ESPECTACULOS | POR GUSTAVO ERNESTO DEMARCHI
Mario Pergolini, a las "pignas" con APTRA
A Mario Pergolini, conductor y productor de los programas televisivos "CQC" y "Algo habrán hecho", no le gustó nada que el segundo de los referidos, si bien ha sido nominado para aspirar a los premios Martín Fierro, lo fue acompañando en la terna a dos espacios que son considerados cabales exponentes de la frivolidad y el entretenimiento pasatista: "Almorzando con Mirtha Legrand" y "Mañanas informales" de Jorge Guinsburg.

El factotum de Cuatro Cabezas, convencido de que el programa de "historia" argentina que concibió junto a Felipe Pigna (autor de best-seller playeros) es un producto de alto nivel cultural y educativo, la emprendió indignado contra los responsables de los premios MF, exigiéndole al jurado, además, que retire de inmediato "Algo habrán hecho" de la candidatura anunciada.
Lo que parece que Pergolini no ha comprendido, es que la decisión de APTRA podría ser una humorada de características similares a las que semana tras semana él realiza en su programa "Caiga quien caiga", donde, junto al equipo de críticos cancheros y "sutiles" que lo secunda, se burla sin piedad de la farándula de la televisión abierta, especialmente de quienes exhiben en forma cotidiana su patética mediocridad, su ignorancia supina y su torpeza sin igual, atributos que sobreabundan en la pantalla chica vernácula actual.
El error, entonces, radicaría en que el arrogante periodista cree, dentro del estrecho marco de su limitada formación intelectual, que la bibliografía de temática histórica escrita por Felipe Pigna, base de los guiones televisivos que produjo, debería ser respetada como aporte educativo relevante en un medio donde habitualmente se impone la grosería más estridente y se promueve la analfabetización sistemática de vastos sectores de la población. Probablemente, también contribuye a la confusión de don Mario la tremenda crisis educativa que afecta al país desde hace décadas, nefasto fenómeno que le quitaría, tanto al conductor como a sus pertinaces televidentes, la posibilidad de contar con los ejemplos de excelencia académica genuina que permitirían establecer parámetros de comparación adecuados para discernir entre aquello que enaltece la cultura de un pueblo y aquello que la envilece.
Como lo he demostrado con anterioridad (*), Pigna ha intentado convertir a la Historia Argentina en un engendro novelesco y panfletario. Primero con sus libros, que conforman un voluminoso compendio de chismes, prejuicios, tergiversaciones e interpretaciones sesgadas ideológicamente para consumo de lectores crédulos y desprevenidos dispuestos a pasar un rato entretenido sin reflexionar demasiado. A continuación, en su actual rol de libretista de TV y contando con una onerosa producción, ha querido presentar un formato de divulgación histórica, objetivo de por sí encomiable (y difícil de lograr sin caer en lo chabacano) que se malogra por la avalancha de barbaridades contra-fácticas, eslogans políticos y desfachatada subversión de los contextos históricos que introduce a cada momento.
Por todo ello, a Mario Pergolini no debería sorprenderle la "sabia" decisión de APTRA de nominar al esperpento historiográfico compartiendo la terna con el tradicional encuentro gastronómico de actualidad que comanda la Sra. Legrand y con la desopilante revista matutina protagonizada por el cómico Guinsburg. Al contrario, lo lógico sería que estuviese orgulloso de participar de dicha terna y, más aún, debería ganar el codiciado Martín Fierro, dado que, por frívolos, oportunistas y risibles, los guiones de Felipe Pigna seguramente son los mejores.
Gustavo Ernesto Demarchi
Balvanera Sud, 04 de mayo de 2007