POLITICA: POR GABRIEL MARTIN Y MATIAS E. RUIZ

Transición o conmoción. La lucha por el poder residual del kirchnerismo

Lo anunció Carlos Pagni en su columna especial en La Nación -edición online- de fecha 27 próximo pasado (*). Hizo lo propio el periodista Carlos Manuel Acuña en la web InformadorPublico.com hoy jueves (**). Ambos resumieron, en sus propias palabras, las sanguinolentas características de la lucha entre las “líneas” componentes del kirchnerismo por lo que queda del poder.

29 de Octubre de 2010
A los muchachos santacruceños -acostumbrados ya a “las luces de la ciudad”- y sus oropeles les cuesta aceptar una transición hacia una salida decorosa por parte de la Presidente Cristina Fernández y de todo el elenco estable del kirchnerinato en sus primeras líneas. Pero sucede que las órdenes que el fallecido ex primer mandatario dejara a sus socios fueron bien claras y expresas. En la transición tendrían responsabilidades cruciales Carlos Zannini y Julio De Vido. No sólo porque se encuentran en condiciones políticas -sobre todo el segundo- de encauzar un proceso de diálogo, sino porque son acaso las únicas personas en las que la Presidenta, desaparecido Kirchner, confía. Por otro lado, para la siempre imprecisa aunque necesaria faena del “apriete” (si acaso hiciera falta), están José Francisco "Paco" Larcher -el verdadero jefe de la inteligencia K- y Héctor “El Chango” Icazuriaga, quien formalmente regentea la ex SIDE. Los mencionados supieron convertirse en los hombres de confianza del matrimonio, y alguna cuota de ella aún le es reservada por Cristina Fernández. No obstante, según se relata, ella optó por pedirle a Carlos Bettini -embajador en Madrid- que rápidamente se haga de un avión para retornar a Buenos Aires. El "diplomático" está llamado a ser la "mano derecha" de la Señora. Más allá del radiopasillo, los que realmente quedaron con la responsabilidad del poder delegado para construír una transición honrosa y lo menos traumática posible (con el fin ulterior de salvaguardar los negocios de la famiglia) son: Carlos Zannini. Abogado de 49 años, cuatro hijos, asiduo jugador de tenis, hincha de Boca y tanguero de ley. Era y es hoy bastante más que lo que remite a las formalidades del cargo que ocupa en Presidencia de la Nación. Era, en rigor, el consigliere con mayor peso e influencia de Néstor Carlos Kirchner. Fue, ni más ni menos, el hombre oculto detrás del telón de cada decisión relevante y un discreto pero regular fogonero de ideología para el ex presidente y su gestión. Oriundo de de Villa Nueva -su pueblo natal en suelo cordobés-, durante los años 70 los estudios de Derecho se le traspapelaron con la militancia. Cuando la moda era ser peronista revolucionario, él optó por embarcarse en la izquierda dura: formó filas en Vanguardia Comunista, una agrupación inspirada en el pensamiento y la acción de Mao Tse Tung y su revolución socialista en China. En las postrimerías del golpe de 1976, fue detenido en Córdoba (esa noche, en la misma razia cayó Juan Manuel De la Sota -alias "El Gallego"-). Pasaría cuatro años preso y, al momento de salir, aceptó la invitación de un amigo recomenzar su vida y mudarse a Río Gallegos. Ese amigo del alma -Roberto Arizmendi- terminaría siendo Subsecretario de Información Pública de Kirchner en Santa Cruz, al pasar los años. Y fue quien le abrió a Zannini las puertas de la relación con el ex Presidente que luego lo haría famoso. Se conocieron cuando ni siquiera era intendente de Río Gallegos y Zannini recién entraba a trabajar en la Fiscalía de Estado provincial. Ya no se separaría de Néstor, a quien sabría acompañar de la mano en todas sus gestiones. Fue secretario de Gobierno municipal en Río Gallegos en 1987, ministro de gobierno en Santa Cruz en 1991, jefe del bloque de diputados provinciales del PJ en 1995, presidente del Superior Tribunal de Justicia en 1999 (todo un símbolo de cómo entendía Kirchner la independencia de la Justicia) y desde 2003 es Secretario de Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación. Julio De Vido. El primer cargo público ejercido por este polémico hombre fue el de Director General de Obras Públicas del Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda en la provincia de Santa Cruz, y luego en la Administración General de Vialidad Provincial. Formó parte del gobierno santacruceño durante toda la gobernación de Néstor Carlos Kirchner desde 1991 hasta 2003. Se desempeñó como Ministro de Economía y Obras Públicas provincial, haciendo lo propio