INTERNACIONALES: BRETT SCHAEFER

Washington debe esmerarse en obstaculizar la creciente influencia de China en Naciones Unidas

La influencia de la República Popular China se ha incrementado, en el seno del sistema de Naciones Unidas....

11 de Septiembre de 2019


La influencia de la República Popular China se ha incrementado, en el seno del sistema de Naciones Unidas. Qu Dongyu se convirtió en director general de la Organización para Alimentos y Agricultura (FAO) este mes, llevando el número de ciudadanos chinos en agencias especializadas de ONUcuatro.

Esta tendencia ciertamente es preocupante, en razón de que China no es una fuerza benigna en el concierto internacional. Ese país busca modificar valores, programas y políticas diseñadas desde Naciones Unidas, en modos que beneficien las prioridades de Pekín y comprometan valores y prácticas que han regido al sistema internacional durante décadas.

Corrupción en Naciones Unidas, Influencia de China, Propaganda chinaUna reciente serie de artículos y titulares en los medios de comunicación ha subrayado que la recurrente influencia china en el sistema de Naciones Unidas es periódicamente atribuído al 'retroceso de los Estados Unidos de América en el liderazgo internacional' bajo la Administración Trump. Sin embargo, la expansión de la esfera de influencia china en ONU no es un fenómeno novedoso, como tampoco es un factor que puede atribuírse estrictamente a la actual Administración estadounidense.


La primera ciudadana china en liderar una agencia especializada de Naciones Unidas fue Margaret Chan, quien tomó las riendas de la Organización Mundial de la Salud en 2017. Seis años después, Li Yong fue designado como director general de la Organización para el Desarrollo Industrial de ONU. En 2015, Houlin Zhao fue designado en el puesto de secretario general de la Unión Internacional de Comunicaciones, mientras que Fang Liu se convirtió en secretario general de la Organización Internacional para la Aviación Civil, en 2015.

Estas últimas tres designaciones -en tanto esas personas continúan a cargo de esos órganos- tuvieron lugar durante la Administración del presidente Barack Obama en los EE.UU.

En síntesis, la influencia de la República Popular China en Naciones Unidas dio inicio mucho antes de que Donald Trump llegara a la Casa Blanca. Sin importar las razones por las cuales este fenómeno llega recién ahora a la atención del público y no durante el gobierno anterior, se trata de una preocupación genuina.

Conforme la influencia china se ha amplificado, lo propio ha sucedido con la capacidad de Pekín a la hora de implementar políticas contrarias a los intereses de los Estados Unidos, toda vez que la República Popular obstaculiza todo mecanismo que, partiendo de Naciones Unidas, son problemáticos o preocupantes para China.

A efectos de citar un ejemplo, China ha recurrido a su poder de veto para neutralizar las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en doce oportunidades desde 1971, cuando Naciones Unidas reconoció a la República Popular China como el gobierno oficial. Todas esas acciones de veto, salvo tres de ellas, se registraron desde 2017.

Más aún: el veto ejercido en esas oportunidades tuvo por meta proteger a regímenes represivos montados por distintos gobiernos en Burma, Siria, Venezuela y Zimbabue, impidiéndose que esas naciones acusen impacto de sanciones elaboradas desde Naciones Unidas, e impidiéndose que se declarasen condenas por sus abusos en el proceso.

Desde 2013, China ha venido incrementando su influencia cada vez más, particularmente en órganos que entienden sobre derechos humanos, promocionando 'su propia interpretación de las normas y mecanismos internacionales', de acuerdo a un paper elaborado por el Instituto Brookings. Human Rights Watch, por su parte, ha informado que funcionarios chinos han intimidado a personal de Naciones Unidas, en franca violación a las reglas del órgano, acosando a organizaciones no-gubernamentales que se comportan de manera crítica con políticas públicas elaboradas por Pekín.


Adicionalmente, China espera que sus ciudadanos en poder de puestos en organizaciones internacionales promocionen los intereses nacionales y las políticas chinas, aún cuando se espera que funcionarios públicos de órganos internacionales deben comportarse de manera neutral e independiente. En octubre de 2018, China puso bajo arresto al presidente de Interpol, Meng Hongwei, acusándolo de abuso de poder y por rehusarse a 'respetar las decisiones del Partido'.


A sabiendas de las consecuencias potenciales que conlleva el no acatar las órdenes de Pekín, no sorprende que Fang Liu haya utilizado su posición de liderazgo en la Organización para la Aviación Civil Internacional para impedir los esfuerzos de Taiwan en tomar parte de las reuniones de ese órgano, aún siendo que Taiwan es un nodo de importancia en el sistema de tráfico aéreo.

Conforme China se vuelve económica y militarmente más poderosa, su influencia y presencia en Naciones Unidas seguirá creciendo, proporcionalmente. Estados Unidos no está en capacidad de revertir esta tendencia en todos sus alcances, por cuanto ello depende de realidades políticas y financieras.

Sin embargo, y tomándose debida nota de las prioridades de China, los Estados Unidos de América y naciones que comparten la perspectiva estadounidense no pueden negar las ramificaciones que sobrevendrán con la citada tendencia.

Estados Unidos deberá tomar medidas de orden estratégico, a criterio de garantizar que la influencia de la República Popular China sea razonablemente contenida, y su liderazgo restringido, hacia los estratos del órgano internacional que no comprometan directamente los intereses estadounidenses.

Todo lo cual demandará una estrategia abarcativa, amplia y de largo plazo, respaldada en evaluaciones detalladas que ilustren sobre los intereses y las tácticas de Pekín. En tal sentido, esa estrategia habrá de promocionar el liderazgo de Washington y sus aliados en órganos internacionales, y recurriéndose a presiones americanas proporcionadas y criteriosas.



Artículo original, en inglés

 

Sobre Brett Schaefer

Es analista de temas internacionales en la Fundación Heritage, en Washington, D.C. Schaefer se dedica al análisis extensivo de una serie de temáticas de política exterior, con foco en los programas de Naciones Unidas sobre afiliación y fondos. Con frecuencia, se presenta en medios de comunicación estadounidenses para comentar sobre el accionar y las actividades de la ONU. Sus trabajos también son publicados en el sitio web estadounidense The Daily Signal.