ESTADOS UNIDOS: FRED LUCAS

La burocracia federal permanente, contra la agenda de Trump

La filtración que se hace de las medidas tomadas por la Casa Blanca...
20 de Marzo de 2017

La filtración que se hace de las medidas tomadas por la Casa Blanca parecen describir una suerte de obstáculo burocrático contra el presidente estadounidense Donald Trump y su Administración, señalan observadores.

'Hay algún grado de paranoia en la Casa Blanca, pero aún los paranoicos pueden exhibir preocupaciones genuinas', dice Peter Flaherty, presidente del Centro Legal y de Política Pública a The Daily Signal. 'Cómo lleva Usted su agenda, cuando cree que lo están espiano, y con buenos argumentos'. La combinación de ex funcionarios designados políticamente que luego llegaron a puestos en el servicio público, y el extendido sesgo entre burócratas federales han conducido a un intento para obstaculizar a Trump, afirma Flaherty.

'El grado a lo que ha llegado el aparato de inteligencia para accionar contra Trump es temible', señala Flaherty. 'En años recientes, las agencias de inteligencia han virado hacia la izquierda. Parte de ello remite a funcionarios designados por Obama. También son parte de la ecuación los antecedentes educativos de las personas allí contratadas en los últimos veinte años. La oposición a Trump podría ir más allá de las agencias de inteligencia'.

Trump, Casa BlancaLa Agencia de Protección Ambiental (EPA), de acuerdo a la web Politico, tiene empleados de carrera que utilizan un app codificada para teléfonos móviles que utilizan para comunicarse entre ellos, tratando temas relacionados con el trabajo y tendientes a impedir que los empleados de Trump en la EPA 'comprometan' la misión de la agencia. El grupo observador Cause of Action Institute ha presentado un pedido de libertad de información para todas las comunicaciones encriptadas, porque el Acta de Registros Federales exige que las agencias preserve la totalidad de los registros realizados por los empleados que trabajan en el área gubernamental.

'Si los empleados federales están utilizando aplicaciones encriptadas en sus teléfonos para eludir a las leyes de transparencia, eso es un problema, más allá de sus motivaciones políticas', apunta Henry Kerner, vicepresidente asistente en el Cause of Action Institute, dijo a The Daily Signal. 'La única razón para usar estas aplicaciones, en lugar de recurrir a las cuentas de emails oficiales, es ocultar las conversaciones y discusiones del escrutinio público. Las agencias federales tienen la obligación legal de preservar la totalidad de los registros de lo conversado por los empleados en su trabajo diario para el gobierno. La ciudadanía estadounidense tiene derecho a saber si los empleados federales están utilizando mensajes electrónicos encriptados para eludir los mecanismos de transparencia'.

Trump ha sido criticado por postear en Twitter la pasada semana que el ex presidente Barack Obama había 'intervenido' sus teléfonos en Torre Trump de Nueva York, 'justo antes de la victoria [electoral]'. Aún cuando se conocieron varios informes de noticias relativos a intercepciones telefónicas, y del empleo de una eventual orden FISA (Acta para la Vigilancia de Inteligencia Extranjera, Foreign Intelligence Surveillance Act), Trump no proporcionó evidencia, de parte de las agencias vinculadas al Ejecutivo, de que Obama hubiese ordenado esas intercepciones. La Casa Blanca está pidiendo que el Congreso examine las filtraciones, mientras el parlamento ya está investigando el esfuerzo ruso para interferir en la elección presidencial.

'Entiendo que el modo más inteligente y deliberativo para lidiar con esta situación es pedir a los comités de Inteligencia de la Cámara de Representantes y del Senado, que ya están involucrados en la revisión de éste y otros temas relativos a filtraciones de información clasificada, perturbadores para la seguridad de nuestro país', declaró Sean Spicer, vocero de prensa de la Casa Blanca, el pasado lunes -en conferencia de prensa.

Entre los empleados federales, alrededor del 95% de las contribuciones políticas fueron a parar a la candidata Demócrata Hillary Clinton, en ocasión de la campaña presidencial de 2016, de acuerdo a un análisis publicado por The Hill en octubre. Algunos trabajadores federales han llevado a cabo consultas con funcionarios de Obama ya retirados, para determinar cómo pueden interferir con la agenda de la Administración Trump, informó The Washington Post en enero. 'Si creemos que los medios de comunicación progresistas y la burocracia están intentando obstaculizar al presidente elegido por la ciudadanía, ¿hicieron lo propio los burócratas?. Ellos están ahí para servir al presidente', declara Tom Fitton, presidente de Judicial Watch, a The Daily Signal. 'La burocracia permanente es pro-burocracia. No es pro-reformista'.

El Weekly Standard informó, en un artículo reciente, que los dos editoriales negativos sobre la Administración Trump fueron escritos por funcionarios de la Casa Blanca que trabajaron bajo Ben Rhodes, el vocero de seguridad nacional de Obama. Edward Price, vocero del Consejo de Seguridad Nacional para la Casa Blanca de Obama, pasó a formar parte de la CIA tras los comicios. Escribiría luego un editorial en el Washington Post, publicado el 25 de febrero, que refería: 'Nunca creí que dejaría la CIA. Pero, debido a Trump, renuncio'. Renglones más tarde, escribió: 'Para ser claros: mi decisión nada tuvo que ver con la política'.

Sin embargo, el Post continuó la serie con una aclaración, expresando que Price contribuyó con un total de US$ 5 mil a la campaña presidencial de Clinton y al Partido Demócrata en 2016. Un empleado de la Casa Blanca que siguió trabajando brevemente para la Casa Blanca bajo la Administración Trump fue Rumana Ahmed. Tras renunciar, escribió un artículo en The Atlantic, publicada el 23 de febrero, bajo el titular: 'Fui una musulmana en la Casa Blanca de Trump'. 'Cuando el presidente Obama se fue, me quedé en el Consejo de Seguridad Nacional para servir a mi país', escribió Ahmed. 'Duré ocho días'.

Esto, escribió ella, 'fue un insulto que ingresó en el edificio con más historia del país, en una Administración que trabaja y destruye todo aquello que defiendo como estadounidense y musulmana'. El New York Times informó en mayo pasado, en un perfil sobre Rhodes, que, 'en la oficina principal, la asistente de Rhodes, Rumana Ahmed, y su asistente designado, Ned Price, se ubican entre dos escritorios enfrentados a una amplia pantalla de tevé con la CNN encendida todo el día'.

En el texto del Times, Price se refirió particularmente a la manipulación de los medios ejecutada por Rhodes. Fitton dice que ello difícilmente pudo haber representado sorpresa. 'No es creíble pensar que los simpatizantes de Obama planeasen trabajar a largo plazo para Donald Trump', refiere Fitton. '¿Buscaban estas personas trabajar con Trump a largo plazo, o acaso buscaban una excusa para vilipendiarlo?'.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/03/08/permanent-federal-bureaucracy-leading-opposition-to-trump-agenda/


 

Sobre Fred Lucas

Lucas se desempeña como corresponsal en la Casa Blanca, para el sitio web estadounidense The Daily Signal (Washington, D.C.). Es autor del libro 'Tainted by Suspicion' (Contaminados por la Sospecha).

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