada a sistemas complejos por Ilya Prigogine- describe la conducta de sistemas dinámicos no lineales en los que pequeñas variaciones en las condiciones iniciales producen consecuencias radicalmente divergentes en el largo plazo: el denominado 'efecto mariposa' o butterfly effect. Los sistemas caóticos exhiben una sensibilidad extrema a las perturbaciones exógenas y, en ausencia de mecanismos de retroalimentación negativa, pueden colapsar o reorganizarse en torno a 'atractores extraños' -a gusto del consumidor: configuraciones de equilibrio no predecibles a priori, aunque relativamente estables una vez alcanzadas.
La economía argentina de las últimas décadas constituye, en sí misma, un sistema dinámico no lineal clásico: ciclos recurrentes de expansión y crisis, perturbaciones exógenas de elevada frecuencia (shocks en los términos del intercambio, variaciones abruptas en los flujos de capital), y retroalimentaciones positivas que amplifican los desequilibrios en lugar de amortigrarlos. El programa económico de Milei -concebido por el ministro de Hacienda Luis Caputo- introdujo una perturbación de enorme magnitud al sistema: la eliminación acelerada del déficit fiscal primario (superávit primario del 1,9% del PBI en 2024, el primero en más de una década), la unificación cambiaria gradual y la desarticulación de subsidios energéticos y de transporte acumulados durante lustros.
Desde el monóculo de la Teoría del Caos, el shock mileísta puede interpretarse como un intento deliberado de alejar al sistema económico argentino de un 'atractor' de alta inflación crónica, déficit fiscal estructural y represión cambiaria -configuración en la que el sistema había permanecido atrapado durante décadas-, para conducirlo hacia un nuevo atractor de mayor estabilidad macroeconómica. El riesgo intrínseco a esta operación es, naturalmente, la posibilidad de que el sistema, al alejarse del atractor previo, transite una 'zona de bifurcación' de alta inestabilidad -caracterizada por recesión, incremento de la pobreza y tensión social-, previo a estabilizarse con apalancamiento en la nueva configuración deseada.
Los indicadores disponibles a febrero de 2026 sugieren que la Argentina podría estar emergiendo de esa zona de bifurcación: la inflación mensual descendió de un pico del 25,5% en diciembre de 2023 al entorno del 2,5% a finales de 2025, la economía comenzó a exhibir señales de recuperación sectorial, y el riesgo país acumuló una compresión significativa. Sin embargo, la persistencia de una elevada pobreza estructural y la fragilidad del esquema cambiario vigente -con un crawling peg que suscita debates sobre su sostenibilidad -mantienen abierta la incertidumbre sobre la estabilización definitiva del sistema.
La pregunta relevante de cara a los próximos trimestres no debería centrarse en si acaso el shock funcionó, sino en evaluar si el novedoso 'atractor' emergente es lo suficientemente robusto como para absorber perturbaciones exógenas sin desencadenar una bifurcación marginal.
IV. Teoría de los Patrones: la estrategia de la dominancia narrativa y la arquitectura del poder
La Teoría de los Patrones -en sus formulaciones aplicadas a la ciencia política por autores como Murray Gell-Mann y, en el análisis estratégico contemporáneo, por analistas de la escuela de complejidad de Santa Fe- postula que, en sistemas complejos adaptativos, los actores de mayor éxito son aquellos capaces de identificar, reproducir y escalar patrones de conducta que les imbuyan de ventajas competitivas acumulativas. En la dimensión política, la dominancia o supremacía narrativa -traducido: la capacidad de un actor para determinar los términos en los que se define la Gran Conversación pública- da forma al patrón de mayor valor estratégico en el siglo XXI.
El mileísmo ha exhibido una aptitud remarcable en la identificación y explotación de patrones de comunicación política que generan retroalimentación positiva. En un primer plano, el patrón de 'intoxicación informativa controlada': la cúpula del movimiento libertario -con Santiago Caputo como arquitecto de la estrategia comunicacional- ha demostrado una singular habilidad para filtrar a los medios tradicionales relatos de conflictos intestinos amplificados o directamente fabricados (disputas entre Victoria Villarruel y el propio Presidente, tensiones entre Karina Milei y diferentes actores del poder), forzando a la gran prensa a convertirse en amplificador involuntario de la narrativa oficialista. Este patrón operativo -descripto en las ciencias de la información como 'lavado de señal'- reduce el costo de la comunicación política, en tanto maximiza la cobertura mediática.
