ESTADOS UNIDOS: JOSH SIEGEL

Dura propuesta presupuestaria de Trump para Naciones Unidas

La Administración Trump promete reconsiderar la relación entre Estados Unidos y la ONU...
19 de Marzo de 2017

La Administración Trump promete reconsiderar la relación entre Estados Unidos y la ONU, terreno en donde la Casa Blanca apunta a limitar las contribuciones financieras al órgano global, buscando también poner en marcha reformas en el mismo. En su primer medida -tendiente a sugerir un nuevo enfoque de cara a la organización internacional-, en presidente estadounidense dio a conocer una propuesta de presupuesto el pasado miércoles en la noche, que reduciría el financiamiento para operaciones de mantenimiento de paz de Naciones Unidas, eliminando los programas relativos a cambio climático.

Trump, previo a su asunción, dio muestras de un eventual enfoque de línea dura, al criticar ásperamente la Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que condenó la construcción de nuevos asentamientos de parte del Estado de Israel -votación en la cual la Administración Obama se abstuvo. Ya como presidente electo, Trump cuestionó la efectividad de la ONU, describiéndola como un 'club social obsoleto' al cual Estados Unidos contribuye con una desproporcionada cantidad de fondos.

Naciones Unidas, Donald Trump'Estados Unidos se ha regido por relaciones de amor-odio en el pasado, y Naciones Unidas podría recurrir a ese enfoque ahora mismo', afirma Mark Lagon, ex consejero de política exterior para el difunto Senador Jesse Helms (Republicano, Carolina del Norte), quien en 2009 intentó retener partidas de fondos a Naciones Unidas, justificado ello en deudas del organismo con Washington. 'Pero lo que es más importante ahora es la crítica constructiva', dijo Lagon a The Daily Signal en una entrevista reciente.

Lagon afirma haber aprendido lecciones tras su experiencia con Helms, que terminó con el Senador Republicano por Carolina del Norte asociándose con el entonces Senador Joe Biden (Demócrata, por Delaware), para aprobar una legislación -firmada por el ex presidente Bill Clinton- que restauraba el financiamiento de EE.UU. a cambio de un compromiso por reformas en la ONU. 'Estados Unidos está hoy en una posición más convincente para promover reformas, si el órgano hace honor a sus compromisos', refiere Lagon.

 

El plan de Trump

El plan de la Administración Trump para Naciones Unidas aún está cobrando forma. La propuesta presupuestaria de Trump es la más específica al día de la fecha. Promueve que los aportes de financiamiento de Estados Unidos para operaciones de mantenimiento de la paz se recorten en un 25%, tras el 28.5% inicial. Estados Unidos contribuye con el presupuesto de Naciones Unidas más que cualquier otro país: el 22% del presupuesto regular del órgano (US$5.4 mil millones) y con un 28.5% sobre el total del presupuesto para operaciones de paz (US$8.27 mil millones).

Un total de 16 operaciones de mantenimiento de paz de ONU están activas ahora mismo en todo el globo. Las misiones en actividad -diseñadas para ayudar a naciones anfitrionas a la transición desde conflicto a status de paz- incluyen las de Malí, Sudán del Sur y Darfur. Gran parte de estas misiones ya están en su fase descendente, como es el caso de las de Liberia, Haití y Kosovo. 'La razón por la cual Estados Unidos autoriza todas estas operaciones de mantenimiento de paz es porque no deseamos asistir a una carnicería en sitios vulnerables, y porque no deseamos enviar fuerzas militares americanas allí', declara Stewart Patrick, director del programa sobre Gobernancia Global e Instituciones Internacionales en el Consejo de Relaciones Exteriores (Council of Foreign Relations, CFR).

'Pero las operaciones de mantenimiento de paz rara vez son perfectas', agrega Patrick en su entrevista con The Daily Signal, observando que los abusos sexuales y la explotación por parte de elementos de las fuerzas de mantenimiento de paz han sido un problema recurrente para Naciones Unidas. La propuesta presupuestaria de la Casa Blanca también elimina el Fondo Climático Verde de la ONU, diseñado para asistir a naciones pobres a pagar por reducciones en la emisión de gases invernadero. La Administración Obama ha proporcionado US$ mil millones de los US$ 3 mil millones que había prometido remitir al fondo.

