Noches pasadas, mientras miraba el excelente programa que se emite por Crónica TV a las 21,15 horas, que va de lunes a viernes, y conducido por el periodista, escritor y político Jorge Asís -para muchos un faro frente a la inmensa oscuridad que vivíamos en esta corta pero destructiva era kirchnerista-. Un Jorge Asis que nos enseña a muchos la manera de hacer un muy buen programa político periodístico, un programa atípico, sin los clichés del estilo "ahora vamos al corte", "me lo contestas después de la tanda" (tan típico de Canal 26) y que deja al invitado explayarse cómodamente, exponer sus ideas y pareceres libremente, que además sabe que preguntar y en el momento de preguntar. Si no lo vieron, les sugiero comiencen a sintonizarlo.
Volvamos a la noche que estuvo de visita Don Luis Barrionuevo, gremialista gastronómico, político con arraigo territorial en el distrito de San Martín, provincia de Buenos Aires, senador nacional (M.C.), presidente del PJ de la provincia de Catamarca (de donde es oriundo), y actualmente al frente de un grupo de gremios escindidos de la conducción cegetista de Moyano. El mismo que dijo alguna vez : "si dejamos de robar por dos años, se solucionan todos los problemas de este país". Una gran verdad, que muchos no supimos oír.
Esa noche, Don Luis también dijo algunas verdades, con ese estilo tan característico en él, directo, para algunos irrespetuoso, pero verdades al fin; mas hubo una respuesta que me hizo reflexionar, cuando se le preguntó sobre quién debería ser el próximo presidente de la Argentina, en su visión. Y contestó rápidamente: "Eduardo Duhalde" y fue más allá cuando afirmó: "fue el piloto de tormenta, el que verdaderamente nos sacó del infierno al que nos habían llevado en el 2001/2002", (recuerdo que muchos de ellos actualmente componen la Coalición Cívica, esto corre por cuenta de quien escribe). Redobló la apuesta afirmando que "que debería ser acompañado en el cargo de jefe de ministros con injerencia en economía y hacienda, por Roberto Lavagna".
Recordemos, ambos ellos hacedores del verdadero milagro que fue la salida de la gran crisis de fines del 2001 y principios del 2002. Ellos dos, junto a sectores del campo, que aceptaron el tema de las retenciones, más algunos industriales y la masa trabajadora, hicieron el milagro.
No fue Néstor Carlos Kirchner quien nos rescató del infierno como se jacta decir. El recibió un país ordenado en lo financiero, con un tipo de cambio que beneficiaba a la industria nacional y a las exportaciones del agro, que hizo que en poco tiempo se recompusieran las reservas del Banco Central, volvieran algunos capitales (esos que hoy huyen nuevamente) y debe recordarse que, hasta la primavera del 2005, fue Roberto Lavagna el verdadero Ministro de Economía, por que no decir el "único" ministro de economía, que tuvieron los gobiernos de Néstor Carlos Kirchner y el de Cristina Elizabeth Fernández Wilhelm, que pareciera por lo que se atisba en el horizonte, nos van a llevar a una crisis mayor que la mencionada de fines de 2001. Pareciera que aquella crisis asoma como un mal menor comparado con lo que se viene.
Entonces, me concentré en preguntarme : ¿será Duhalde el piloto de tormenta para esta ocasión? ¿Se lo permitirá el resto de los presidenciables del PJ?
Me respondí, acto segudido. Ramón Puerta ya tuvo su oportunidad, debido a la renuncia del vicepresidente Carlos "Chacho" Alvarez en el año 2000 y, en virtud de la ley de acefalía del Poder Ejecutivo en el 2001, la sucesión presidencial recayó en él. Este cumplió el mandato de convocar dentro de las 48 horas a la Asamblea Legislativa para elegir qué funcionario público habría de desempeñar la Presidencia hasta que un nuevo presidente fuera electo. No supo o no quiso quedarse con esa brasa caliente que era la Argentina en llamas.
Juan Carlos Romero, actual senador nacional por la provincia de Salta, ex gobernador, ex candidato a vicepresidente de Carlos Saúl Menem en el 2003, tiene un problema : el cargo le queda grande. Aunque tiene experiencia ejecutiva, está mal visto por la sociedad que juzga sin conocer y condena por lo que le dicen en las noticias de los diarios y la TV.
Los Rodríguez Saá, puntualmente "el Alberto", que ya lanzó su candidatura, pero excepto en San Luis, no consigue concentrar apoyo de la "masa pejotista" (Y mal que les pese, sin el PJ unificado en las bases, nadie puede ganar una elección para presidente). Esto último le cabe también a Mauricio Macri, con el PRO devaluado por la mala elección (aunque ganó, perdió mas de 14 puntos respecto de la elección anterior) de Gabriela Michetti en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, no le alcanza.