En segundo lugar, el patrón de 'construcción del enemigo externo como aglutinador interno': la designación del kirchnerismo como 'amenaza existencial contra la libertad y la propiedad privada' — y la identificación del 'globalismo' y su correlato, la 'agenda woke', como enemigos ideológicos transnacionales- operan como dispositivos de cohesión identitaria que refuerzan la lealtad de la base electoral independientemente de los resultados económicos de corto plazo. Este patrón tiene antecedentes históricos en el trumpismo estadounidense, el bolsonarismo brasileño y el Partido de la Libertad austríaco, confirmando que el mileísmo forma parte de un fenómeno político transnacional de mayor alcance.
En un tercer apartado, el patrón de 'alineamiento geopolítico como multiplicador de legitimidad doméstica': el respaldo explícito del presidente Donald Trump al proyecto de Milei -materializado en gestos simbólicos de alta visibilidad como la presencia del mandatario estadounidense en el discurso de Davos o la visita de Milei a la residencia de Mar-a-Lago- ha funcionado como un certificado de legitimidad ante segmentos del electorado argentino que perciben la aprobación de Washington como un aval de solidez para el sendero económico adoptado. Este patrón es consistente con la teoría de la dependencia de la trayectoria (path dependence): en una sociedad que históricamente ha alternado entre el alineamiento y la confrontación con los Estados Unidos de América, la elección del primero en un contexto de fragilidad macroeconómica extrema genera una señal de credibilidad de alto impacto.
V. Escenarios, riesgos y sostenibilidad del Experimento Libertario
La convergencia analítica de los cuatro marcos teóricos examinados permite delinear tres escenarios prospectivos para la Argentina de Milei en el horizonte 2026-2027, con implicancias relevantes para los actores regionales e internacionales.
El Escenario de Consolidación supone que el gobierno logra estabilizar la economía en torno a una inflación de un dígito anual, sostener el superávit fiscal, avanzar en la normalización cambiaria y traducir los indicadores macroeconómicos favorables en mejoras perceptibles del ingreso real de los hogares. En términos de la ya citada Teoría de los Juegos, este escenario confirmaría el dominio estratégico del subsistema La Libertad Avanza de cara a los comicios presidenciales de 2027, consolidando la reedición del Equilibrio de Nash. La Argentina podría convertirse, en este contexto, en un caso studio de referencia regional para agencias multilaterales e inversores institucionales que monitorizan la región con particular curiosidad y avidez.
El Escenario de Bifurcación Controlada contempla la posibilidad de que perturbaciones exógenas -una desaceleración pronunciada de la economía global, un deterioro de los términos de intercambio, o una crisis cambiaria de magnitud moderada- fuercen al gobierno a introducir correcciones en el programa, generando tensiones internas en la coalición oficialista y reabriendo espacios para la oposición. En términos de la Teoría del Caos, el sistema permanecería en la 'zona de bifurcación' durante un período más prolongado, incrementando la incertidumbre sobre el atractor final.
El Escenario de Ruptura Sistémica -el menos probable aunque más relevante para la gestión del riesgo- implica la acumulación de desequilibrios financieros no resueltos (dolarización latente, vulnerabilidad de reservas, litigios con organismos multilaterales) que deriven en una crisis de confianza de reverberancia autocumplida, con impacto directo sobre el nivel de actividad y la cohesión política del gobierno. La historia económica argentina contiene suficientes antecedentes de este tipo de dinámicas; en tal sentido, la probabilidad de ocurrencia de este escenario no ha de descartarse con imprudente ligereza.
