DEPORTES - TENIS, LA FINAL DE LA COPA DAVIS: POR RICARDO WHITE, PARA EL OJO DIGITAL

Rafael Nadal se complica pero los argentinos lo piden a gritos

Asoman nuevas dudas sobre la participación del número uno del mundo, Rafael Nadal, en la final de la Copa Davis a desarrollarse próximamente en Mar del Plata. Una gran mayoría de argentinos comprará sus entradas para verlo -antes que a los referentes locales- pero podrían verse decepcionados.

21 de Julio de 2010
Toni Nadal, tío y representante del número uno del tenis mundial, encendió las alarmas y la afición española se arrojó sobre él con ánimos de lincharlo. ¿Cómo se originó la polémica? Muy sencillo : dijo el íntimo de la primera raqueta del mundo que su sobrino no está en condiciones de jugar ni el Masters de Shanghai ni la Copa Davis. Dentro del mismo círculo, las declaraciones causaron revuelo, y Toni debió desdecirse, descartando la presencia en el Masters y poniendo en duda la final de la Davis. Solo para aquietar las aguas y, principalmente, la creciente furia de los sponsors, cuyas cifras se verían comprometidas ante el rumor de la posible ausencia del manacorí en Mar del Plata. ¿Qué sucede puntualmente con Rafael Nadal y su estado físico? Sus rodillas -las dos- no dan para más y su carrera no tiene un horizonte mayor a dos años. El propio David Nalbandian -ahora número dos del tenis argentino- se encargó de ventilar el dato, a saber, que Rafa apenas puede caminar cuando se levanta por las mañanas, a partir del estado paupérrimo de su físico. En el pequeño mundo del deporte blanco, todo se sabe, y los tenistas suelen respetar el código de honor de rigor. Pues todos saben quiénes se dopan, a qué suplementos recurren y las trampas de que se echa mano para salir airosos. Y también se sabe todo acerca del estado de salud de los jugadores. Nalbandian parece haber quebrado ese código de honor, y ventiló aquello que en España se intenta guardar bajo siete llaves. Pero parece ser ya demasiado tarde para esconder lo evidente. No solo arrastra Nadal los ya clásicos problemas en sus rodillas sino también otras dolencias relacionadas con hombros y brazos. El desarrollo asimétrico de su figura, sumado ello al consumo de substancias aprobadas pero que solo mitigan el dolor durante las competencias, comienzan lenta y gradualmente a pasar factura. "Rafa" no puede más y su permanencia en el primer escalafón no podrá mantenerse por mucho tiempo. Con todo, existe cierta paradoja en la noticia. Los argentinos lo darían todo para quedarse con su primera Copa Davis, pero la afición mayormente reconoce que tal título no tendría igual valor si Rafa estuviera ausente. Pues bien, he aquí el hilo de la cuestión : una gran mayoría de argentinos que ya tienen su entrada o se encuentran a la vera de obtenerla, reconocen que irán principalmente para ver al número uno. Si gana la Argentina, pues mucho mejor. Pero el plato fuerte no será ver los partidos del heroico Del Potro o del número dos nacional, el voluminoso y soberbio David. Todo se trata de ver a Rafa en la cancha. La Argentina dificilmente tendrá otra oportunidad de verlo. Mar del Plata cuenta con su presencia pues, ¿qué tan seguido vienen ídolos de semejante calibre a estos parajes olvidados de Dios? Los españoles han montado en cólera cuando se enteraron de las declaraciones de Del Potro al respecto de los calzones del hombre de Manacor, pero deben comprender y sopesar que el ídolo en tierras argentinas será Nadal, y nadie más. Ganarle la Davis a España con un desgastado y desvalorizado David Ferrer enfrente tendrá sabor a nada. Todo ello solo podrá cambiarlo la llegada del zurdo manacorí, o manacorense, eso va en gusto del consumidor de medios. Aquí las cosas siguen oliendo peligrosamente a Tercer Mundo. Lejos de existir acuerdo, Nalbandian continúa colaborando con el desmadre, peleándose con dirigentes de la AAT y echando fuego por la boca cuando le hablan de Mar del Plata. La bronca por no haber podido cerrar el negocio con Banco Macro y el dueño del Estadio Orfeo aún perdura. El problema es que los marplatenses podrían abuchearlo apenas ponga un pie en la cancha, y ni hablar de lo que le podría suceder si pierde sus partidos. Algunos marplatenses ya preparan pancartas : "¡Largá el asado del domingo y entrená, gordo vago!". Los titulares ya casi pueden imaginarse. Ojalá Rafa pudiera echar mano de alguna poción mágica para no decepcionar a sus fans argentinos, que se cuentan por cientos de miles. De él depende que esta Copa Davis mantenga en alza su cotización. De él depende, incluso, que se aplauda a los tenistas argentinos. Por Ricardo White, para El Ojo Digital Deportes. Email : elojodigital.com -arroba- gmail.com.
Por Ricardo White, para El Ojo Digital Deportes