ESPECTACULOS | POR EL PAPARAZZO FURTIVO, PARA EL OJO DIGITAL
Los insufribles del fútbol : Leo Farinella, Alejandro Fabbri, Gastón Recondo y Marcelo Palacios. Bancando a los barrabravas y los negociados de River Plate
¿Gusta Ud. del fútbol argentino? Pues entonces coincidirá con los interminables emails de los lectores de El Ojo Digital que despotrican contra los impresentables de la pantalla chica y que, para variar, pertenecen al patético staff de la señal Torneos y Competencias.

Suficiente han tenido ya los amantes del fútbol en materia de violencia, negociados y dirigentes corruptos. Valga este breve espacio para referir a las comunicaciones vía email que hemos recibido en El Ojo Digital de parte de numerosos lectores, furiosos con los amateurísimos relatores y comentaristas del balompié local. Personajes de la peor calaña y que pululan por la señal del monopolio de TyC Sports.
Nos referimos puntualmente -y solo para nombrar a unos pocos- a los tristísimos casos de Alejandro Fabbri, el voluminoso e intolerable Marcelo Palacios y Gastón Recondo. Individuos sin historia ni trayectoria en el fútbol y que claramente han llegado a la pantalla por la inescrupulosa vía del acomodo y el tráfico de influencias.
Aunque vaya también nuestro más absoluto repudio para eternos insufribles como Mariano Closs, con quien podríamos iniciar el encendido de la hoguera. Quienes regularmente transitamos los pasillos del poder del fútbol conocemos al detalle los secretos más oscuros de los mencionados. En el caso de Closs, conocida es la pésima relación que tiene con el ex técnico de Boca Juniors, Carlos Bianchi. ¿Los motivos? Pues, muy sencillo : Bianchi no le perdona los maltratos que el relator inflingió a su hija en los tiempos en que salían juntos. Closs no solo llegó a agredir físicamente -y en reiteradas oportunidades- a la hija del ex DT, sino que, por si eso fuera poco, la llevó a transitar el peligroso mundo de las drogas. A este respecto, bien vale la pena destacar la doble vida que caracteriza a muchos personajes del medio. Quien ve a Mariano Closs "trabajar" junto a Fernando Niembro -alias "Miembro"- jamás se imaginaría semejante lado oscuro. Pues bien, esto es así y todavía hay mucho más, aunque el resto del material lo dejaremos para una futura nota.
Vaya otra mención para el impresentabilísmo Leo Farinella, siniestro personaje que se desempeña como jefe de redacción en Diario Olé, casi siempre cubriendo la campaña del club River Plate. Por aquí debemos reconocer que River no es precisamente nuestro club favorito, pero primero siempre está la justicia. Numerosos hinchas del club nos hicieron llegar sus sospechas frente a la relación demasiado cercana de Farinella con el delincuente José María Aguilar, presidente del club de Nuñez. Pistas en mano, nos decidimos a investigar en profundidad, y dimos en la tecla. Aguilar mantiene una relación más que aceitada con el pseudoperiodismo deportivo en estudio, con un único objetivo : amortiguar el impacto negativo de los barrabravas y la violencia en la imagen de su administración. Farinella es un operador clave en este tren, y lo mismo hemos averiguado de Gastón Recondo. Los mencionados personajes rara vez -más bien, nunca- critican la gestión de José María Aguilar, al tiempo que obvian echar culpas sobre Daniel Alberto Passarella, actual DT millonario. Tanto Olé como TyC hacen esfuerzos notables por ocultar la corrupta trama de negociados que involucra a Aguilar, el propio Passarella y los barrabravas en el vaciamiento del club y las transferencias de los jugadores. En palabras de un insider de nuestro medio : "Si esto fuera Estados Unidos, la AFIP sola ya hubiera procesado a Passarella y a Aguilar por cargos groseros de evasión de impuestos, mientras que el gobierno se hubiera anotado para juzgar a Aguilar por encabezar una asociación doblemente ilícita. Aguilar y Passarella no solo evaden; también conocen al detalle las operaciones de los barrabravas, las vendettas y las internas. River ya no es un club social y deportivo : es una asociación ilícita que comete diversos fraudes, evade el pago de impuestos por sumas millonarias en dólares y que está administrada por mafias callejeras que resuelven sus luchas de poder a balazos. En el gran país del norte, estos personajes ya se hubieran tenido que comer más de 40 años, y si no, basta ver con lo que les pasó a los mafiosos italianos a cargo de los actos extorsivos en el mercado de carne de Nueva York, red que destruyó el FBI". En pocas palabras, Recondo, Farinella y sus jefes vienen a cumplir el rol de brazo mediático de la mafia riverplatense.
