INTERNACIONALES: PHILIP GIRALDI | REALPOLITIK

De cómo los medios de comunicación alimentan la disfuncionalidad estadounidense

¿Acaso alguien ha visto que los medios de comunicación tradicionales plantearan...

26 de Agosto de 2020


¿Acaso alguien ha visto que los medios de comunicación tradicionales plantearan una discusión seria en torno del eventual rol del Estado de Israel en la explosión de Beirut? No estoy sugiriendo que deba procederse con una acusación carente de evidencias contra Tel Aviv sino, antes bien, que al menos se proceda con una evaluación en torno del posible motivo que Israel pudiera tener, y se considere con su capacidad para ejecutar un ataque de esa magnitud, sin tener que hacerlo por propia cuenta con misiles o bombas. Dada la recurrente hostilidad demostrada por el Estado israelí contra Hezbolá y en virtud de sus reiteradas violaciones en perjuicio del espacio aéreo y territorio libanés, pareciera ser que, cuando menos, los matutinos The New York Times o el Washington Post deberían publicar algún que otro renglón al respecto.

Estados Unidos, Violencia, TerrorismoLo propio podría decirse en relación al Caso Jeffrey Epstein, que también involucra a Tel Aviv. Existe considerable evidencia para sugerir que Epstein bien pudo estar utilizando a mujeres menores de edad como carnada para atraer a hombres poderosos, a modo de poder extorsionarlos para, finalmente, lograr que aquéllos colaboraran con el Mossad. Esto podría haber llevado a que la esposa de Bill Clinton se acercara a la Casa Blanca, si el voto se hubiese inclinado hacia el otro lado en 2016, con lo cual Bill podría haber necesitado responder a Benjamin Netanyahu. No he visto nada de eso en los periódicos, ni en cadenas de televisión como FOX, MSNBC, CBS o CNN.

Por otro lado, obsérvese también la mendacidad expresiva de los medios a la hora de reportar sobre la turbulencia que ha tenido lugar en todo el territorio estadounidense. Los recientes episodios de violencia en Portland y Chicago fueron ignorados con frecuencia por los medios de comunicación, e incluso fueron descriptos como 'manifestaciones pacíficas' que respaldaron la 'justicia racial', en franca contradicción con lo que cualquier persona puede notar en los videos disponibles. Los saqueos, los incendios intencionales, las palizas y el vandalismo en Oregon se prolongaron durante más de ochenta días, mientras las fuerzas de policía ya han comenzado a retirarse de la ciudad de Portland, luego de que el fiscal de distrito local declaró que no se perseguiría judicialmente a los manifestantes violentos.

En el caso de Chicago, los saqueos tuvieron como objetivo a la zona comercial del Miracle Mile en Avenida Michigan, y fue de tal magnitud que la ciudad debió ser aislada, elevándose los puentes que la comunicaban con el exterior. Doce policías resultaron heridos, y más de un centenar de saqueadores fueron arrestados. Camiones de la firma de mudanzas U-Haul fueron conducidos por los manifestantes, en tanto estos también utilizaron vehículos robados para destruir las vidrieras de los comercios. Los hechos consignaron la segunda oleada de destrucción de la zona en los últimos tres meses.

Rob Karr, presidente de la Asociación de Comerciantes Minoristas del estado de Illinoisdio a conocer un comunicado al siguiente día, en donde refirió: 'Existe un límite para la cantidad de oportunidades en la que se ataca a los comerciantes al menudeo. Será difícil para ellos reabrir, cuando ya han invertido millones de dólares para hacerlo. Tendrán que contar con la confianza de que serán protegidos y, hasta el momento, esa confianza sigue ausente'.

La tienda Macy's en Chicago -un clásico de la avenida principal de la ciudad- ya ha informado que considera la alternativa de la clausura permanente, en función de los episodios de saqueo, destrucción y ausencia generalizada de seguridad. En pocas palabras, muchas ciudades en los Estados Unidos ya no están en capacidad de hacer esfuerzos mayores a la hora de proteger a personas y a sus bienes públicos, los cuales pertenecen a sus ciudadanos y a los contribuyentes. ¿No era Chicago lo suficientemente importante para que el New York Times le ofreciera espacio? Pues, sí; pero ese espacio quedaría limitado a una página interna, en la edición de la jornada posterior.

