INTERNACIONALES: B. SCHAEFER & P. ROSENZWEIG

Prematura transición de ICANN: preguntas sin respuesta exigen una transición parcial

¿Está listo el Internet para que Estados Unidos abandone su extendido rol de garante definitivo de la gobernancia en el Internet?

20 de Septiembre de 2016

¿Está listo el Internet para que Estados Unidos abandone su extendido rol de garante definitivo de la gobernancia en el Internet? Sí, insiste la Administración Obama. La comunidad internacional de accionistas -usuarios, firmas privadas, ingenieros y grupos en la sociedad civil- seguirán firmemente en control.

Pero, desde este espacio, somos escépticos. Previo a explicar las razones, habremos de dejar ciertos temas en claro. Apoyamos el modelo de gobernancia para el Internet basado en multi-accionistas. No creemos que ningún gobierno debería quedar en control del Internet, ni adueñarse de ella. No nos oponemos a la 'transición' -el plan de la Administración Obama con miras a que mútiples accionistas asuman responsabilidades de supervisión hasta ahora en manos de EE.UU., por sobre el sistema de dominios en el Internet. Pero sí nos oponemos a apurar la transición, sin que antes puedan responderse preguntas puntuales. Recomendamos extender el contrato por un año o dos, a los efectos de completar la totalidad de las reformas buscadas por la comunidad.

Los funcionarios de la Administración americana han expresado en reiteradas oportunidades que 'es más importante enderezar este asunto antes que simplemente ponerlo en marcha'. Pero, con solo cinco meses de gobernancia estadounidense por delante, se ha vuelto claro que la Administración Obama está más preocupada por el legado del presidente, aprovechando los meses que quedan. Al jefe de Estado no le preocupan los detalles -ni la Constitución. Existen serias preocupaciones en torno de que ciertos puntos de la transición no sean resueltos, conforme la Administración se ha fijado seguir adelante, sin importar las eventuales consecuencias.

Internet, ICANNLa transición dio inicio en marzo de 2014. La NTIA (Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información del Departamento de Comercio) anunció que se proponía finalizar la presente relación contractual que abarca el corazón técnico del Internet entre el gobierno de los Estados Unidos de América e ICANN (Corporación del Internet para la Asignación de Nombres y Números).

El contrato exigía que la NTIA apruebe cambios para la zona de archivos y funciones de IANA (Autoridad del Internet para Asignación de Nombres y Números) que, en conjunto, dan forma al Sistema de Nombres de Dominio (Domain Name System), algo así como la guía telefónica del Internet. El rol de la NTIA implicaba que los DNSs no podían ser secuestrados: el gobierno estadounidense era el garante definitivo de la libertad de la red.

ICANN, una organización sin fines de lucro con base en California, fue creada en 1998 como cuerpo técnico de coordinación pero, con el transcurso del tiempo, fue adquiriendo poderes cuasigubernamentales para regular, fijar impuestos y determinar gastos.

En general, EE.UU. ha mantenido una política de dejar hacer frente a ICANN, pero la mera eventualidad de que la NTIA pudiera resignar el contrato de IANA a alguna otra organización ha ayudado a evaluar a ICANN y a garantizar que ésta no se alejara de su escasamente definida misión, ni que abusara de su posición. En efecto, la NTIA utilizó efectivamente tal capacidad de amenaza en 2012, cuando pidió ofertas por el contrato de IANA.

Pero ello sucedió previo a que Edward Snowden dramáticamente modificó la dinámica, en junio de 2013. Por años, EE.UU. había trabajado con naciones de similar postura a los efectos de resistir los esfuerzos para que la Unión de Telecomunicaciones Internacionales de Naciones Unidas asumiera un rol en la gobernancia del Internet, pero temió que algunos de sus aliados pudieren modificar su postura luego de que el alcance de la vigilancia estadounidense fuera revelado.
 

Aún cuando la relación de los EE.UU. hacia ICANN nada tuvo que ver con vigilancia, Estados Unidos vio la oportunidad para modificar el rumbo de la discusión, previo a la conferencia NETMundial de abril de 2014 en Brasil. En marzo de 2014, la NTIA anunción que pronto pondría fin a su relación contractual con ICANN, para reorientar el rol de supervisión hacia un modelo basado en una comunidad de multiaccionistas.

A lo largo de los últimos dos años, se dedicó toneladas de esfuerzos para dar forma a una propuesta para ICANN, para que cumpla con sus responsabilidades sin supervisión de la NTIA, y para dotar de poder a la comunidad con miras a conformar una ICANN que rindiera cuentas por lo actuado. Pero su liderazgo entendió que, más allá de las conversaciones sobre reformas, la Administración americana ya se había comprometido a completar la transición.

Adicionalmente, gran parte de la comunidad de multiaccionistas se mostraba dispuesta a completar el proceso previo a las elecciones, por cuanto una nueva Administración podría, acaso, no apoyar esa transición.

Es que el liderazgo de ICANN tenía consigo la verdadera ventaja. Todo lo que necesitaba hacer era dejar que el reloj corriese -y compilar reformas que lucieran lo suficientemente buenas como para satisfacer tanto a la Casa Blanca como a la comunidad. Esto es precisamente -y predeciblemente- lo que sucedió luego.

En junio, la NTIA dio a conocer un extenso informe, que concluía que la propuesta coincidía con el criterio de transición propuesto en marzo de 2014. El 16 de agosto pasado, la NTIA informó a ICANN que su intención era que el contrato expirara el 30 de septiembre próximo.