Igual culpabilidad recae sobre comunicadores de pacotilla como Alejandro Fabbri, acérrimo defensor del financiamiento de los clubes por parte del Estado y principal socio del silencio en TyC frente a los episodios de violencia. Numerosas veces se ha oído opinar a Fabbri sobre el tema, para rematar culpando siempre a la policía y a su accionar "represivo". Le ponemos también las fichas a otro impresentable : Horacio Pagani.
Ahora bien, el premio al personaje más patético se lo lleva, sin lugar a dudas, el gordo Marcelo Palacios. Triste excusa para un individuo, que se autocalifica como un experto con "20 años de carrera". Nada más alejado de la realidad : Palacios -a quienes al menos diez de nuestros lectores se refieren como un "gordo grasa"- llegó a la señal televisiva a partir de autodeclararse "amigo" del drogodependiente Diego Armando Maradona. En efecto, Palacios no era otra cosa que un monitor, concepto utilizado para referirse a los parásitos que viven pegados a las estrellas del deporte, el espectáculo o la tele. Marcelo Palacios es el subproducto deforme de una sociedad que idolatra a artistas ebrios y suicidas, a las prostitutas regenteadas por Jorge Rial y Gerardo Sofovich y a ex futbolistas caídos en desgracia y que tienen sus roperos atiborrados de cocaína de la peor calidad.
Si se examina el problema desde lo corporativo, el problema de la calidad lamentable en materia de relatores y comentaristas deportivos reside principalmente en el maloliente monopolio que constituye Torneos y Competencias, conglomerado al que ahora se ha sumado el Grupo Clarín. Muchos habrán ya notado que Clarín se ha sumado al negociado, a partir de la rebautizada del torneo argentino como "Torneo Cablevisión". Cablevisión es, por si Ud. está fuera de onda, otra empresa adquirida por el trust de la señora Ernestina Herrera de Noble. La cartelización del fútbol argentino ha llevado no solo a la monopolización de las transmisiones, sino a una dictadura que fuerza al televidente, a punta de picana, a contratar servicios pagos o pay per view para ver jugar a su equipo favorito. No faltan aquellos quienes, haciendo uso de teorías conspirativas, declaran que Clarín, TyC y el "Padrino" Julio Grondona son los verdaderos comandantes de la violencia en los estadios. Este maquiavélico plan lograría mantener a los barrabravas en las canchas y al ciudadano promedio, "blindado" en la comodidad de su hogar y con los servicios de televisión codificada contratados, para gozar de la acción sin recibir balazos ni palos. El negocio quedaría, entonces, asegurado en ambos polos. Desde luego, y en este escenario, el Estado queda reducido a un mero espectador, garantizando en forma recurrente la libertad de los violentos, para que puedan ir a la cancha sin problemas. Un rol que hoy le cabe al Ministro del Interior, Aníbal Fernández.
Como siempre, nos hemos extendido más de la cuenta. Pero me gustaría recordarles que, como siempre, pueden escribirnos a nuestro email info (arroba) elojodigital.com, con el Subject o Asunto titulado "Para el Paparazzo Furtivo". Aprovecho también para agradecer los incesantes emails de agradecimiento y felicitaciones, que desgraciadamente no puedo responder en su totalidad.