INTERNACIONALES: W. LOHMAN, T. SPOEHR & T. MILLER

El approach estratégico de Trump frente a China, una sólida pieza de realismo duro

En cumplimiento con el Acta de Autorización para la Defensa Nacional, la Administración Trump...

03 de Junio de 2020

 

En cumplimiento con el Acta de Autorización para la Defensa Nacional, la Administración Trump dio a conocer, la pasada semana, el Enfoque Estratégico de los Estados Unidos hacia la República Popular China.

En rigor, se trata de una excelente exposición de las presunciones y de la estrategia estadounidenses -tal como son, y no como han sido interpretadas.

Estados Unidos, China, Competencia, Enfoque EstratégicoEl mayor avance de la Estrategia de Seguridad Nacional de 2017 fue el haber reconocido el nivel de competencia de magnitud entre los Estados Unidos de América y China. Emerge allí una serie de evaluaciones en el presente Enfoque Estratégico, respecto de las intenciones chinas, y de las amenazas que Pekín consigna para los intereses estadounidenses.

Las numerosas políticas que responden ante tales amenazas -como ser, la Iniciativa China del Departamento de Justicia, que porta el objetivo de obstaculizar los esfuerzos chinos en pos del hurto de secretos comerciales americanos, el fortalecimiento de los controles de exportaciones e inversiones, la exigencia al Estado chino y a sus medios para que se registren bajo el Acta de Registración de Agentes Extranjeros, la expansión del apoyo a Taiwan, y la recurrencia de operaciones en pos de la libertad de navegación en el Mar del Sur de China- certifican, con contundencia, el rigor de la novedosa estrategia.

Esto es ciertamente positivo; y eran medidas que se esperaban desde hace tiempo.

Sin embargo, se han subestimado ciertos apartados, tipificados en el nuevo enfoque. Son, precisamente, estos apartados, lo que hacen que el presente Enfoque Estratégico sea remarcable.

 