Según se ha informado, Chicago está respondiendo a la crisis con la creación de una fuerza especial antisaqueos, pero la cobertura del asunto en los medios nacionales fue, predeciblemente, escasa. El día después de registrada la destrucción de Michigan Avenue, el grupo Black Lives Matter (BLM) organizó una manifestación frente al precinto de la policía que albergaba a algunos de los manifestantes violentos como prisioneros. Solo Fox News se acercó para cubrir la historia, informando que Ariel Atkins, una de los marchantes de BLM, declaró que el perjuicio de US$ 60 millones provocado por los saqueos era una mera 'indemnización'. Dijo Atkins: 'No me importa si alguien decide saquear la tienda de Gucci, o un Macy's o una tienda de Nike, porque eso garantizará que esa persona pueda comer... Esto es una indemnización. Cualquier cosa que deseen tomar, pueden hacerlo, porque los comercios han contratado seguros'. Acaso los saqueadores, que en esta oportunidad no desvalijaron supermercados para obtener comida y, en lugar de ello, robaron artículos de lujo, podrán devorarse a los visitantes de Gucci.

De manera similar, el New York Times tuvo algo para decir al respecto de los comercios que cerraban y que comenzaron a abandonar Manhattan. Un extenso artículo, titulado: 'Cadenas de venta minorista abandonan Manhattan: 'Ya es insostenible', describió el modo en que numerosos restaurantes y comercios, incluyendo a grandes marcas y a centros comerciales, están cerrando debido a los inabarcables costos de alquiler -cifras que ya no pueden afrontar debido a la ausencia de turistas-, como resultado del pandemonio. El artículo no menciona la falta de seguridad registrada a partir de la permisiva actitud del gobierno municipal frente a los violentos, curiosa omisión, habida cuenta de que amigos de quien esto escribe y que residen en Manhattan han observado los resultados de los saqueos y los incendios intencionales perpetrados al azar en no pocos barrios de la ciudada, lo cual ha llevado a bloquear con tablas los frentes de los comercios -todo lo cual redujo al mínimo la actividad y las ventas. Algunos residentes de larga data describen los eventos como un 'retorno a los años setenta', cuando la urbe se volvió invivible para muchos.

El Washington Post promociona su producto -esto es, su periódico- con la sentencia que reza 'La democracia perece en la oscuridad'. En rigor, la oscuridad es propiciada por el matutino por propia cuenta, siendo que ya no informa de manera objetiva sobre lo que sucede. Lo que es presentado en los periódicos, en formato online, en la televisión y en radio, sin importar la orientación política, es un producto ingeniado para diseminar determinado mensaje. Ese mensaje es, en sí mismo, desinformación, que en nada se distingue de lo que sucede en medios de comunicación bajo control de lo que se llama regímenes totalitarios. De hecho, ahora mismo, fuentes tales como Russia Today (RT) son probablemente mucho más confiables que CNN FOX en lo que respecta al tratamiento de numerosos asuntos.

Ciertas encuestas de opinión sugieren que el público estadounidense ya ha tomado nota de ciertas realidades, revelando que pocos ciudadanos confían en que los medios de comunicación harán su trabajo de forma objetiva. Bajo esa luz, artículos como un reciente texto publicado en la web Politico parecieron cuestionarse cómo es que la Casa Blanca de Donald Trump se muestra tan optimista con sus posibilidades de cara a las elecciones de noviembre, cuando las encuestas sugieren que Joe Biden y Kamala Harris cuentan con un amplio margen frente a la victoria.

Si los periodistas estuviesen haciendo correctamente su trabajo, y caminaran las calles y avenidas del país para conversar con la gente, descubrirían que las personas están genuinamente preocupadas por el futuro del país, y por lo que ello significará para sus hijos y nietos. Y muchas de esas personas responsabilizan por la turbulencia social al Partido Demócrata, y al modo en que el núcleo partidario apadrina a grupos extremistas que, activamente, fomentan fractura étnica y racial para cosechar rédito político -no siendo el caso de los Republicanos. El hecho de que Trump se respalde en ese temor ciudadano bien podría consignar un notable impacto a la hora del voto. Alguien que respondió a una encuesta de opinión la semana anterior, diciendo que él o ella se inclinarían por Biden, perfectamente podría, en noviembre, ingresar a la cabina y, en lugar de proceder como declaró, tirar de la palanca para favorecer a Trump.


Artículo original, en inglés, publicado en Strategic Culture Foundation (Estados Unidos); traducido y republicado con permiso del autor


 

Sobre Philip Giraldi

Especialista en contraterrorismo; ex oficial de inteligencia militar de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos de América (CIA). Se desempeña como columnista en medios de EE.UU., y Director Ejecutivo del Council for the National Interest. Otrora articulista en la revista The American Conservative, Giraldi publica ahora en el sitio web Unz.com. En español, en El Ojo Digital.