Finalmente, el Gobierno ha confirmado el incremento de las retenciones a la exportación de carnes, como consecuencia de los aumentos que tuvieron lugar recientemente en los cortes.
La noticia hace lugar al anticipo que en su momento comentara El Ojo Digital, al respecto de que los acuerdos entre el Gobierno Nacional y los productores de carne caería estrepitosamente y en poco tiempo.
Lo concreto es que la inflación de Noviembre ya alcanzó el 1%, con lo cual los pronósticos oficiales al respecto de una inflación a la baja han recibido también un tiro de gracia.
El Presidente está sumamente preocupado por los incrementos de precios, a la vez que junto con algunos funcionarios, comienza a reconocer que gran parte de la culpa es del propio Gobierno, por haber cedido a las presiones de parte de Hugo Moyano y otros impresentables del sector gremial.
La cuestión que sigue haciendo decrecer los niveles de popularidad del Presidente tienen que ver con el hecho de que los aumentos de precios ya rozan niveles exagerados en el rubro alimentos, para no mencionar la carne. Las cifras promedio de incrementos en alimentación son cercanas al 40%, con lo cual la única lectura posible es que la actual Administración habrá incrementado en al menos dos millones de personas la cantidad de nuevos pobres, para cuando termine el año.
Los principales motivos que llevaron al camino de la inflación creciente, además de la notoria impericia demostrada por parte del equipo económico, tienen que ver con la falta de inversiones a nivel general -superación de la capacidad instalada de la industria, lo que hace que al no producirse más, la escasa oferta deba incrementar los precios por unidad-, los altos costos en materia de gas y electricidad que deben enfrentar las industrias, y en cuanto a lo político, la falta de contención por parte del Gobierno para las actitudes extorsivas de gremialistas como Hugo Moyano, que mandó bloquear fábricas en reiteradas oportunidades, para conseguir aumentos o para lograr traslados de afiliados a su gremio. El objetivo de este último siempre fue acumular más dinero para la "caja".
Con todo, la inflación estimada para diciembre tampoco bajaría de 1,5%, dado que aquel mes es el momento en que los incrementos en el turismo se dan más masivamente. Lo mismo puede proyectarse para enero de 2006. Pero lo relevante es que la inflación de un dígito para 2005 ya se convirtió en una fantasía.
El Ojo Digital Economía y Negocios
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