INTERNACIONALES: HELLE C. DALE

Irán: ¿otro líder 'moderado'?

Irán ha elegido una vez más a un líder “moderado”, tal como lo relatan las noticias. Pero, ¿cuántas veces hemos oído esto antes?

18 de Junio de 2013

Irán ha elegido una vez más a un líder “moderado”, tal como lo relatan las noticias. Pero, ¿cuántas veces hemos oído esto antes?

La elección para la presidencia del clérigo musulmán Hasán Rohani, un candidato al que, en días previos a la votación, no se le concedía casi posibilidad de victoria alguna, ha causado una explosión de fiestas y celebraciones en las calles de Irán.

Sin embargo, las celebraciones ciertamente deben analizarse en su contexto. El jefe de la oficina en Teherán del New York Times, Thomas Erdbrink, uno de los pocos periodistas occidentales que consiguieron cubrir y tuitear sobre las elecciones desde dentro de Irán, indicó que Rohani es más un infiltrado que un moderado. "Esta vez, el mayor nivel de tranquilidad por parte de la teocracia y de la Guardia Revolucionaria está marcando una pauta distinta", informaba CBS News casi con emoción. Y sí, existe una razón para ese nivel de tranquilidad: cualquier persona ajena a la zona de tranquilidad del régimen fue eliminada antes incluso de que las votaciones tuvieran lugar.

Aunque -en ocasión de su primera conferencia de prensa- Rohani prometió un nuevo enfoque del programa nuclear de Irán y de las relaciones con la comunidad internacional, rechazó suspender el enriquecimiento de uranio y condicionó cualquier nuevo enfoque a la garantía por parte del gobierno de Estados Unidos de que se mantendrá fuera de los asuntos internos de Irán. Estados Unidos "debería dejar de interferir en los asuntos nacionales de Irán, respetar sus derechos y detener las intimidaciones", declaró Rohani, según Erdbrink.

También debe recordarse que el régimen iraní, aún controlado por el ayatolá Alí Khamenei, llevó a cabo un enorme esfuerzo por encarcelar o exiliar a cualquier individuo susceptible de disentir de la línea oficial, aprobada antes incluso de celebrarse las elecciones presidenciales del pasado viernes. La oposición iraní -particularmente el Movimiento Verde- ha sido demasiado golpeada y perseguida como para dirigir, en esta oportunidad, cualquier protesta importante. En realidad, después de los comicios de 2009, nada se ha dejado liberado al azar.

Como se ha indicado, pocos extranjeros pudieron cubrir el evento, pues las solicitudes de visas fueron ignoradas o denegadas. Además, los disidentes, internautas y periodistas iraníes fueron objeto de enérgicas medidas durante estos últimos meses, a modo de preparación de las elecciones. El régimen iraní se está haciendo cada vez más experto en el control político, lo que no significa que se esté volviendo más democrático o menos peligroso.

 

Helle C. Dale | Heritage Libertad, The Heritage Foundation