  • 'Nuestro enfoque no se basa en la premisa de determinar un resultado final para China'. Asimismo, 'las políticas de los Estados Unidos no se basan en un intento de modificar el modelo de gobernancia de la República Popular China (PRC)'. La obvia referencia remite a lo que hoy se percibe como una ilusión de prosperidad, que llevaría eventualmente a una reforma libertaria en China. Llegándose a su lógica conclusión, una reforma libertaria podría haber conducido a un cambio político. Pero, dado que China obstaculizó tales reformas quince años atrás, nunca lo sabremos. Y, en cualquier escenario, Estados Unidos no puede controlar, ni determinar ese resultado.
  • 'Aún cuando compitamos con la República Popular China, habremos de dar la bienvenida a cualquier cooperación, allí donde nuestros intereses coincidan'. 'No buscamos contener el desarrollo chino (...) ' y 'EE.UU. le da la bienvenida a cualquier cooperación, de parte de China que lleve a ampliar y trabajar en pos de objetivos compartidos, que beneficien la paz, la estabilidad y la prosperidad mundial'. Este no es el lenguaje de suma-cero que muchos le han adjudicado a la presente Administración.
  • Se asiste a un refrescante candor en la expresión que reza 'EE.UU. no ve valor alguno en enfrentarse a Pekín a partir de simbolismos ni militancias; en lugar de ello, exigimos resultados tangibles y constructivos'. Esto sugiere un compromiso de largo plazo en la obtención de resultados, en oposición a acuerdos y gestos inocuos.
  • '... En lo que respecta a las prácticas comerciales injustas de China, sujetas a la resolución de disputas en la Organización Mundial de Comercio, EE.UU. continuará buscando consolidar sus casos, y ganarlos'. Es difícil interpretar esto y otras referencias a la OMC como que EE.UU. estuviese a punto de retirarse de esa organización. De hecho, el informe va más allá, refiriéndose al 'robusto proceso trilateral' que se da entre los Estados Unidos, la Unión Europea y el Japón, con miras a 'desarrollar disciplinas para empresas tuteladas por Estados, subsidización industrial, y transferencias forzosas de tecnología'. A la postre, ¿dónde tendrán sustento estas nuevas reglas? Pues, en la propia OMC. El Enfoque Estratégico estadounidense se trata de perseguir reformas para la OMC; no se trata de retirarse de la misma.
  • 'Estados Unidos continuará manteniendo firmes relaciones no oficiales con Taiwan, en concordancia con el Acta sobre las Relaciones Diplomáticas con Taiwan (Congreso de EE.UU.) y los tres Comunicados Conjuntos EE.UU.-China.'. He aquí la tradicional postura estadounidense que refiere a relaciones tercerizadas. Refiere a dos modalidades. Una: que se llevará a cabo al margen de ciertas afirmaciones que insisten en que EE.UU. negociará la entrega de Taiwan. La segunda: el Enfoque refutará la otra conclusión extrema, que versa que EE.UU. busca modificar los cuarenta años de política, esencialmente reconociendo la independencia de Taiwan.
  • 'Estado Unidos le da la bienvenida a cualquier contribución que, realizada desde China, construya senderos para un desarrollo de alta calidad que se respalde en las mejores prácticas internacionales, pero proyectos (como la Ruta de la Seda) suelen operar por fuera de estos estándares...'. El informe reconoce el 'empleo recurrente, por parte de Pekín, de ventajas para obtener concesiones políticas o retribución contra otras naciones...'. El reciente historial del involucramiento económico chino abunda en ejemplos de ello. Con todo, el informe explicita que no se trata de dinero, per se. En teoría, podría reconfigurarse al proyecto Nueva Ruta de la Seda en un modelo cooperativo y transparente, adoptado por el Banco de Inversión e Infraestructura de Asia (Asian Infrastructure Investment Bank).    
  • 'Los estudiantes chinos representan hoy una mayoría en el conglomerado de estudiantes extranjeros presentes en los Estados Unidos de América. EE.UU. valora la contribución de estudiantes e investigadores chinos... Estamos mejorando los procedimientos evaluatorios para aspirantes de origen chino a ingresar en el país bajo falsos pretextos o con intenciones maliciosas'. Este apartado habla con suficiente claridad.
  • 'Durante las pasadas siete décadas, el orden internacional, caracterizado por su libertad y apertura, ha obsequiado estabilidad para permitir que Estados soberanos e independientes florezcan y contribuyan a un crecimiento económico sin precedentes'. Asimismo, 'los Estados Unidos no toleran, ni tolerarán, cualquier acción de Pekín que debiliten a ese orden internacional, basado en reglas'.
  • 'El avance militar de Pekín amenaza a los intereses de seguridad de los Estados Unidos y de sus aliados, y consigna un complejo desafío para el comercio global y para sus cadenas de suministros'. Existe un claro reconocimiento de que Pekín se ha esmerado en una reconstrucción militar, a efectos de dominar a sus vecinos, para establecer una hegemonía regional. Este es un llamamiento a las fuerzas armadas americanas para contrarrestar la inversión sin precedentes de China en sus capacidades militares.
  • 'Estados Unidos trabajará con su robusta red de aliados, y con naciones que exterioricen el mismo pensamiento, a efectos de resistir cualquier ataque contra nuestro sistema de valores y normas compartidos, en el seno de nuestras instituciones gubernamentales, alrededor del mundo, y junto a organizaciones internacionales'. En rigor, hay en el informe una sección completa que refiere al tema de los 'desafíos contra nuestros valores'. Esto debería servir para silenciar a aquellos que argumentan que ha tenido lugar una revolución en la política exterior americana durante los últimos tres años, que -según dicen- ha arrojado por la ventana nuestros valores y alianzas.
  • 'En años recientes, Pekín ha intervenido en los asuntos internos de naciones soberanas, a criterio de erigir consensos para sus políticas'. De igual manera, '... el Partido Comunista Chino emplea a una amplia gama de actores, a efectos de promocionar sus intereses en los Estados Unidos y en otras democracias abiertas'. Es una pena que esto deba subrayarse, pero China no se ha abocado a un esquema de dominación global. Pekín está buscando lograr que el mundo sea más seguro para su hegemonía regional, y para su autoritarismo doméstico.   
  • '... Estados Unidos hoy hace frente a prácticas de transferencia forzada de tecnología que distorsionan los mercados, imponiendo costos en materia de aranceles contra bienes chinos que se exportan a territorio estadounidense. Esos aranceles se mantendrán, hasta que se alcance un acuerdo de Segunda Fase, convenido entre China y los EE.UU.'. Los arances hieren a los ciudadanos estadounidenses, por cuanto éstos terminan pagándolos, y también a los exportadores de los EE.UU., que deben lidiar con la réplica china. Pero ningún simpatizante del libre comercio respalda las políticas comerciales de Trump. Esto es noticia vieja. Lo interesante aquí es la reiteración de expresiones anteriores, al respecto de que los aranceles podrían ser eliminados. Esta formulación no respalda la idea de los aranceles como instrumento para rivalizar. Aún cuando no son correctos, portan un propósito específico y, cuando la Administración evalúe que ese propósito ha sido alcanzado, los aranceles serán removidos oportunamente.

En conclusión, bien vale la pena revisar los contenidos del nuevo Enfoque Estratégico. Es correcto, en todo su alcance. Y es una versión superadora frente a cualquier explicación externa sobre la estrategia american frente a la República Popular China -y, hasta el momento, el documento más claro de la presente Administración.


Artículo original, en inglés

 

Sobre Terry Miller

Es Director del Centro para el Comercio Internacional y la Economía (CITE). Previo a unirse a la Fundación Heritage en 2007, Miller se caracterizó por una carrera distinguida como diplomático y servidor público. En 2006, fue designado Embajador ante el Consejo Económico Social de Naciones Unidas. Como diplomático, se desempeñó en Italia, Francia, Barbados y Nueva Zelanda, y también como jefe del equipo de observadores en la misión estadounidense ante la Organización Educativa, Científica y Cultural de Naciones Unidas (UNESCO). Sus artículos son también publicados el sitio web The Daily Signal.

Sobre Thomas Spoehr

El autor lleva a cabo y supervisa actividades de investigación en temáticas de defensa nacional, como ser presupuestos, adquisición de equipamiento, estrategia y política gubernamental, en su rol de director del Centro para la Defensa Nacional en el think tank estadounidense The Heritage Foundation. Sus artículos son publicados en inglés en el sitio web The Daily Signal.

Sobre Walter Lohman

Es director del Centro de Estudios Asiáticos en la Fundación Heritage, Washington, D.C. Lehman también es Profesor Adjunto en la Universidad Georgetown. Previamente, se desempeñó como Vicepresidente Senior y Director Ejecutivo del Concejo de Negocios Estados Unidos-ASEAN durante cuatro años. Publica regularmente en el sitio web estadounidense The Daily Signal.