INTERNACIONALES: J. CARAFANO & B. SCHAEFER

Por qué es prematuro alarmarse por recortes de Estados Unidos a programas internacionales

De acuerdo a múltiples fuentes de prensa, la propuesta presupuestaria del presidente estadounidense...
12 de Marzo de 2017

De acuerdo a múltiples fuentes de prensa, la propuesta presupuestaria del presidente estadounidense Donald Trump para el año fiscal 2018 incluirá un incremento de US$ 54 mil millones en gastos para la Defensa que, en parte, será eclipsado por los recortes a los presupuestos del Departamento de Estado destinados a asistencia para el extranjero. Esto ha llevado a un número de expertos en defensa y política exterior a expresar preocupación. Nuevamente, de acuerdo a informes noticiosos, el Departamento de Estado podría ver recortado su presupuesto en un 30 por ciento.

Una reducción de esa magnitud sería, sin lugar a dudas, disruptiva. Pero, previo a que la preocupación mute en alarma, existe una serie de consideraciones que habrán de ser tenidas en cuenta. En primer lugar, nadie ha informado los detalles de la propuesta de la Casa Blanca. Aún cuando los informes de noticias indiquen que se estima que los recortes serán de un aproximado del 30% del presupuesto para Estado, tales informes se basan en fuentes anónimas y podrían no ser exactos -y aún no queda claro qué presupuestos serán puestos en tela de juicio. Otros titulares directamente carecen de base creíble.

Trump, Casa BlancaCon todo, será preciso contar con más detalles de parte de fuentes oficiales que clarifiquen la propuesta presupuestaria. ¿Acaso el presupuesto consignará un recorte global certero del 30%? ¿Acaso ese 30% en recortes se implementará de manera inmediata, o en el curso de años? De ser aplicado de inmediato, ¿qué programas específicos padecerán los recortes? Luego de registrarse éstos, ¿acaso los incrementos en los presupuestos regulares continuarán al año fiscal siguiente, de tal suerte que nuevo financiamiento será girado para lidiar con prioridades existentes o novedosas? Hasta tanto nadie conozca las respuestas a tales preguntas, será difícil evaluar con certeza el impacto de las reducciones propuestas en el Departamento de Estado, en la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID), u otros programas relacionados con asuntos internacionales.

En segundo término, ¿qué signifca esto en términos presupuestarios? El Presupuesto del Congreso para el Año Fiscal 2017, en su Justificación para el Departamento de Estado, Operaciones en el Extranjero y Programas Relacionados, estima que el Presupuesto para Asuntos Internacionales del año fiscal 2016 fue de US$ 54.6 mil millones. Asumiendo que el presupuesto para el año fiscal 2017, bajo resoluciones recurrentes, mantuvo ese nivel de financiamiento, un recorte del 30% en el Presupuesto de Asuntos Internacionales implicará una cifra de US$ 16.4 mil millones.

Lo cual suena como un recorte de presupuesto de magnitud -y lo es.

 

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Pero todo ha de ser puesto en perspectiva. Al mirar atrás, esto es, en presupuestos anteriores listados en la tabla de arriba, un recorte del 30% devolvería al Presupuesto para Asuntos Internacionales a niveles vistos hacia el final de la Administración de George W. Bush. Y el Presupuesto para Asuntos Internacionales en tiempos de Bush no podía calificarse de austero. Al contrario, creció sustancialmente entre 2000 y 2008.

No existen dudas de que la reducción propuesta por el presidente Donald Trump demandará ajustes significativos en programas y prioridades que proliferaron en tiempos de la Administración Obama. Una opción que podría exhibir un efecto menor sería aplicar gradualmente las reducciones, a lo largo de años. Pero, aún entonces, habremos de asistir a idénticos reclamos. La pura verdad es que las agencias siempre habrán de quejarse por reducciones presupuestarias. Solo atiéndase a la reacción registrada ante reducciones más modestas.

Con todo, los recortes pueden ser valiosos a la hora de reenfocar a las agencias federales en sus respectivas prioridades. En tercer lugar, las preocupaciones de referencia en relación a los cortes parecen entender que el financiamiento actual está correctamente asignado, que es vital, y enfocado en intereses nacionales. En contrario, éste podría no ser el caso. En efecto, el incremento del financiamiento bajo la Administración Obama podría haberse gastado significativamente en respaldo de prioridades ideológicas y preocupaciones de la Administración anterior. Al echarse un vistazo a la Justificación del Presupuesto del Congreso para Asistencia Externa en el Año Fiscal 2016, se observa que la Administración Obama localizó US$ 3 mil millones en cambio climático, planificación familiar, y políticas de género.

La versión para el año fiscal 2017 persigue el objetivo de incrementar el foco todavía más. Ciertamente, parte del financiamiento en tales asuntos está garantizado, pero los recortes en asistencia exterior enfocados en tales asuntos no pondrían en peligro los intereses de seguridad de los Estados Unidos. Finalmente, ¿cuál es el propósito de la propuesta de presupuesto? Es importante saber que el Congreso es la rama del gobierno que aprueba ese presupuesto. ¿Busca la propuesta de presupuesto de la Administración Trump ser un oferta inicial en lo que parecen presentarse como negociaciones difíciles sobre el presupuesto? De ser así, desde luego que tiene sentido ofertar poco, a criterio de arribar al resultado negociado buscado.

Tras la asunción del presidente Trump, la gente está arribando a conclusiones basándose en información escasa. Las reducciones de presupuesto en el Departamento de Estado y otras agencias dedicadas a asuntos internacionales no son necesariamente una amenaza contra los intereses de seguridad nacional de los Estados Unidos, como tampoco impedirán necesariamente la capacidad del Departamento de Estado de cumplir con su misión crítica en el orden diplomático. Previo a emitir juicios, todos deberíamos mirar el cuadro más amplio, y esperar por más detalles.


Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/02/28/why-its-too-early-for-alarm-over-trumps-proposed-cuts-to-international-programs/


 

Sobre Brett Schaefer

Es analista de temas internacionales en la Fundación Heritage, en Washington, D.C. Schaefer se dedica al análisis extensivo de una serie de temáticas de política exterior, con foco en los programas de Naciones Unidas sobre afiliación y fondos. Con frecuencia, se presenta en medios de comunicación estadounidenses para comentar sobre el accionar y las actividades de la ONU. Sus trabajos también son publicados en el sitio web estadounidense The Daily Signal.

Sobre Dr. James Jay Carafano

Poseedor de master y doctorado en la Universidad de Georgetown, Carafano es un reconocido experto en temáticas de seguridad nacional y desafíos en política exterior. Es vicepresidente de Estudios en Políticas de Defensa y de Política Exterior en la Fundación Heritage, y Director del Instituto Kathryn y Shelby Cullom Davis de Estudios Internacionales. Es también historiador e investigador; su publicación más reciente es "Wiki at War: Conflict in a Socially Networked World" ('Wiki en Guerra: el Conflicto en un Mundo Socialmente Interconectado', 2012), obra que examina el impacto revolucionario del Internet en la seguridad nacional. Es Teniente Coronel del Ejército de los Estados Unidos. Recientemente, se ha desempeñado -asesorando en temas sobre los cuales es experto- en el equipo de transición del presidente estadounidense Donald Trump.