INTERNACIONALES: DR. JAMES JAY CARAFANO

Trump y la utilidad de una OTAN en Oriente Medio

Hoy día, Oriente Medio experimenta renovados niveles de turbulencia, lo cual lleva a preguntarse...

19 de May de 2017

Hoy día, Oriente Medio experimenta renovados niveles de turbulencia, lo cual lleva a preguntarse: ¿necesita la región su propia versión de la OTAN? Esta idea fue mencionada en el matutino estadounidense The Washington Post, la pasada semana. Josh Rogin informó que, en ocasión de la visita del mandatario estadounidense Donald Trump a Arabia Saudita, él podría desplegar una oferta en forma de alianza para la seguridad regional de los Estados árabes.

No es sorpresa que dos de los sitios de mayor relevancia en la región -Israel y Arabia Saudita- sean parte del periplo de Trump. La Administración ha puesto la paz y la estabilidad de Oriente Medio al tope de su agenda de política exterior. Adicionalmente a estas visitas, Trump ya se ha reunido en Washington con líderes de Egipto, Jordania, Emiratos Arabes Unidos y Turquía. Mucho más que un apretón de manos, el conjunto de estas reuniones comporta sustancia, y es parte del esfuerzo estadounidense con miras a consolidar un esfuerzo regional mancomunado que consolide dos logros estratégicos: contrarrestar la desestabilizadora influencia de Irán, y derrotar al Estado Islámico y a al-Qaeda.

TrumpTradicionalmente, Estados Unidos ha administrado su influencia en Oriente Medio a través de alianzas bilaterales. Pero aún en épocas de transición presidencial, han habido propuestas para establecer una arquitectura multinacional formal y recíproca, similar a la OTAN. De tal suerte que esta no es una idea sin precedentes. En los años cincuenta, Estados Unidos respaldó la Organización del Tratado Central, organizando el 'sector norte' (que incluía a Turquía, Irak, Irán y Paquistán), como parte de una estratagema de contención contra la ex Unión Soviética. La propuesta floreció, argumenta Michael Doran en su notable libro, intitulado 'La Apuesta de Ike [Eisenhower]: del Surgimiento de Estados Unidos a su Supremacía en Oriente Medio' (2016) (Ike’s Gamble: America’s Rise to Dominance in the Middle East), dado que Estados Unidos fracasó a la hora de comprender la dinámica interna de la región. Las alianzas exitosas en materia de seguridad exigen una amenaza común, pero ello no suele ser suficiente para manter unida a una coalición.


Las preocupaciones de carácter conflictivo siempre han obstaculizado los esfuerzos a la hora de construir coaliciones en Oriente Medio. El Consejo de Cooperación del Golfo, por ejemplo, supo coquetear con la cooperación militar, pero jamás llegó a nada serio. Estados Unidos sí tuvo éxito en construir una fuerza de coalición árabe en la Primer Guerra del Golfo, pero se trató de un esfuerzo perentorio, designado para una misión específica. Y no sobrevivió tras el final de la guerra. 'Francamente, existe demasiada desconfianza y sospechas entre las naciones de la región, como para que el esfuerzo sea efectivo', argumenta el analista del think tank estadounidense The Heritage Foundation, Luke Coffey. 'La mejor manera de que Estados Unidos amplíe sus capacidades de defensa regionales es a través de relaciones bilaterales profundas con países clave'.

Con todo, y aún tal alianza jamás llegara a concretarse, podría ser valioso el solo hecho de sugerir la idea. De manera uniforme, los Estados árabes e Israel están ansiosos de que Estados Unidos vuelva a involucrarse en la región, asistiendo a lidiar con los peligros gemelos de Irán y al-Qaeda/ISIS. 'Cualquier cooperación eventual interárabe en materia de seguridad y defensa es muy bienvenida, como otra manera de ejercitar presión sobre Irán', afirma el experto, también de la fundación Heritage, Jim Phillips, 'pero la Casa Blanca necesita administrar las expectativas sobre este tema'. Es improbable que una alianza formal pueda construirse rápidamente, y podría comportar escaso valor práctico.

Más aún, si tal organización siquiera fuese contemplada, no debería -y no podría- funcionar como sustituto de las importantes relaciones bilaterales de que hoy disfruta Estados Unidos con las naciones en la totalidad de Oriente Medio. Una organización bajo tratado podría tener sentido, como mera sugerencia para ayudar a generar un shock regional en el sentido de que Estados Unidos realmente está regresando para oficiar de fuerza de equilibrio desde la cual morigerar el caos que hoy se despliega en la región. Por otro lado, Estados Unidos no debería sobreinvertir en el esfuerzo, asumiendo los costos de ensamblar una coalición que necesita ahora mismo, a los efectos de consolidar objetivos inmediatos.

Estos objetivos inmediatos incluyen el dar forma al proceso final de destrucción del califato de ISIS, estabilizar las poblaciones de refugiados, lidiear con las amenazas de contraterrorismo de parte de ISIS 2.0 -que, con toda probabilidad, se mantedrán activas en la región-, impedir que Somalia, Libia y Yemén se conviertan en bases importantes para el terrorismo transnacional, y disminuir la destructiva influencia de Irán en la región. El conjunto de estos objetivos exigirá un esfuerzo de liderazgo militar en extremo abarcativo de parte de EE.UU., así como también diplomático, de asistencia y de acercamiento. Se trata de metas que no pueden aguardar al establecimiento de una alianza de tratado formal -si es que acaso ésta alguna vez se materializa.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/05/18/middle-eastern-nato-accomplish-trump/

 

Sobre Dr. James Jay Carafano

Poseedor de master y doctorado en la Universidad de Georgetown, Carafano es un reconocido experto en temáticas de seguridad nacional y desafíos en política exterior. Es vicepresidente de Estudios en Políticas de Defensa y de Política Exterior en la Fundación Heritage, y Director del Instituto Kathryn y Shelby Cullom Davis de Estudios Internacionales. Es también historiador e investigador; su publicación más reciente es "Wiki at War: Conflict in a Socially Networked World" ('Wiki en Guerra: el Conflicto en un Mundo Socialmente Interconectado', 2012), obra que examina el impacto revolucionario del Internet en la seguridad nacional. Es Teniente Coronel del Ejército de los Estados Unidos. Recientemente, se ha desempeñado -asesorando en temas sobre los cuales es experto- en el equipo de transición del presidente estadounidense Donald Trump.