INTERNET & TECNOLOGIA | POR MATIAS RUIZ, PARA EL OJO DIGITAL
No es el mejor momento para comprar el Apple iPhone a los inescrupulosos de siempre
El Apple iPhone sigue causando sensación entre los fanáticos de Mac, no solo en Estados Unidos sino también en la Argentina -aunque de momento nadie lo comercializa oficialmente aquí-. La demanda en Norteamérica supera holgadamente a la oferta, y quienes lo importan para nuestro país, como no podía ser de otra manera, se aprovechan del consumidor pidiendo precios sobrefacturados en no menos de un 80%. Claro será la primera compañía de telefonía celular que lo ofrecerá pero los precios pautados serán exagerados.

Desde su lanzamiento en Estados Unidos en junio de 2007, el Apple iPhone ha causado sensación. Recalcitrantes hordas de fanáticos de los productos de Mac se abalanzaron sobre las tiendas, días antes de que estas lo pusieran a la venta. Muchos de ellos improvisaron campamentos en las veredas de los negocios, a la espera del horario de apertura, en un fenómeno similar a lo que sucediera con las nuevas ediciones del libro que relata las aventuras del mago adolescente Harry Potter.
Escenas como las descriptas arriba perduraron por muchos meses, hasta que la demanda pareció estabilizarse. O, al menos, eso creyeron muchos consumidores. Pues sucede que, aún hoy, el iPhone se encuentra agotado en numerosas localidades de Estados Unidos, entre ellas Florida y Nueva York. ¿Qué es lo que ha sucedido? Desde la sede de Apple en Cupertino, California, solo se emitieron comentarios escuetos al respecto de que "se hace frente a la demanda en la medida de lo posible" pero ello solo gatilló sospechas. Las elucubraciones refieren a la posibilidad de que Apple se encuentra desarrollando un modelo superior, y a los efectos de evitar una canibalización de sus productos más veteranos, no solo se demora el lanzamiento de lo nuevo sino que se ha optado por no suplir con tanta regularidad a los frenéticos buscadores del iPhone en sus dos versiones conocidas hoy.
Mientras tanto, en la Argentina ya existe un minúsculo y elitista grupo de consumidores que lo tienen, mayormente en la versión de 8GB y, como es lógico, importado en forma personal desde el gran país del norte.
En Estados Unidos, y a pesar de la interminable oleada de pedidos, el iPhone aún puede conseguirse, aunque muchas veces hay que caminar más de la cuenta. Los precios allí son de US$399 para la versión 8GB y US$499 para la versión de 16GB. No es que el iPhone sea imposible de conseguir. Otras tiendas -fuera del circuito Mac Store- lo comercializan pero, conociendo de antemano las novedades que refieren a la escasez, han inflado espectacularmente el precio. Tanto en los diversos Mac Stores como en otras cadenas, el producto se vende desbloqueado y sin plan, listo para insertar el SIM card del teléfono celular actual del cliente. Baste decir, retomando el tema comercial, que los precios que estas cadenas refieren para los iPhones hablan de US$699 para el standard de 8GB y US$799 para la versión superior de 16GB.
¿Y qué sucede en la Argentina? Pues, lo de siempre. Novedades sobre productos son explotadas por los inescrupulosos de rigor, que en nuestro país se cuentan seguramente por cientos de miles, bajo riesgo de quedarse corto. Pululan por el espacio de Internet centenares de comerciantes piratas que buscan hacerse la América gracias al iPhone. Estos traen entre sus ropas varias unidades del producto y así logran cruzar los controles aduaneros. Luego de comprar las versiones en tiendas oficiales de Apple, inflan los precios finales para cotizar a US$800 y US$1,200 las versiones de 8GB y 16GB respectivamente. Cualquiera puede toparse con estos impresentables en sitios como De Remate o el mismísimo Mercado Libre. Idéntica situación puede comprobarse con los aprendices de la apropiación del dinero ajeno que venden la fabulosa Playstation 3 de Sony en las mencionadas páginas : cuando en el norte, la versión 40GB de la Playstation 3 se vende a US$400, aquí los deleznables de rigor querrán cobrarla a no menos de $3 mil devaluados pesos argentinos.
