INTERNACIONALES: CHRISTIAN RIOS M.

Colombia y la interdependencia global

En los últimos años, las relaciones internacionales en el contexto de política internacional han centrado su atención...

09 de May de 2019
En los últimos años, las relaciones internacionales en el contexto de política internacional han centrado su atención en cuestiones relativas a la guerra y la paz, allí donde revistan diferentes variables como el conflicto y la cooperación. Todo lo cual evidencia que el sistema del Estado-nación ha abandonado su carácter central, para terminar siendo reemplazado por un mecanismo político de orden global en el que los componentes de ese sistema se exhiben cada vez más interdependientes. La realidad del escenario internacional, pues, viene caracterizándose por una dependencia recíproca entre entidades estatales, esto es, que no queda Estado en capacidad de actuar en soledad -sin importar su poder.
 
Mike Pompeo e Iván Duque, en ColombiaA posteriori de la teoría realista, la teoría de la interdependencia propone una combinación de economía y política. Terreno en donde el autor Edward L. Morse plantea que este referido proceso transnacional afecta a las sociedades modernas, resultando ello en 'la politización de la economía y la creación de un valor económico para los bienes políticos'. De aquí emerge la combinatoria o fusión (léase merging, en el lenguaje de Morse) que caracteriza a los fenómenos económicos y políticos, y su correspondiente repercusión en los planos doméstico y exterior. En tal razón, la cooperación no es contemplada desde una perspectia política, sino que se la pondera como fusionada desde lo económico.
 
A la citada interdependencia, entonces, se suma la cooperación, la cual es entendida por Keohane y Nye como 'el proceso en el cual las políticas adoptadas por los gobiernos son miradas por sus contrapartes como facilitadores para lograr sus objetivos, como el resultado de coordinación de política'. De igual manera, estos autores definen a la dependencia como 'un estado en el que se es determinado, o significativamente afectado, por fuerzas externas'. Así las cosas, interdependencia implica dependencia recíproca. 
 
En el contexto de Colombia, lo cierto es que este país ha asumido una franca relación de interdependencia con los Estados Unidos de América en la lucha antidrogas y, por ende, de cooperación internacional en materia de narcotráfico y extradición. Se observa, por ejemplo, que, a raíz de la comisión de delitos de dimensión transnacional (susceptibles de extradición) ejecutados por delincuentes o criminales internacionales, tales hechos influyen en sus gobiernos, presenciándose un desequilibrio en el poder, en la soberanía, en la autonomía y en las relaciones internacionales de las naciones protagonistas. Tales relaciones se contextualizan en el marco de tratados, normas o reglas suscriptas, que habrán de regular la interdependencia de esa relación. Razón por la cual es plausible evidenciar relaciones bilaterales entre Colombia y los EE.UU., países que persiguen -de manera mancomunada- respaldarse en tratados internacionales a efectos de controlar y actuar sobre las medidas a tomar que atenten contra los objetivos de sus convenios.
 
En las relaciones interdependientes, tienen lugar intercambios, cooperación, integración e interconexión, conforme ya se reseñara. Con todo, el vínculo entre los Estados Unidos y Colombia observa un carácter asimétrico. Así, pues, Keohane plantea: 'El concepto de interdependencia asimétrica proporciona una descripción valiosa de nuestra realidad; ambos lados se ven constreñidos en su acción, aunque el más grande, por tener más instrumentos de poder a su disposición, más capacidad para proyectar su poder y menos vulnerabilidad, puede forzar al país más débil a asumir parte del costo'.
 
A la luz de lo expuesto, ¿es Colombia la nación que asume el costo final de esta interdependencia? La realidad sea cierta: los colombianos no contamos actualmente con capacidad propia para deshacernos de esta interdependencia; la ausencia de institucionalidad, la inexistencia de una política de seguridad y de defensa propia, y la ausencia de una política exterior seria de proyección internacional con políticas de Estado, nos harán depender de otros Estados a la hora de solucionar problemas domésticos. Adicionalmente, es dable destacar que el contrabando de estupefacientes es el cáncer del país, motor primigenio del motor de violencia, y combustible económico de organizaciones que operan al margen de la ley. En pocas palabras, un mal perenne que aún no tiene solución.


 
Sobre Christian Ríos M.

Ríos es Politólogo Internacionalista de la Universidad Militar Nueva Granada, Profesional en Ciencias Militares de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, y Administrador de Empresas; maestrando en Escuela Superior de Guerra- Colombia, en 'Estrategia y Geopolítica'. Es analista político, docente y columnista en el periódico El Quindiano y en El Ojo Digital. Es Oficial en Retiro del Ejército Nacional de Colombia.