INTERNACIONALES: NIDIA OSIMANI

¿Hacia el inicio del proceso de extinción del bitcoin?

Altcoin es el término utilizado por estas horas para referirse a monedas alternativas.
02 de Febrero de 2018
Altcoin es el término utilizado por estas horas para referirse a monedas alternativas -contrayéndose los vocablos en inglés alternative (alternativa) y coin (moneda). El concepto remite a la idea de código fuente, que es el código Bitcoin, cuyas sentencias básicas pueden ser utilizadas para crear nuevas criptomonedas; en este caso, a partir de forks o bifurcaciones del mismo.

Tras lo cual, ha de consignarse que, del Bitcoin Core (tal es el nombre del código fuente de bitcoin) o conjunto de instrucciones, sentencias de texto directrices de los procedimientos a seguir por una computadora para ejecutar un determinado programa, es factible crear un nuevo software que lo tenga de base. Y esto es un fork o bifurcación.

Bitcoin crashComo producto de estos forks, modificaciones al código fuente original, desde 2009 (año de irrupción del bloque génesis de bitcoin) a la fecha, se han generado numerosas criptomonedas. Así, por ejemplo, en diciembre de 2014 nació bitcoin XT. En enero de 2016, surgió bitcoin Unlimited, y, un mes después, bitcoin Classic. En agosto de 2017, bitcoin Cash y Segwit. En noviembre del mismo año, bitcoin Gold, Segwit2x y protest Fork, estimándose que, para este año 2018, ya podría haber en circulación unas quince bifurcaciones adicionales.

A comienzos de 2017, bitcoin lideraba el mercado de criptomonedas con casi un 85% de la demanda total, habiéndose contraído la misma hasta el instante actual, en algo más del 30%.

Si bien el propósito de un fork es la de producir mejoras al código fuente original, en este caso, se incrementó la oferta de otras altcoins en detrimento de la moneda digital estrella. Por el momento, los forks de bitcoin en desarrollo son: bitcoin Cash plus, bitcoin Segwit2x 2.0, bitcoin X, Super bitcoin, bitcoin Top, bitcoin Platinum, Lightning bitcoin, bitcoin Silver, bitcoin Hush, bitcoin Uranium, bitcoin God, bitcoin Interest, bitcoin Private, y bitcoin Atom.

A lo dicho, es menester añadir que el desarrollo de nuevas criptomonedas a partir de otros códigos fuente, como es el caso de ethereum, ripple y litecoin -solo por mencionar las más conocidas- mantiene su crecimiento exponencial en los últimos meses.

Adicionalmente, mientras los bancos centrales de países conformantes de los denominados BRICS (caso China, Rusia e India) trabajan en el desarrollo de sus propias criptomonedas: linktoken, criptorublo o criptor, y lakshmi respectivamente -ejecutan claras políticas de sabotaje contra el bitcoin.

China no solo viene haciendo campaña en cuanto a la volatilidad del bitcoin y los riesgos que implica para los inversores sino que, en simultáneo, limita el suministro eléctrico a los pooles de minería e interpone restricciones contra la utilización de los predios, medidas para la protección del medio ambiente, aplicación de gravámenes. Todo ello, a los efectos de desincentivar el negocio. Habrá que señalar, a este respecto, que la actividad de minado en ese país representa algo más de dos tercios del total de la potencia global de procesamiento.

La Federación Rusa, por su parte, refuerza las regulaciones al mercado de las criptodivisas, y diferentes bancos del sistema financiero de la India retrasan -llegando incluso a bloquear- pagos y retiros en transacciones con bitcoins.

El gobierno del Estado de Israel, mientras tanto, no solo ha advertido en cuanto a los riesgos de invertir en bitcoin, sino que ha declarado a las monedas digitales simples activos, no reconociéndoles status de dinero. Corea del Norte está siendo fuertemente acusada de perpetrar varios ataques informáticos a nivel mundial con el objeto de robar bitcoins, solventando -de esa manera- los exorbitantes gastos de su régimen.

Corea del Sur trabaja hoy con esmero en una nueva legislación que limite el avance de las criptomonedas, en especial del bitcoin, entre las que se contempla la clausura de las bolsas en las que se cotizan.
 
Por otro lado, hacia mediados de diciembre pasado, el gobierno de los Estados Unidos de América se propuso eliminar la neutralidad del Internet, lo cual podría habilitar en un futuro la decisión de bloquear el acceso a algunos portales de intercambio de monedas digitales. Escenario con potencial para allanarse el camino para un abrupto desplome del precio de las mismas, con la consiguiente (y onerosa) pérdida para los inversores.

No obstante lo apuntado, dos de las claves más dignas de observación sobre el futuro del bitcoin pueden encontrarse en los argumentos esgrimidos por el tercer hombre más rico del mundo y la secuencia de decisiones que viene tomando la República Popular China. El magnate de las finanzas Warren Buffet -considerado como uno de los más brillantes gurúes de Wall Street- ha augurado, en diferentes declaraciones, un pésimo final para las criptomonedas, sobre todo para el bitcoin. Respaldó su sentencia en su pretendido sexto sentido para los negocios, el cual no parece admitir hasta el presente mayores cuestionamientos.

En cuanto a China, en 2016 creó el ente más importante de regulación financiera digital, bautizado como Grupo Líder de Remediación de Riesgos Financieros en el Internet, designando al vicepresidente del Banco Popular Chino como su máxima autoridad. El mismo que, en diciembre último, comunicó la decisión de prohibir las ICO (Oferta Inicial de Dinero o Token), clausurando todas las bolsas locales del rubro. Las ICOs son el equivalente a la Oferta Pública de Venta, en inglés las IPO - Initial Public Offering, o cuando una organización ofrece en la Bolsa de Valores sus acciones a potenciales inversores, a cambio de dinero para financiarse.

Las ICOs tienen por objetivo financiar proyectos de desarrollo de software a través de inversores que esperan obtener ganancias en un futuro, a partir de la participación de desarrolladores de aplicaciones que usen ese código como base de las mismas.

A comienzos del año en curso, el Grupo Líder de Remediación de Riesgos Financieros en el Internet invitó a los gobiernos locales de su país a iniciar una salida ordenada del negocio de las criptomonedas, frente a lo cual cabría inferir que el bitcoin -al menos en el formato que hoy se conoce- podría tener sus días contados.

 
Sobre Nidia Osimani

Nidia G. Osimani es Economista, Contadora Pública Nacional y Licenciada en Gestión Tributaria. Cuenta con un Doctorado en Ciencias Económicas y una Maestría en Finanzas Públicas. Colabora regularmente en medios nacionales e internacionales. Osimani está disponible para consultas en su correo electrónico. Sus artículos pueden ser accedidos en éste link.