Retomando la ácida cuestión del iPhone, por fortuna, las cadenas de Apple de la Argentina aún no lo comercializan. Seguramente, de hacerlo, inflarán los precios en más del 120% como están acostumbrados a hacer con todo lo que tiene la manzanita adosada en la cubierta.
Quien sí ha iniciado las gestiones de rigor para poner el iPhone en la mano de futuros clientes será la compañía de telefonía móvil Claro -ex CTI-. Todo indica que las tratativas con Apple USA brindarán contrato de exclusividad a Claro, con lo cual, ni la desastrosa Movistar ni Telecom Personal podrán comercializar el producto. Es de esperarse que los clientes VIP de estas dos últimas empresas terminarán pasándose a Claro solo por poder contar con el iPhone. Para Movistar, la llegada del iPhone a la Argentina significaría algo así como un tiro de gracia, dado que la subsidiaria de Telefónica de Argentina ya se desangra día tras día por la fuga de clientes que huyen despavoridos ante lo paupérrimo de la calidad del servicio.
Ahora bien; contar con un iPhone no será gratis, por supuesto. No habrá que entregar el alma al diablo para disfrutar del sueño del Apple iPhone propio, pero la versión de 8GB no se comercializará a menos de US$700, con el agravante de que el cliente o usuario final seguramente deberá firmar un contrato draconiano en términos de tiempo y de costo final para los planes mensuales. Dirán desde Claro que la única manera de hacer funcionar el bendito iPhone es a través de un plan, cuando lo correcto dista mucho de lo que rece esa sentencia : el juguete rabioso de Apple solo necesita el chip o SIM card del antiguo celular del usuario para comenzar a funcionar inmediatamente como teléfono. En lo que a navegación por Internet respecta, el iPhone ya viene con una potente placa Wi-Fi que le permitirá a Ud. navegar gratuitamente desde cualquier punto de Internet inalámbrica. Nuevamente, dirán los operadores de Claro que, para hacer funcionar determinadas aplicaciones como el Microsoft Messenger o el software incorporado para envío de emails, sí o sí será necesario contratar un costoso plan. Falso otra vez : dicen por ahí que ya existen programas disponibles para crackear el iPhone y habilitar todas las funciones sin ningún tipo de limitación.
La tecnología avanza a pasos tan agigantados que las compañías argentinas de telefonía celular no tienen otro camino que no poder estafar a sus clientes, y esto alegra sobremanera a quien esto escribe. Justicia poética, que le dicen...
De todos modos, existe un aspecto aún no puesto a consideración para aquellos que desde este momento planean hacerse de un iPhone al momento de su llegada a la Argentina. A partir de la situación conocida con los productos Apple que se comercializan en el país, donde los distribuidores oficiales no tienen stock alguno de mercadería y cobran -en definitiva- por aquello que no poseen, la situación con el iPhone no será mejor. Es de esperarse que la escasez golpee con fuerza también aquí. Muchos dirán, y con razón, que si Apple no cubre la propia demanda dentro de los Estados Unidos de América, ¿qué certeza puede tener el usuario de que aquí abundarán? La Argentina es uno de los mercados más despreciados por Apple en Latinoamérica, situándose muy por debajo del brasileño e inclusive el chileno (con mayor cultura tecnológica que el público argentino, esto está fuera de dudas). Las pruebas están a la vista, para quien considere adquirir una iMac o similar en cualquier distribuidor oficial de Apple : se le pedirá educadamente que deje una seña y que espere por la llegada del producto.
Si Usted quiere un iPhone, nuestra recomendación es que no recurra a los piratas que pululan por el soterrado mundillo del comercio electrónico, y por supuesto, mucho menos a Claro. Después de todo, muchos tenemos conocidos que viajan o viajarán al exterior próximamente. Ellos serán siempre la mejor opción.
Por Matias Ruiz, para El Ojo Digital Internet & Tecnología.
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