Cristina Fernández Wilhelm de Kirchner

POLITICA: DR. ENRIQUE GUILLERMO AVOGADRO

Cómico velorio

Presidente Cristina Elisabet Fernández Wilhelm

En cumplimiento del compromiso que asumí en mi nota anterior, la presente consistirá de dos partes: la coyuntura y una propuesta para un sector de la Argentina del futuro; seguiré de ese modo...

POLITICA: RUBEN GIOANNINI

La trampa: el golpe de estado contra la Justicia

La actitud independiente de algunos Miembros y Ministros de la Justicia que pusieron fin a una serie de pretensiones del Poder Ejecutivo, como ser: denunciar sin pruebas ante el Consejo de la Magistratura; desatar campañas de difamación a través de su prensa adicta; y montar recusaciones sin causa, en un claro intento de apartar jueces probos e independientes de diferentes fueros...

POLITICA: POR MATIAS E. RUIZ

La Presidente y una pasión: coquetear con el desastre

Presidente Cristina Fernández Wilhelm

La desesperación ha irrumpido con violencia, derribando las puertas de la Casa Rosada y apoderándose de la primera mandataria y sus más estrechos colaboradores. El blanqueo presidencial frente a la escasez de fondos. La prohibición definitiva de la compra de moneda extranjera y la persecución de AFIP contra los contribuyentes autónomos. La prerrogativa de la destrucción del sciolismo. Bonos y cuasimonedas, a la vuelta de la esquina.

POLITICA: POR RAUL ZORZON

Cuando la astucia se desencaja en contradicciones

Nueva YPF

¿Distintos actores? Las mismas extravagancias. Todo es idéntico, pero con diferentes nombres. Similares desenfrenos en iguales sinónimos. El cinismo asoma sin importar; los demás, continúan “inmutables”.

POLITICA: POR MATIAS E. RUIZ

Construyendo un imperio: cuando el "ir por todo" es reflejo de pánico y aprensión

Néstor Carlos Kirchner y Cristina Elisabet Fernández Wilhelm

El arrebato confiscador/expropiador, la confección de una arquitectura mediática paraoficialista, la manipulación discrecional de variables económicas y la prerrogativa de la reforma constitucional son -entre otros- síntomas de una enfermedad que el kirchnerismo arrastra desde su ADN: el desvelo por la concentración del poder. Pero la avanzada no se nutre de optimismo sino, antes bien, de un temor reverencial por el futuro.