Para comenzar la recapitulación de la derrota argentina frente a Chile por 1 a 0 el miércoles por la noche en Santiago, corresponde iniciar aplaudiendo a rabiar a los chilenos. La "Roja" salió a mostrar aquello que en Argentina no se aprecia desde que llegó Alfio Basile: hambre de gloria. Fue una de esas noches en las que al rival le sale todo : "Chupete" Suazo y Matías Fernández hicieron todo lo que quisieron -y les salío-; lo propio hizo Beausejour con Zanetti -a quien le pintó la cara, en pocas palabras-, y todo ello mientras el arquero Bravo bostezaba. Podía haber aprovechado mejor el tiempo y se hubiera llevado un libro. Seguro que lo terminaba en los 90 minutos... Testigos declararon que el arquero trasandino casi se devora una publicidad entera con un bostezo durante el segundo tiempo.
¿Exageración? Nada de eso.
Del lado argentino solo hubo papelón. Se salvan Lionel Messi y Mascherano, por intentar dotar de "algo" aquello que estaba destinado hacia la "nada". Obviamente, también el arquero Carrizo se volvió imprescindible. Gracias a Dios por la lesión de Abondanzieri... Dios me perdone.
Existió una notable descoordinación entre todas las líneas del seleccionado : rara vez los jugadores se dirigieron la palabra durante el partido, ni siquiera para ponerse de acuerdo para las marcas.
Alfio Basile, como era de esperarse, asistía a la derrota cigarrillo en mano y sin hacer comentario alguno. Parecía que él mismo se sabía "al horno" y presa del pánico de que lo echen a patadas o que lo colgaran en Plaza de Mayo apenas llegado a la Argentina. En un rapto de desesperación, hizo ingresar a Bergessio, tal vez el peor jugador que haya puesto pie en la historia de la Selección argentina (aunque más no fuera por unos miserables minutos). En lo poco que tocó el balón, Bergessio se convirtió en el hazmerreír -sino el bufón- de la cancha. Esa pobre performance, sumada a la de Sand -que nada hizo tampoco- es un buen argumento para refutarle a aquellos que reclaman que el equipo se conforme en base a quienes se desempeñan en el fútbol argentino.
Y es que, como ya lo había comentado El Ojo Digital hace poco más de un año, el "Entrenador" Basile aquí ni pincha ni corta. No decide ni arma absolutamente nada. Se entiende claramente la presencia de el padrino Don Julio Grondona con la delegación : obviamente para darle órdenes al habitué de Rond Point. Por aquel entonces, el propio Basile salió a responderle a nuestro medio : "Al equipo lo armo yo", disparó, en medio de la carcajada general. Basile ya era un hombre sin crédito desde el día después de su nombramiento. El tema es que la afición se regaló el beneficio de la duda. Ahora, el pedido para que renuncie es generalizado y unánime, mal que le pese al Grupo Clarín y a Diario Deportivo Olé, que hicieron todo lo posible para que Basile dirigiera al seleccionado nacional. Pero claro, sería imposible pedirle a los recordmen de la inutilidad y el escaso profesionalismo Sergio Gendler, Nicolás Singer y Marcelo Fiasche que reconozcan el error de su empleador en requerir los servicios de Basile. La tropa de inútiles de deportes de TN y el Grupo jamás reconocerá errores, sino que se los endilgará a los demás, pruebas a la vista. Clarín también ha hecho esfuerzos sobrehumanos para que Maradona dirija al seleccionado, o por lo menos para que siempre esté en la órbita. No se entiende la fijación oral que ciertos medios exhiben frente al cocainómano ex futbolista que, dicho sea de paso, cada vez que acompaña a la Selección, esta pierde, como sucedió esta noche de miércoles frente a los chilenos... otra vez.
Grondona es el otro que no podrá seguir escondiéndose. El mafioso número uno del fútbol argentino tendrá todo el poder del mundo y también el que se le derrama desde FIFA, pero su obligación moral frente a la opinión pública del fútbol es reconocer los propios errores. La única manera de proceder es propinándole un soberano puntapié en el trasero a su "Entrenador" y protegido Alfio Basile. Antes de que se anote otro récord, y el que queda es no clasificar al equipo para Sudáfrica 2010. Tal vez incluso debiera intervenir la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, directamente implicada en las derivaciones políticas del caso, dado que el malhumor social tenderá a incrementarse si Argentina no llega al Mundial. La presión contra Grondona incluso debiera sobrevenir desde Balcarce 50... a pesar de que Don Julio ya trapeó oportunamente al ex presidente Néstor Carlos Kirchner con la frase : "los gobiernos pasan, la FIFA queda. Yo soy de la FIFA, Presidente".
Muchos creerán que estas líneas no son serias, pero lo cierto es que el poder político siempre mira de reojo lo que sucede con el fútbol. No por nada controla barras bravas y arregla los resultados de los partidos, a priori y de acuerdo a los intereses en juego. ¿No es esto cierto, señor Marcelo Tinelli? ¿Qué opina Ud., señor Aníbal Fernández -ex Ministro del Interior-?
El reclamo para que Basile abandone el cargo de Director Técnico Virtual es generalizado y categórico. Es palpable en charlas de café y en encuestas online. Por estas horas, una interminable hilera de opinólogos y analistas del fútbol vernáculo desfilan por los medios para destrozar, por igual, al otrora encumbrado Alfio. Todos han hecho una pausa del escenario político para despotricar contra Basile.
Nuestra propuesta de El Ojo Digital -si acaso el "Entrenador" se atreviera a permanecer en el cargo- es que los aficionados se dirijan, sin más, a la célebre confitería Rond Point de Figueroa Alcorta a metros de Canal Siete, para acosarlo y sacarlo de su paciencia. Alfio Basile suele asistir a tal sitio los días de semana por la noche, entre las 700pm y las 1000pm, para emborracharse como una cuba y conversar con otras estrellas liquidadas del fútbol que suelen pasar por allí, escapando de sus recalcitrantes mujeres y su patética realidad.
Los chilenos se regodean luego del match del miércoles, y con razón y en total justicia. En algún momento debían lograr vencer a la Argentina, y este era el mejor momento para hacerlo. Debe decirse que los hermanos trasandinos nos han dado una enorme mano. Esto debería ayudar para desplazar al técnico en desgracia. Por su parte, Marcelo Bielsa ya puede ir comunicando lo que desde todo el mundo se ve bien claro : que él es un gran profesional y que logrará volver a poner a Chile en un Mundial de Fútbol. Chile clasificará, con total seguridad. La Argentina, no se sabe. Esa fue la diferencia el miércoles en el Estadio Nacional.
Recuerden remitir todos los insultos habidos y por haber contra Alfio Basile a nuestro correo electrónico elojodigital.com -arroba- gmail.com. Estos serán publicados a la brevedad en nuestro medio.
Por Ricardo White, para El Ojo Digital Deportes.
Por Ricardo White, para El Ojo Digital Deportes
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