'En tanto el escaso presupuesto no proporcionó mayor detalle en relación a qué sectores acusarían los recortes, los pocos detalles provistos son bienvenidos', afirma Brett Schaefer, experto sobre Naciones Unidas en el think tank estadounidense The Heritage Foundation. En 1994, el Congreso aprobó una legislación -firmada por Bill Clinton en su momento- recortando las contribuciones a fuerzas de mantenimiento de la paz en un 25%. El parlamento estadounidense, sin embargo, puso en marcha un waiver (mora) en tiempos de la Administración Obama. 'Es bueno ver que la Administración Trump busca cumplir con aquella ley', agrega Schaefer.

 


Evaluando el aspecto del financiamiento

Schaefer afirma que Estados Unidos paga más por evaluaciones presupuestarias que el resto de las 178 naciones miembro de ONU combinadas, y más que las 185 naciones miembro combinadas -solo en materia de operaciones de mantenimiento de paz. Conforme es obligatorio -debido a tratados firmados que el congreso de EE.UU. ratificó-, el financiamiento es obligatorio para Estados miembro, y cada nación paga una cuota en proporción al tamaño de su economía.

Los Estados miembro, incluyendo a Estados Unidos, en ocasiones se comprometen más que lo prometido inicialmente. La falta de pago crónica puede conducir a la suspensión del derecho a voto. Estados Unidos puede ajustar la proporción aportada en fondos, solo si la Asamblea General de Naciones Unidas se muestra de acuerdo.

 

Nikki Halie, the U.S. ambassador to the U.N., says she strives to "restore trust and value" to the international body. (Photo: Albin Lohr-Jones/ZUMA Press/Newscom)

Nikki Haley, Embajadora de Estados Unidos ante la ONU, afirma que busca 'restaurar la confianza y el valor' del cuerpo internacional (Crédito: Albin Lohr-Jones/ZUMA Press/Newscom)

'En un sentido amplio, tiene sentido para Estados Unidos, como economía más grande del globo, pagar más que economías pequeñas, pero no es razonable que EE.UU. aliente a otros países a hacerse cargo de una mayor participación en la organización', apunta Schaefer. 'Deben existir incentivos financieros mayores para los miembros, para asegurarse de que sus cuotas en fondos estén siendo utilizadas apropiadamente por la organización'. Richard Gowan, quien realiza investigaciones sobre la ONU para El Consejo Europeo de Relaciones Exteriores en la Universidad de Nueva York, afirma que los recortes explicitados en la propuesta presupuestaria de Trump eran esperados, y que son 'relativamente pequeños'.

Gowan afirma que los diplomáticos de Naciones Unidas están más preocupados por los recortes potenciales a numerosas agencias humanitarias de ONU, respaldadas financieramente por Estados Unidos de forma voluntaria, a diferencia del aporte de fondos obligatorios. Estos programas voluntarios incluyen al fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (World Food Program) y UNHCR (la agencia dedicada a la cuestión de los refugiados).

La Administración Trump aún no ha ofrecido planes de financiamiento para las agencias de orden humanitario, pero un boceto que supo filtrarse -elaborado como orden ejecutiva de la Casa Blanca, ampliamente comentado por los medios de comunicación- consigna la creación de un 'Comité Internacional de Rendición de Cuentas sobre Financiamiento' que evalúe la efectividad de las contribuciones de Estados Unidos a los distintos programas de Naciones Unidas. La orden ejecutiva exige al nuevo comité que realice sugerencias en relación a cómo recortar el financiamiento voluntario en, al menos, un 40%.

 


Tiempo de crisis

Gowan y los defensores de Naciones Unidas afirman que EE.UU. debería tener cuidado con limitar sus compromisos a esas agencias, en un momento de extrema necesidad para ellas. Naciones Unidas informa que cuatro países -Somalia, Sudán del Sur, Nigeria y Yemén- están experimentando episodios de hambruna. En 2016, EE.UU. contribuyó con un aproximado del 28% en lo que respecta a asistencia exterior para esos cuatro países, de acuerdo a cifras de ONU.