en su rol de ministro de gobierno y diputado provincial. En el año 2003, Kirchner asumió la Presidencia de la Nación Argentina, y nombró a De Vido como Ministro de Planificación Federal, Inversión pública y Servicios. Ocuparía ese cargo durante toda la Administración del difunto. La Presidenta Cristina Fernández sucedió a Kirchner el 10 de diciembre de 2007 y mantuvo a De Vido en el cargo. José Francisco “Paco” Larcher es el actual Subsecretario de Inteligencia de la República Argentina pero se consolidaría luego como el verdadero jefe de la inteligencia K. Larcher nació en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz. Tiene un título en Economía. Está casado y tiene tres hijos. Era considerado como uno de los asesores de confianza y uno de los amigos más cercanos del ex presidente Néstor Kirchner. Dentro del espacio oficialista, los rumores lo sindican como la persona más temida y poderosa en la ex SIDE, hoy S.I. Paco Larcher ha venido concentrando la atención de demasiadas miradas en tiempos recientes, por cuanto "los que saben" se refieren a él como el verdadero arquitecto de las denuncias de la Secretaría de Inteligencia contra el PRO de Mauricio Macri -Jefe de Gobierno porteño- por violar la Ley de Inteligencia. Por cierto, individuos de mirada torba pero bien informados dicen que existe abundante material probatorio en relación a los vínculos de J. Francisco Larcher con Ciro James. Héctor “El Chango” Icazuriaga. Es el jefe formal o de organigrama de la Secretaría de Inteligencia y -al igual que la élite bajo estudio en este artículo- acaparaba gran parte de la atención y la confianza de Nestor Carlos Kirchner. Icazuriaga se decide a radicarse en Río Gallegos, para luego dar inicio a su carrera profesional -Derecho-. Casi en forma simultánea, comenzó su participación en la política ya que, al día siguiente de ser dado de baja del servicio militar obligatorio, se afilió al Partido Justicialista. En 1983 tiene lugar su primer acercamiento con Néstor Kirchner y Cristina Fernández, con quienes da sus primeros pasos en su carrera política: crea una unidad básica. Los Kirchner ya eran matrimonio y, desde La Plata, habían regresado al sur en 1976, “perseguidos” –siempre según ellos- por la Dictadura de aquel momento. La amistad de Icazuriaga con quien fuera Presidente de la Nación y su esposa se fue consolidando a través del tiempo. Las migas dieron paso al estrechamiento de lazos. Relaciones que profundizaron hasta alcanzar a los hijos del matrimonio Kirchner y a los vástagos del matrimonio del propio "Chango". Las edades de los hijos de ambas parejas son prácticamente iguales. En 1990, Icazuriaga -por expreso pedido de Néstor Kirchner- ocupa el Ministerio de Gobierno de la provincia de Santa Cruz, durante la administración del Dr. Del Val. Héctor pasaría por por varios cargos y, cuando en el año 2003 Néstor Kirchner es ungido como Presidente de la Nación, el hoy jefe de la S.I. quedaría como el gobernador constitucional de Santa Cruz. El 10 de diciembre de ese año culmina su mandato. 24 horas después, el Presidente lo designa titular o "Señor 5" de la Secretaría de Inteligencia de Estado. En los últimos tiempos, desde que Kirchner fuera escrachado en Quilmes por un puñado de irascibles trabajadores, lo acompañaba en sus giras. Héctor Icazuriaga era un entrañable amigo del recientemente fallecido ex presidente, así como también un asesor obligado. Por estas horas, se dice que -dentro del entorno de Néstor Kirchner- la tercera línea o transversales apuesta a reemplazar el actual orden constitucional por uno de facto, con el objetivo primordial de "reafirmar el modelo". La "Comandante" Milagro Sala conoce al detalle este plan, por cuanto afirmó recientemente en una emisión de 6, 7, 8... "Que la derecha no piense que se va aquedar con el poder…”. Pocos minutos después, en modo off the record y ya alejada de los micrófonos, remató con sus revelaciones al respecto de que ella y sus grupos podrían ejecutar acciones para sostener el “modelo K”, entiéndase bien, crear un estado de conmoción cargando con prepotencia y los pertrechos que les proveyó el jefe muerto. En esa misma emisión de 6, 7, 8 de la noche del 27 de octubre, se rendía un homenaje al ex presidente fallecido y se encontraban presentes los insufribles de siempre: Las Abuelas de Plaza de Mayo, Pablo Echarri, Florencia Peña, Adriana Varela, Daniel Fanego, Gustavo Garzón, Mercedes Morán, El Negro Fontova, Pepe Santoro, Anabel Cherubito, Susana Rinaldi, Juan Palomino, Andrea