DEPORTES | POR RICARDO WHITE, PARA EL OJO DIGITAL
Mar del Plata será la sede de la final de la Copa Davis y Córdoba amenaza con boicotear la final. ¿Nalbandian jugará a menos? Rumores sobre su participación en el negocio junto con Banco Macro
Luego de una interminable serie de tironeos y accionar de lobbistas, trascendió que la ITF, principal órgano mundial del tenis y que tiene sede en Londres, se inclinará por la ciudad de Mar del Plata para el desarrollo de la final de la Copa Davis. Córdoba resopla de furia y amenaza ahora con hacer caer la final.
Córdoba llora, y el motivo no es menor : la Federación Internacional del Tenis, con sede en Londres, Inglaterra, ya habría decidido que la final de la Copa Davis entre Argentina y España se juegue en la Ciudad de Mar del Plata, en el estadio Islas Malvinas.
Ya los principales medios del país han dado cuenta de la noticia, aunque todavía de manera extraoficial.
Si bien la AAT se encolumnó detrás del pedido de David Nalbandian para que las finales se jugaran en el estadio Orfeo de la capital cordobesa, la cierto es que también en el deporte blanco la decisión final se corresponde con los intereses de los sponsors y, en este sentido, Córdoba tenía todas las de perder : la cercanía de Mar del Plata con Buenos Aires, sumada a su rica infraestructura hotelera, han empujado a la ITF para decidirse por el estadio Islas Malvinas.
¿Quiénes son los sponsors de las marcas que hoy quedarán marcadas como las más odiadas por los cordobeses y que optaron por la ciudad balnearia? Nada menos que Hugo Boss, la coreana Kia Motors y -tal vez el lobbista más importante- BNP Paribas.
Pensaban los cordobeses que de algo servirían las amenazas de David Nalbandian y las presiones del Gobernador Juan Schiaretti, más el apoyo de la AAT para quedarse con la disputa. Pero, al parecer, Euclides Bugliotti -propietario del estadio Orfeo- y las autoridades políticas de la provincia mediterránea han pecado de la más grosera ingenuidad : de cara a este tipo de eventos deportivos siempre priman los intereses económicos y alejar la final de Buenos Aires 800 kilómetros constituiría un grotesco.
Son para tener en cuenta las declaraciones de Bugliotti -publicadas recientemente en La Voz del Interior- al respecto de que si no se opta por el Orfeo, "la final peligrará". ¿Intenta Córdoba boicotear el evento?
Sin embargo, en opinión de quien esto escribe, la federalización de los eventos deportivos en la Argentina siempre sería la mejor opción. En la propia Buenos Aires, muchos dudan de por qué tanto los torneos de tenis como los partidos de eliminatoria en fútbol deben jugarse siempre aquí. ¿No es acaso este un país federal? Las autoridades nacionales siempre han hecho todo lo posible para que aquello quede solo en una simple etiqueta.
El dinero manda o "Money talks" como dicen los angloparlantes. La Copa Davis no iba a ser la excepción.
Concluyeron la ITF y los sponsors del evento que la Ciudad de Córdoba solo tenía para ofrecer la capacidad del orfeo a la hora de justificar el negocio. Los hoteles cordobeses rápidamente se saturarían y el desarrollo de la final hubiese sido caótico. Mar del Plata en mucho supera a Córdoba en infraestructura hotelera y turística y, de alcanzar esta la saturación, muchos extranjeros podrían utilizar a la cercana Capital Federal como base de operaciones para luego trasladarse a la Costa. El redireccionamiento de la publicidad y la promoción, por otra parte, dejará muchas más utilidades a los anunciantes en Buenos Aires y sus zonas de influencia si el evento se desarrolla en Mar del Plata. Luego habrá tiempo para otras consideraciones, a saber, que en la ciudad balnearia, un sinnúmero de cuidacoches y operadores turísticos in códigos -junto con muchos comisarios de la Bonaerense- harán su agosto en pleno noviembre, cuando se juegue la copa. Los punguistas y los delincuentes comunes también tendrán su parte de la torta por esos días, y se trasladarán del conurbano a la playa para vivir nuevamente de lo ajeno.
En lo que a consideraciones deportivas respecta, habrá que ver si David Nalbandian cumple con la promesa hecha a sus allegados de que, ante la eventualidad de que la final no se juegue en Córdoba, jugará a menos. Es decir, a perder.
Quienes también celebrarán la decisión serán los humildes tandilenses, orgullosos de tener cerca a Juan Martín del Potro jugando los partidos más importantes de su vida. Del Potro -hoy número nueve del mundo- es por estas horas considerado, por lejos, el mejor tenista de la Argentina tanto por especialistas como por la afición en su conjunto. Atrás han quedado los sueños destrozados del otrora "Rey David".
A propósito, desde la propia Córdoba, fuentes que prefieren permanecer bajo la cobertura del anonimato refieren que David Nalbandian tenía arreglado participar en el negocio de la final -vía Banco Macro-, de donde se anotaría jugosos dividendos. Ello explicaría la irracional insistencia del jugador para que los partidos se jugaran en el Orfeo. Y esta es información de última hora que, por supuesto, los medios tradicionales difícilmente se atrevan a publicar. En los próximos días, nuestro humilde página web analizará la publicación del detalle del "negociado" que ya tenía montado el tenista de Unquillo de cara a la final de la Davis. Podría decirse, sin temor a equívocos, que la International Tennis Federation le escupió el asado a David...
Por Ricardo White para El Ojo Digital Deportes.