Y "El Adolfo" Rodríguez Saá, quien también tuvo su oportunidad y la desperdició, no tiene tampoco aceptación en una sociedad que aún recuerda, que fue El quien anunció la suspensión del pago de la deuda externa ante el aplauso de toda una Asamblea Legislativa el 30/12/2001. Ello terminó de llevarnos a un aislamiento del resto del mundo y soportar un sin fin de juicios internacionales por parte de ahorristas planetarios, que eran poseedores de bonos de la deuda externa argentina, y que se sintieron estafados. Debió abandonar el cargo a los pocos días, tras quedarse "más solo que Adán en el día de la madre".
Pues bien, ¿qué nos queda? Mario Das Neves, Carlos Saúl Menem, José Manuel De La Sota (con Luis Juez senador, pegándole en los tobillos, no creo), Daniel Scioli (menos que menos, del ridículo no se vuelve, dicen los que de esto algo entienden). Scioli no solo acompañó a Néstor Carlos Kirchner a las puertas del "cementerio" del 28/6. También se enterró con él, y enterró todo lo trabajado y soportado por el y su entorno, para llegar a la Presidencia de la Nación.
Felipe Solá es un tipo querible, pero... Francisco de Narváez no puede ser anotado en esta contienda, pues tiene la mira puesta en la Gobernación bonaerense.
Por último, Carlos Reutemann es el que estaría despertando más adhesiones entre los distintos grupos de pejotistas, pero... (siempre habrá un pero)... quien lo declaró presidenciable hace ya varios meses fue el mismísimo Néstor Carlos Kichrner. No vaya a ser que sea el elegido y después termine perdonando las traiciones internas, más los delitos cometidos por las bandas kirchneristas en perjuicio de toda la Nación. Acometidos de bandas que deberán ser juzgadas y condenadas si son culpables de todos los delitos de que se los acusa, pero no con los seis meses de rigor como a Erman González, Alderete u otros funcionarios de la década de los noventa. Década que, nuevamente citando a los entendidos, se verá transparente e impoluta comparado con esta siniestra etapa kirchnerista.
Este conjunto de reflexiones me llevó, otra vez, a Don Luis Barrionuevo y su opinión de postularlo a la Presidencia de la Nación Argentina a Eduardo Duhalde, y a Jefe de Ministros a Roberto Lavagna (que como economista, hay que sacarse el sombrero ante él, en señal de claro respeto).
Pero al "Negro" (como le dicen a Duhalde sus allegados)... ¿le responderá una sociedad que olvida fácilmente?
Vale citar un ejemplo: olvidó la salida anticipada de Raúl Ricardo Alfonsín en julio de 1999, también con el país en llamas y una hiperinflación del 200% y quién sabe cuánto más. Y la crisis ya citada de 2001/2002, con un Fernando De La Rúa visiblemente perdido que ordenaba una represión que cerró con un conteo de más de 20 muertos... Eso seguro muchos lo olvidaron y hasta lo perdonaron. También el hecho de haber dado la orden de usar la "Banelco" con los señores senadores para que votaran una ley que cercenaba los derechos laborales de toda la masa trabajadora. También esos congresistas coimeros fueron perdonados. Como lo perdonaron a Raúl Alfonsín, convirtiéndolo en "estadista" después de su muerte.
Todo se olvida cuando les conviene a los grandes medios de comunicación nacionales "que nos hacen la cabeza" e imponiéndonos la agenda que ellos consideran conveniente, y siempre en complicidad con los resabios de una "patria financiera". Ella consiste en un empresariado cuya única bandera exhibe color verde y cuyo nombre es dólar estadounidense... Con sindicalistas que han permitido la atomización de los gremios (hay casi 1,600 sindicatos hoy día), siempre con la meta de que sea más sencillo manejarlos... con políticos que cambian de partido como de medias destruyendo al mismísimo sistema de partidos, a la militancia y a la credibilidad de la gente en la dirigencia.
Todo se olvida, pero seguro que si Eduardo Duhalde amaga con salir a postularse, volverán a tirarle con los cadáveres de similes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Volverá a hablarse de la "maldita policía", del comercio de drogas, y se manufacturarán nuevamente ingentes cantidades de calumnias e injurias, lanzadas ellas por unos no pocos interesados en que el peronismo vuelva a ser gobierno. Porque estos, que hoy son dueños del sello del PJ, componentes del "Frente para la Derrota" y herederos de los que fueron echados de la Plaza de Mayo, defensores de los derechos humanos "de ellos" solamente, no son peronistas, ni nunca lo fueron ni lo serán jamás.
Eduardo Duhalde, aún con errores, demostró ser peronista y en política existe un momento para la militancia, otro para la dirigencia, otro para los negocios (así dicen) y otro para el bronce. Es la humilde opinión de quien esto escribe, que Duhalde vendrá por el bronce y seguro les hará pagar a los "pingüinos" la traición al peronismo y a la Nación.
De los otros candidatos del Radicalismo, la Coalición Cívica, el Socialismo y la Izquierda, ya hablaremos cuando realmente hagan su aparición. Pues hasta el momento nadie los conoce.
Es una verdadera pena que los argentinos tengamos que volver a elegir al "menos malo". Por algo, alguien una vez dijo : "Los pueblos tiene los gobiernos que se merecen...".
Por Gabriel Martín, para El Ojo Digital Política.
Email : gabriel -arroba- martin.net.ar
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