Un aproximado de 65 millones de personas en todo el mundo han sido forzadas a abandonar sus hogares, refiere UNHCR en sus estadísticas, incluyendo a 21 millones de refugiados, muchos de ellos abandonando la guerra y la pobreza en Oriente Medio y el Africa. Estados Unidos contribuyó con más de US$ 1.5 mil millones -sobre un total de casi US$ 4 mil millones- a la agencia para refugiados de ONU, en el año fiscal 2016. El dinero que EE.UU. aporta de manera voluntaria representa poco más del 0.1% del presupuesto federal total estadounidense.

'Mi sospecha es que no veremos un recorte extremo de parte de EE.UU. al financiamiento de cuestiones humanitarias como muchos temen, por el simple hecho de que el gasto se deriva de las crisis', dijo Gowan a The Daily Signal. 'Sería muy difícil para el presidente anunciar que recortaría la provisión de emergencia en alimentos para países que han caído en la hambruna. Ningún presidente desea ser asociado con fotografías de niños muriendo de inanición'. De esta manera, Gowan coincidió con otros expertos, al respecto de que sería inteligente para Estados Unidos evaluar su financiamiento a programas de la ONU. Tales expertos advierten que un método de recortes violentos de parte de EE.UU. sería contraproducente.

Nikki Haley, Embajadora de Estados Unidos ante la ONU, ha descartado tal maniobra, en tanto promueve 'la restauración de la confianza y del valor' del cuerpo internacional porque 'gasta más dinero del que debería'.


‘No es perfecta’

Como parte del esfuerzo reformista, la Administración Trump incluso amenaza con retirarse del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, tras haber expresado preocupaciones de que el órgano es demasiado tolerante con naciones que registran un paupérrimo récord en materia de DD.HH., como ser China y Arabia Saudita. En una carta dirigida a la organización que se ocupa de los derechos humanos en ONU, primero citada por la revista Foreign Policy, el Secretario de Estado Rex Tillerson escribió que Estados Unidos condiciona su membresía al Consejo de Derechos Humanos, a no ser que el cuerpo se involucre en una 'reforma considerable'.

En su oportunidad, la Administración George W. Bush rehusó unierse al Consejo en 2006, el año de su creación, a raíz de preocupaciones relativas al modo en que los miembros tratarían a Israel. La Administración Obama revirtió esa decisión en 2009. Los nueve grupos de derechos humanos listados en la misiva de Tillerson defienden la continuidad del liderazgo estadounidense en ese Consejo, replicando a su vez con un mensaje a Tillerson, en el que afirmaron que Estados Unidos ayudó a reducir las Resoluciones anti-Israel. Dicen ellos que el Consejo ha producido valisoso informes que expusieron el registro de violaciones a los derechos humanos por parte de Corea del Norte, y al documentar los abusos de los gobiernos sirio y ruso en la guerra civil siria.

'El Consejo de Derechos Humanos no es perfecto, y puede ser increíblemente frustrante; siguen habiendo allí muchas resoluciones contra Israel', se ha dicho desde el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR). 'Pero, en mi opinión, es mejor permanecer allí porque, de otra manera, Usted estaría entregando cuotas de influencia a los chinos, los sauditas o a cualquier otro país que no comparta nuestros valores'. Con todo, las preocupaciones relativas al sesgo anti-Israel en Naciones Unidas continúan.

Una comisión de Naciones Unidas, en un informe emitido el miércoles, acusó a Israel de perpetrar un apartheid contra los palestinos. El liderazgo de Naciones Unidas eligió distanciarse de ese informe, publicado por la Comisión Social y Económia para Asia Occidental, compuesto mayormente por Estados árabes. 'El informe, como ha sido presentado, no refleja la posición del Secretario General', señaló un vocero del Secretario General de ONUAntonio Guterres, en una conferencia de prensa.

Lagon, ex asistente del Senador estadounidense Helms, dice haberse visto conmocionado por el informe. Pero, a pesar de los problemas que registra el órgano de la ONU sobre derechos humanos, entiende Lagon que es mejor utilizar su influencia para ayudar a que Naciones Unidas sea más efectiva. 'La ONU no solo es una burocracia alejada de la realidad', afirma Lagon. 'Cuando las personas evalúan que la ONU está politizada, no debería uno conmoverse, porque es un cuerpo político. Lo que Estados Unidos necesita es llevar a cabo su juego en esa arena'.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/03/17/with-budget-plan-trump-signals-tough-love-approach-to-un/


 

Sobre Josh Siegel

Se desempeña como periodista en el sitio web de noticias The Daily Signal.

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