del Boca, Esther Goris, Cecilia Roth e Ignacio Copani, entre otros. Por cierto que la gravedad de las afirmaciones (que contribuyen a ennegrecer aún más el escenario político-social actual), invitan a vigilar con ojo de halcón al camionero Hugo Moyano, la propia Comandante Sala, elementos de La Cámpora –con especial foco en "El Primogénito" Máximo Kirchner, por muchos señalado como "El Heredero"-, el Secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli –otrora efectivo contenedor de estos grupos- y los cabecillas de las violentas agrupaciones piqueteras paraoficialistas como el Movimiento Evita de Emilio Pérsico, la Federación Tierra y Vivienda de Luis D ’Elía, el MPR y Oktubre. Desde luego que los elementos radicalizados de la CTA de Hugo Yasky y el flamante acreedor de la banca legislativa del finado Néstor, Edgardo Depetri, deberían ser parte de los personajes sobre los cuales reparar con mayor atención. No es novedad que a algunos pueda molestarle el trabajo de cierta porción molesta del periodismo. Mucho más cuando de lo que se trata es de difundir toda aquella información que pueda ser útil para que la opinión pública sepa "de qué se trata". Las agendas secretas de muchos protagonistas de esta triste historia debían -más tarde o más temprano- volverse de dominio público. Corresponde respetar la figura de un ex presidente que ha visto extinguirse su vida. Pero no por haberle cabido prontamente el designio de la muerte hay que olvidar la lucha épica del ciudadano de a pie, que deberá continuar lidiando diariamente con ese país destrozado que el difunto le ha sabido legar. La elección del título “La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos” (***) para una de las columnas recientemente publicadas en nuestro medio no es casual. En otro orden de cosas, el dato que los medios nacionales se ocuparon sugestivamente de obviar tiene que ver con el trabajo a destajo de un grupo de intendentes del conurbano bonaerense y otras ciudades del interior, que brindaron asueto a sus respectivas funciones públicas e “invitaron” -con todo pago- a sus empleados municipales a montarse en los micros que los acercarían a la Plaza de Mayo para dar el último adiós al ex presidente. Otro tanto ocurrió con miles de beneficiarios de planes sociales, obligados a hacer acto de presencia, si acaso tenían la sana intención de seguir accediendo a sus remuneraciones. El miércoles 27, horas después de conocido el fallecimiento de Néstor Carlos Kirchner, muy pocos se habían apersonado frente a la Casa Rosada. La mayoría eran turistas, atraídos por la curiosidad. El resto eran trabajadores de la prensa que intentaban entrevistar a menos de una veintena de personas colocando carteles con expresiones de apoyo en la reja del edificio de Balcarce 50. Otro tanto eran fotógrafos que retrataban a los policías federales formados en prolijas hileras para recibir a la presentación espontánea de una multitud que jamás se produjo. Hacia las dos de la tarde del miércoles, escaseaba la perplejidad y reinaba el silencio. El Gobierno Nacional percibió el desinterés de la ciudadanía en manifestarse (ya al cierre de la actividad de los censistas) y -para evitar el papelón y salvar la ropa- obró hasta lo humanamente imposible para movilizar a miles de personas hacia el primer espacio público del país, intentando teñir esa demostración con algún dejo de espontaneidad. Pasadas las 20:00 horas, los presentes eran en su mayoría militantes de La Cámpora, elementos de Camioneros, Judiciales y otros gremios afines al oficialismo. No faltaron aquellos que simularon llantos frente a las cámaras. En este mismo instante, el mundillo político se pregunta qué sucederá luego de transcurrido un mes, cuando medios y sociedad dejen atrás la muerte de Néstor Kirchner y vuelvan sobre la inapelable realidad. Rápidamente, los televidentes retomarán el hábito de recurrir al más veloz zapping ante cada ocasión en que la Presidente Cristina Fernández acapare la pantalla. Precisamente, aquello que venían haciendo desde mucho antes del 27 de octubre. Por Gabriel Martin y Matías E. Ruiz. El Ojo Digital Política e-Mail: contacto@elojodigital.com
Referencias (*) http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1319056 (**) http://www.informadorpublico.com/100220.html (***) http://www.elojodigital.com/contenido/9411-%E2%80%9Cla-muerte-se-lleva-todo-lo-que-no-fue-pero-nosotros-nos-quedamos-con-lo-que-tuvimos%E2%80%9D
Por Gabriel Martin y Matías E. Ruiz - El Ojo Digital Política