Las implicancias para la región son igualmente significativas. La República Federativa del Brasil, principal socio comercial de la Argentina y economía emergente de mayor peso en América del Sur, monitoriza con atención la evolución del modelo libertario: un éxito consolidado de Milei reforzaría las corrientes políticas de centroderecha en el país de Lula da Silva y acentuaría las tensiones ideológicas en el teatro de operaciones MERCOSUR. Para los inversores institucionales con exposición en mercados emergentes latinoamericanos, la Argentina de Milei representa un caso de asimetría amplificada: potencial de retorno extraordinario en el escenario de consolidación, con riesgo de pérdida catastrófica en el de ruptura.
Conclusiones
El análisis multiteórico presentado invitaría a sopesar una breve colección de cinco conclusiones con relevante valor operativo para tomadores de decisión políticos, empresariales y diplomáticos en América Latina y más allá:
Primera: el mileísmo ha alterado de manera posiblemente irreversible el Equilibrio de Nash del sistema político argentino. La fragmentación del centroderecha y el debilitamiento del kirchnerismo configuran un entorno en el que La Libertad Avanza mantiene una ventaja estructural de cara a 2027, siempre y cuando el rendimiento económico no se deteriore de manera pronunciada.
Segunda: la aplicación de la Teoría de los Juegos Comportamental revela que la base de sustentación de la Gestión Milei se encuentra parcialmente anclada en sesgos cognitivos -aversión a las pérdidas, efecto herding-, ítems robustos frente a las fluctuaciones de corto plazo, pero vulnerables a una eventual reversión perceptible de las expectativas.
Tercera: desde la perspectiva de la Teoría del Caos, el 'Experimento Milei' ha perturbado al sistema argentino de manera lo suficientemente intensa como para alejar al país del atractor de alta inflación crónica. El desafío pendiente se subsume en demostrar que el atractor emergente es estable y no requiere de 'represión' artificial de variables que, al liberarse, reproduzcan las dinámicas previas.
Cuarta: la Teoría de los Patrones sugiere que la supremacía narrativa del oficialismo es un activo político de primera magnitud, pero de naturaleza intrínsecamente frágil. En entornos de sofisticada complejidad informativa, los patrones dominantes pueden ser subvertidos con relativa rapidez por actores que logren articular una narrativa alternativa de igual potencia emocional.
Quinta: el alineamiento preferencial con Washington y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional constituyen variables de estabilización exógena que reducen -aunque desde luego no eliminan- el riesgo de ruptura sistémica. La Special Relationship edulcorada con la Administración Trump es, simultáneamente, un activo geopolítico de primera magnitud y una fuente de dependencia estratégica, cuya sustentabilidad habrá de ser monitoriada con refinado escrutinio.
Terminología de referencia
Equilibrio de Nash: Configuración estratégica en la que ningún jugador tiene incentivos para desviarse unilateralmente de su estrategia, dado el comportamiento del resto de los participantes.
Prospect Theory: Teoría del comportamiento bajo incertidumbre que postula que los agentes son asimétricamente más sensibles a las pérdidas que a las ganancias de igual magnitud.
Atractor Extraño: En la Teoría del Caos, configuración de equilibrio dinámico hacia la que tiende un sistema no lineal, caracterizada por alta sensibilidad a condiciones iniciales.
Bifurcación: Punto crítico en un sistema dinámico en el que una pequeña perturbación puede conducir el sistema hacia configuraciones cualitativamente distintas.
Path Dependence (Dependencia de la Trayectoria): Fenómeno por el cual las decisiones presentes están condicionadas por las decisiones y trayectorias históricas, incluso cuando las condiciones originales ya no subsisten.
Herding (Efecto Manada): Sesgo comportamental por el cual los agentes tienden a imitar las decisiones de la mayoría, amplificando tendencias preexistentes.
Payoff Function (Función de Pago): En Teoría de los Juegos, función que describe el beneficio que obtiene un jugador en función de las estrategias adoptadas por todos los participantes.
Crawling Peg: Régimen cambiario semi-fijo en el que el tipo de cambio oficial se ajusta de manera periódica y predeterminada, a una tasa previamente anunciada.
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Sobre Matias E. Ruiz
Es Analista en Medios de Comunicación Social y Licenciado en Publicidad. Es Editor y Director de El Ojo Digital desde 2005.