Un enfoque distinto sobre la realidad argentina y mundial Martes 22 de
febrero de 2005
ESPECTACULOS | SU AFAN POR LAS CAMARAS YA ES DURAMENTE CRITICADO
Salazar, cada vez más odiada en Chile
Caprichos, tardanzas, improvisación y "actitud permanente de diva", son sólo algunos de los cargos que se le "imputan". Así se desprende del siguiente artículo de Christian Farías, del diario La Tercera de Chile.
Luciana Salazar se transformó en un problema. En una diva que sale sin permiso, que se levanta tarde, se demora "tres horas" en arreglarse y a la que hay que avisarle lo que tiene que hacer "al menos un día antes, según pide ella". Así lo aseguran fuentes relacionadas con su visita a Chile, donde fue elegida Reina del Festival y figura del programa Sálvese Quien Pueda, de ChileVisión.
Pero la rebeldía de la modelo hizo crisis el domingo. A las tres y media de la tarde no quería levantarse, porque decía que era su "día libre". Y cuando en el Hotel Neruda, donde ocupa un departamento de tres piezas, sus jefes le informaron que debía trabajar -no estaba contemplado un día menos en un sueldo que bordearía los mil dólares diarios-, la rubia aceptó a regañadientes. Tras el programa, desapareció.
Y salió escondida a juntarse con Nicolás Massú.
La modelo y Massú comieron sushi y bebieron pisco sour en el pub Hollywood, de Viña. Pero esa noche Salazar desobedeció la orden de sus superiores de no apartarse del hotel sin guardia -para evitar el acoso- y sin hablar antes con los realizadores de SQP. Ayer, la "escapada secreta" sorprendió a todo el equipo que trabaja con ella, los que se enteraron del encuentro a través de los medios de comunicación. Y cuando se levantó fue amonestada por sus jefes, los que estaban "enojadísimos con ella", agregan las mismas fuentes.
Este último acto de la joven aumentó la incomodidad que existe en SQP, el espacio para el que vino a hacer "notas" festivaleras y donde, finalmente, no ha hecho ninguna. Lo que se le reprocha a Salazar es que "tiene algunos comportamientos de diva", según personas que comparten a diario con ella en la Ciudad Jardín. Lo que más se comenta es lo "complicado" que es pautearle alguna actividad, porque "pide que le avisen un día antes sobre lo que tiene que hacer y, después, hay que esperar horas para que se vista, se maquille y peine". Otro detalle que molesta de la chica es que "a veces tiene caprichos que se deben solucionar inmediatamente para mantenerla a gusto... Si le falta algo, un transformador para el secador de pelo o algo por el estilo, hay que correr a comprárselo", dice la fuente.
Este tipo de situaciones ha creado cierta distancia entre el equipo chileno que trabaja con ella y Salazar, con su mánager y su estilista, de quienes no se separa y en los únicos en que confía. De hecho, el día en que fue elegida reina, la rubia se encerró en la pieza 233 del Hotel Neruda a celebrar con ellos. Bebieron ron y vino chileno en medio de risas.
Ayer, Salazar apareció en la noche final (ver foto secundaria) y provocó un nuevo desorden. Hizo su entrada triunfal al palco por el sector de prensa, sin credencial, pero con ticket comprado y acompañada de su mánager, su peluquero y dos guardaespaldas. La prensa, la platea y la seguridad se volvieron locos. Ella sonreía, se sacaba fotos y daba declaraciones. Fue su última noche festivalera e hizo lo que mejor sabe: sembrar el caos.
En tanto, la veinteañera ya ha sostenido conversaciones sobre futuros trabajos en Chile. Personas relacionadas con Rafael Araneda, con quien Salazar cenó el miércoles en el restaurante San Marco, cuentan que "fue una cita casual. Luciana no está contemplada en Noche de Juegos". Sin embargo, otras fuentes señalan que la transandina estaría negociando para realizar "cámaras indiscretas" para ese estelar de TVN. También está la idea de un representante de hacer una gira por el país con la modelo. Para que muestre su encanto.
Fuente:
La Tercera de Chile