INTERNACIONALES: HELLE C. DALE

Flashback de la Guerra Fría: Rusia designa a Voz de América y Radio Libre Europa como agentes extranjeros

Al parecer, replicando al gobierno estadounidense, la Duma acaba de designar a Voice of America (VOA)...

13 de Diciembre de 2017

Al parecer, replicando al gobierno estadounidense, la Duma acaba de designar a Voice of America (VOA) y Radio Free Europe/Radio Liberty como agentes extranjeros.

Hacia fines de noviembre, el presidente ruso Vladimir Putin firmó un proyecto de ley cuyo envío aceleró ante el parlamento, para replicar a los Estados Unidos. Como resultado, los periodistas que se desempeñan para VOA o Radio Free Europe/Radio Liberty podrían sufrir restricciones a la hora de asistir a deliberaciones de la Duma, o a otros actos oficiales.

KremlinAhora, en Rusia, cualquier persona que desafíe al Kremlin puede terminar etiquetado como agente extranjero. Pero no es coincidencia que la decisión de la Duma al respecto de VOA y RFE/RL haya sido conocida apenas el Departamento de Justicia americano exigiera, en septiembre pasado, que la entidad de cable RT (anterioremente conocida como Russia Today) debiera registrarse bajo el Acta de Registración de Agentes Extranjeros. Adicionalmente, el FBI está investigando las actividades del sitio web de propaganda rusa Sputnik.

El verdadero peligro es que la interpretación de lo que acaba de suceder se vea omnubilada por equivalencias morales entre los gobiernos ruso y estadounidense. En concreto, el sistema de transmisiones de Estados Unidos ha sido puesto explotado por el Kremlin durante años, en tanto EE.UU. ha perdido todo acceso a las frecuencias en Rusia, mientras que RT y Sputnik han operado con absoluta libertad en territorio estadounidense -aprovechándose de las libertades constitucionales del país.

Bajo el gobierno de Putin, la guerra de información rusa se ha vuelto un arma de importancia contra Occidente, completándose con relatos del tipo fake news, operaciones de trolling en el Internet, y fabricación de propaganda. Más aún, ha quedado claro que RT y Sputnik -junto con otras entidades de origen ruso- de hecho operaron como agentes extranjeros en la elección presidencial americana de 2016. Ambas fueron investigadas por el FBI desde el mes de julio, por intentar comprometer e influenciar a las instituciones democráticas de los Estados Unidos.

En enero, un informe elaborado por la Oficina del Director Nacional de Inteligencia explicitó que, durante los comicios presidenciales americanos de 2016, canales de información rusos 'contribuyeron a una campaña de influencia, sirviendo como plataforma para el Kremlin, enviando mensajes a audiencias rusas e internacionales'. A pesar de que no ofreció evidencias de que la campaña rusa en rigor influyó en los resultados, el informe documentó claramente el modo en que los rusos intentaron comprometer la fe de la ciudadanía estadounidense en sus instituciones democráticas.

Ninguno de aquellos cargos puede ser equiparado al accionar de las labores de periodismo de las emisoras estadounidenses, aún cuando al gobierno ruso le disgusten esos contenidos. De hecho, el solo hecho de ser acusados de ser parte de una agenda gubernamental, es todo un anatema para los periodistas estadounidenses, y para los productores que trabajan junto a ellos. Sin importar la etiqueta utilizada por el gobierno ruso a la hora de designar a Voice of America y al resto, ya hace tiempo que el Kremlin ha decidido restringir el acceso de las noticias a la ciudadanía rusa -permitiéndoles oír solamente aquello que caiga bien a Moscú.


Artículo original, en inglés, en http://dailysignal.com/2017/12/12/in-cold-war-flashback-russia-designates-voa-radio-free-europe-as-foreign-agents/

 

Sobre Helle C. Dale

Es Analista Senior en estudios de Diplomacia Pública, para la Fundación Heritage (Washington, D.C.). Desarrolla trabajos relacionados con instituciones y programas del gobierno estadounidense que hacen a la relación con terceros países y diplomacia tradicional, y elementos críticos en la guerra de ideas contra el extremismo violento. Previamente, se desempeñó como Editora en el periódico The Washington Times.