INTERNACIONALES: HELLE C. DALE

Naciones europeas acuerdan contrarrestar propaganda de guerra rusa

Ministros de naciones europeas decidieron, la pasada semana, trabajar de manera estratégica...

27 de Marzo de 2015

Ministros de naciones europeas decidieron, la pasada semana, trabajar de manera estratégica a los efectos de contrarrestar la ofensiva representada por la propaganda rusa en Ucrania y otros antiguos Estados soviéticos. Los países de la UE buscan colaborar a la hora de emitir señales para dotar a ciudadanos residentes en naciones objetivo, como ser los Estados Bálticos, de una alternativa frente al incesante bombardeo ejecutado por los medios rusos, que producen una versión altamente distorsionada de las noticias -desarrollándolas para rusoparlantes.

En un encuentro en Bruselas, los ministros encargaron a la jefe de Relaciones Exteriores Federica Mogherini la creación de un plan estratégico para una campaña integrada de medios, para el próximo mes de junio. Asimismo, el think tank European Endowment for Democracy, financiado por la Unión Europea, deberá presentar propuestas en una cumbre a desarrollarse en Latvia entre el 21 y 22 de mayo próximo. Esto, a los efectos de que asistan representantes de Ucrania y otros vecinos de la Federación Rusa.

Por su parte, el gobierno de los Estados Unidos de América ha tomado medidas similares para incrementar las emisiones, como resultado de la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea en marzo de 2014 y el apoyo recurrente de Moscú hacia los Russia Todaymovimientos rebeles en Ucrania oriental. En octubre pasado, Radio Free Europe/Radio Liberty, en colaboración con Voice of America -La Voz de América, en español- lanzaron un ciclo de noticias dirigido a naciones que comparten límites con Rusia. De media hora de duración, el programa 'Nastoyashchee Vremya' (Tiempo Presente, emitido en idioma ruso) será transmitido por canales de televisión y portales de Internet en Latvia, Lituania, Moldova, Ucrania y Georgia.

La agresividad de la propaganda rusa y su carácter ofensivo ha alarmado a los políticos occidentales. Infortunadamente, tanto los responsables de emisiones televisivas en Europa y los Estados Unidos, van detrás de las circunstancias. Ignorando evidencia relativa a la creciente estrategia de propaganda del Kremlin, las emisoras internacionales con financiación estatal de EE.UU. y el Viejo Continente habían eliminado previamente todo ciclo emitido en idioma ruso, ucraniano, georgiano y otros idiomas clave. Las razones se explicaron en recortes de presupuesto y de enfoque hacia nuevos medios. Desde un punto de vista estratégico, los responsables de estas cadenas actuaron con un criterio cortoplacista y limitado.

En igual sentido, las emisoras estadounidenses Voice of America y Radio Free Europe/Radio Liberty, la BBC británica, la alemana Deutche Welle, y otras, no estuvieron a la altura del partido para contrarrestar la avalancha de las notablemente bien financiadas señales originadas en Rusia. La red global de televisión Russia Today y el sitio de propaganda Russia Direct son supervisadas y alimentadas de cerca por el Kremlin. Russia Today emite hoy en cinco idiomas.

Será necesario lidiar con el desafío de la propaganda rusa, de un modo estratégico y colaborativo, tanto en Europa como más allá del Atlántico. En cualquier caso, nadie parece mostrarse en condiciones de imitar la ofensiva de la propaganda rusa. El éxito de Occidente en la Guerra Fría, llevando en su momento noticias realistas e información crítica a audiencias situadas dentro de la Cortina de Hierro debiera ser el ejemplo a seguir.


Traducción al español: Matías E. Ruiz | Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2015/03/26/europeans-agree-to-counter-russian-propaganda-war/

 

Sobre Helle C. Dale

Es Analista Senior en estudios de Diplomacia Pública, para la Fundación Heritage (Washington, D.C.). Desarrolla trabajos relacionados con instituciones y programas del gobierno estadounidense que hacen a la relación con terceros países y diplomacia tradicional, y elementos críticos en la guerra de ideas contra el extremismo violento. Previamente, se desempeñó como Editora en el periódico The Washington Times.