INTERNACIONALES: ANA QUINTANA & J. VENTRELLA

Latinoamérica: el Estado de Derecho, como base para la prosperidad y la libertad económica

Freedom House, una reconocida organización no-gubernamental que lleva a cabo una investigación...
09 de Febrero de 2017

Freedom House, una reconocida organización no-gubernamental que lleva a cabo una investigación sobre derechos humanos y democracia en el exterior, ha puesto a disposición del público su informe anual, este próximo-pasado lunes. Allí, examina la libertad a nivel global, y registra numerosas (y preocupantes) tendencias en América Latina.

Los países de Latinoamérica que han registrado importantes retrocesos en materia de puntaje relativo a libertades individuales durante la pasada década incluyen a Venezuela, Nicaragua, Honduras, Ecuador y a República Dominicana. Nicaragua y Venezuela han sido listados entre los grandes perdedores de libertades individuales, solo el año pasado. Por primera vez, Venezuela se ha unido a naciones como Rusia, China y un puñado de naciones africanas -todas ellas, listadas desde ahora como 'naciones sin libertad' (not free).

Venezuela, marchas contra MaduroPara agradecer por ese ránking, Venezuela cuenta con el presidente Nicolás Maduro y su porfía en la insistencia con políticas socialistas similares a las de Hugo Chávez. El régimen autoritario de Chávez ha compartido un legado deplorable, que ha rematado con un pueblo venezolano hambriento de libertades individuales -y también hambriento por alimentos. El hilo conductor común a los más autoritarios regímenes latinoamericanos de América Central y América del Sur es su carencia de apego por el Estado de Derecho.

Por ejemplo, Nicaragua cuenta con un gobierno exceptionalmente corrupto, habida cuenta de que el presidente Daniel Ortega y el Partido Sandinista controlan cada minuta de la Administración. En la reciente elección nicaragüense, la fórmula de Ortega llevó el nombre de su esposa como compañera, y ambos se hicieron del 75% del electorado -aunque los líderes de la oposición denunciaron que se trató de una elección fraudulenta. El Estado de Derecho puede sobrevivir bajo condiciones de turbulencia, pero Ortega jamás le ha brindado siquiera esa oportunidad.

La lucha por la libertad en América Latina se encuentra lejos de llegar a término. Apenas al sur de la frontera estadounidense, la amenaza de una eventual presidencia de Andrés Manuel López Obrador en México ha comenzado a manifestarse. Sus propuestas políticas coinciden con las de la izquierda más extrema, y conducirían a México a mirarse en el espejo de la Venezuela de Chávez y Nicolás Maduro.

A pesar de la declinación en la gobernancia positiva en América Latina, no toda esperanza se ha perdido. A raíz de que Estados Unidos ha dado su apoyo a las fuerzas democráticas en sitios tales como Venezuela, la pelea por las libertades individuales continuará. Edwin J. Feulner, fundador del think tank estadounidense The Heritage Foundation (Washington, D.C.) describe a la perfección el formato de esa lucha por la libertad: 'En Washington, no existen victorias permanentes, ni derrotas permanentes; solo batallas perpetuas'.

Lo propio puede decirse de los países de la América Latina. Solo una recurrente vigilancia vencerá en el combate por la libertad, permitiéndole a ésta mantenerse. Ese combate se lleva a cabo, hasta dejar bien claras las opciones: libertad, o corrupción.

Déspotas tales como Maduro y Ortega han optado por hacerse fieles a políticas corruptas, antes que a políticas estatales orientadas hacia las libertades individuales de sus conciudadanos. Como resultado, esos países no cuentan con las bendiciones de la libertad, que sí disfrutan otras. Si de lo que se trata es de promocionar políticas con el foco puesto en las libertades individuales y que éstas ganen empuje y terreno en Latinoamérica, el Estado de Derecho habrá de afianzarse primero. Los pueblos alrededor del globo asisten a la prosperidad y libertad -ambas sin precedentes- de que disfrutan los estadounidenses, y también comprenden las causas.

El avance de la Humanidad necesita de libertad, y la libertad exige un respeto sólido por el Estado de Derecho.



Artículo original en inglés, en http://dailysignal.com/2017/02/08/prosperity-and-freedom-all-hinge-on-the-rule-of-law/

* Artículo desarrollado con la colaboración de Jackson Ventrella, miembro del Programa de Jóvenes Líderes en el think tank estadounidense The Heritage Foundation (Washington, D.C.)

 

Sobre Ana Rosa Quintana

Es Investigadora Asociada sobre Asuntos Hemisféricos y Latinoamérica en la Fundación Heritage, Washington, D.C. Más puntualmente, se desempeña en el Centro Douglas y Sarah Alison para Políticas de Seguridad Nacional y Exterior -división del Instituto Shelby Cullom Davis para Estudios Internacionales