POLITICA: POR MARITA SANABAPECH, PARA EL OJO DIGITAL

El adelantamiento de las elecciones nacionales : barajar y dar de nuevo

La crisis económica y su correlato político local, determinan que determinados hechos, que originan ríos de tinta en análisis periodísticos, se vuelvan obsoletos en cuestión de horas.
21 de Julio de 2010 Los diarios de estas últimas horas reflejan sesudos razonamientos, respecto a las causas y consecuencias de la decisión de Mauricio Macri de adelantar las elecciones municipales para el 28 de junio próximo. Pues bien, todas esas observaciones ya son historia. La determinación de Néstor Carlos Kirchner de redoblar la apuesta sobre el cacique porteño, "invitando" al Congreso Nacional a que apruebe una ley para que los comicios nacionales se realicen en la misma fecha propuesta por el Jefe de Gobierno de la Ciudad Anómala de Buenos Aires para los locales, implica barajar y dar de nuevo. Ante todo, hay que ver si el Parlamento aprueba la iniciativa. En apariencia, los 129 diputados requeridos están. Macaluse y sus boys han decidido, según nuestras fuentes, asegurar una vejez tranquila y levantarán la mano sin ambage alguno. En el Senado la cosa está más oscura. A Miguel Pichetto no le será tarea simple reunir la voluntad de 37 senadores. Pero es harina de otro costal. Si la ley se cae en el Congreso, las consecuencias políticas pueden ser enormes. Con Néstor Kirchner en estado de delirio absoluto, se abren las puertas para cualquier conjetura que se lance "a la violeta". Las razones de esta nueva locura K pueden ser explicadas desde dos ópticas: la económica y la política. Razones económicas La crisis internacional todavía no ha aterrizado con toda su plenitud por estas playas. Ello ocurrirá entre junio y julio. Lo cual convertirá en un páramo la economía local. Que entrará en una cruda recesión y su consecuente ristra de horribles noticias: desocupación de dos dígitos, caída de las exportaciones, derrumbe de los números fiscales, peligro cierto de default, crescendo de la guerra gaucha, brutal suba de la pobreza y de la indigencia, licuación de la Kaja. Lo anterior llevará a estallar en mil pedazos la patraña del INDEK, al entrar la economía en recesión con inflación. Mostrará con crudeza que los números del balance del Banco Central son absolutamente falsos. Romperá el mito que el gobierno puede realizar una devaluación "administrada" dada las "ingentes" reservas. La falta de dólares llevará finalmente a una clásica corrida y el valor de la divisa a cualquier nivel, producto de la histeria y la pérdida total de la confianza. Este escenario dantesco es insostenible para los Kirchner durante cuatro meses. Saben que las consecuencias las pagaría el último domingo de octubre con una derrota de antología. Lo cual llevaría al matrimonio morganático a tener que poner los pies en polvorosa de manera automática. Pero sin salida en helicóptero. Con riesgo cierto de que el medio de transporte sea un celular, con rumbo directo al conocido petit hotel situado en el coqueto barrio de Devoto. Para que resulte más claro. La economía argentina carece de solución con los K en la Casa Rosada. Por la simple razón de que ellos no son parte de la solución. Son, ni más ni menos, la parte central del problema. Razones políticas Primero. Obliga a Macri a replantear toda su estrategia. Lo saca de su proyecto estrictamente municipalista y lo mete de lleno en el barro de una elección nacional crucial. Mete en un brete a Gabriela Michetti. Su arreglo con Carrió se desmorona. Irremediablemente se deberán enfrentar en el cuarto oscuro. Segundo. Le pega en la nuca a Carrió. En octubre y sin Michetti a la vista, las elecciones para la Coalición Cívica en el distrito vidriera, iban a ser un paseo de salud. Con elecciones unificadas, debe jugar su suerte a cara o cruz. Si gana, es candidata neta a presidente y Macri empieza a jugar en la "B" Nacional. Si pierde, Macri es presidenciable y Carrió es la que cotejará en el torneo donde juega Yupanqui. Tercero. Adelantar la elecciones obliga al dueto Solá?De Narvaez ha de resolver sus problemas de ego muy rápidamente. Asimismo, les resta tiempo para el armado en el conurbano. Ambos saben que si no logran una masa crítica para poder controlar el comicio, los barones ejecutarán como un violín lo mejor que saben hacer: fraude electoral. Cuarto. Obliga a realizar en tiempo récord los arduos acuerdos entre el cobismo, el remanente del radicalismo y los seguidores de la Coalición Cívica. Especialmente en distritos como Mendoza, provincia de Buenos Aires y Capital Federal. Last, but not least. Quedan flotando varios interrogantes. ¿Cómo reaccionará la gente ante semejante mamarracho? Recordemos 2001. Voto masivo por Clemente, San Martín y en blanco. ¿Qué ocurre si los K pierden en la provincia de Buenos Aires u obtienen una victoria a lo Pirro? Hay vicepresidente, cosa que no había en 2001. Pero es impensable que Cobos complete el mandato hasta 2011, en medio de una crisis económica y política casi terminal. Por ende, estaremos en las vísperas de una nueva elección a presidente, pero en un clima infinitamente peor que en 2003. ¿Soportará la ciudadanía semejantes despropósitos? ¿O saldrá en masa a pedir a los gritos que se vayan todos? En síntesis, si las elecciones finalmente se realizan unificadas a fines de junio, el resultado determinará centralmente dos cosas: la velocidad de la caída del kirchnerismo, por un lado; y la lista de los púgiles principales de la consiguiente contienda electoral, interregno de Cobos mediante. Por Marita Sabanapech, para El Ojo Digital Política. Email : elojodigital.com -arroba- gmail.com. Opine sobre esta nota en el blog oficial de El Ojo Digital haciendo click aquí Por Marita Sanabapech, para El Ojo Digital Política