Al hacerlo, la Administración se liberó de toda preocupación que pudiere surgir de la transición. En el Foro para la Gobernancia del Internet en Washington, D.C., durante julio pasado, el Secretario Asistente Lawrence Strickling, de la NTIA, replicó a algunas preocupaciones, pero ofreció poco contenido sobre el grueso de ellas.

Brevemente, concluyó: 'Otros comentarios siguen surgiendo, y no tengo tiempo hoy para corregir todo error de interpretación que se haga sobre la transición'. En honor a la verdad, los temas rápidamente descartados por el funcionario no son 'comentarios' ni 'errores de interpretación' -son preocupaciones sin resolución, y preguntas sin respuesta.

Las siguientes son las preocupaciones que comportan mayor urgencia -y los motivos por los cuales importan.

 

  1. Cualquiera sea el resultado de la transición, no existe razón alguna para pensar que naciones autoritarias como Rusia o China no intenten ejercer un mayor control sobre el Internet, y el impacto de largo plazo sobre la transición en relación a posturas de otros gobiernos vis-à-vis en la gobernancia del Internet desde la UN se desconoce.
  2. No queda claro, en el mejor de los casos, si acaso la comunidad de multiaccionistas exhibe la cohesión y la firmeza necesarias para servir como control efectivo del comité de ICANN, a posteriori de la transición.
  3. Los gobiernos tendrán más poder después de la transición del que tienen hoy, y no queda claro cómo esto afectará a ICANN.
  4. Los hechos recientes revelaron que ICANN exhibe serios problemas de transparencia y gobernancia, lo cual la vuelve más vulnerable a la corrupción y el abuso.
  5. El rol del gobierno de los Estados Unidos es la razón principal por la cual el comité de ICANN se ha mostrado dispuesto a aceptar rendir cuentas, porque la transición depende de su adopción. Pero un número de notorias reformas adicionales no estará completo sino hasta después de la transición, y fracasar a la hora de extender el contrato podría poner en riesgo su implementación.
  6. Preguntas de importancia sobre la jurisdicción de ICANN -incluyendo dónde se localizará geográficamente su casa matriz, dónde será incorporada, y a qué leyes ICANN estará sujeta- siguen sin ser respondidas.
  7. Estados Unidos fracasó a la hora de garantizar la titularidad legal y el control de los dominios .mil y .gov, lo cual podría remitir a preocupaciones de seguridad nacional en el futuro.
  8. Las nuevas regulaciones de ICANN podrían no condecirse con las leyes de California, lo cual podría conducir a desafíos de orden político y legal.
  9. Si la transición involucra una transferencia de propiedad, poniéndose fin al contrato sin autorización del congreso estadounidense, ello violaría la Constitución estadounidense.
  10. La NTIA pudo haber violado una prohibición de financiamiento, si fracasa en la extensión del contrato.
  11. No queda claro si la ley antimonopolios de los Estados Unidos se constituirá en remedio efectivo (o disuasivo) contra cualquier comportamiento anticompetitivo de parte de ICANN, aún cuando la transición no modifique su status legal. Con todo, las leyes antimonopolio del extranjero podrían ser utilizadas estratégicamente para presentar a ICANN como un cártel y, por tanto, utilizar tal escenario para poner el control bajo Naciones Unidas.
  12. La NTIA pudo haber violado leyes administrativas, al fallar en la adecuada consideración de los reclamos públicos directamente, habiéndose respaldado en ICANN para hacerlo en su representación.

Todo aquel interesado en mayores detalles sobre estas preocupaciones, pueden acceder al siguiente enlace (en inglés).

Al solicitarse una extensión, no cuestionamos la necesidad de un sistema de gobernancia basado en multiaccionistas. Todo lo contrario. Antes bien, nuestra preocupación es que una transición prematura conduzca al fracaso del modelo de multiaccionistas.

Nuestro temor es que los gobiernos ganen nueva influencia sobre el Internet, que la libertad de la Red se vea afectada, y que el liderazgo de ICANN (tanto su CEO como su staff) continúen en la senda de ignorar los problemas y leyes relacionados, en tanto la comunidad no pueda hacerlos responsables.

De no intervenir el congreso ni los juzgados estadounidenses, la relación contractual entre el gobierno de los Estados Unidos e ICANN concluirá a fines de septiembre. Las preocupaciones derivadas y las preguntas cifradas renglones arriba, nos compelen a recomendar un 'período de prueba', a los efectos de::

 

  1. Resolver estas cuestiones legales pendientes;
  2. Verificar que el nuevo sistema funcione conforme lo esperado, y
  3. Permitir la implementación absoluta de medidas tendientes a rendición de cuentas y transparencia.

A los efectos de que el período de prueba funcione efectivamente, la NTIA debería, en efecto, transitar de su rol actual hacia uno en el que apruebe los cambios finales en la cuestión de los archivos núcleo (root zone file). Pero la NTIA puede hacerlo al mismo tiempo que retiene la autoridad para reafirmar su rol de supervisión, preservando lo que siempre ha sido su herramienta más fundamental de monitoreo sobre ICANN: la capacidad de redefinir el contrato. En resumen, recomendamos una transición parcial que dé inicio ahora mismo.

Muchos en la comunidad de ICANN comparten algunas de nuestras preocupaciones, o bien alimentan dudas sobre varios detalles de la propuesta. Con todo, se han visto convencidos por los comentaristas políticos estadounidenses al respecto de que, si la transición no tiene lugar ahora, entonces nunca tendrá lugar.

Hillary Clinton ha expresado que apoya la transición. Desconocemos la posición que pudiere tomar el candidato Donald Trump, pero observamos que la plataforma del Partido Republicano la rechaza. En cualquier caso, el contrato actual llegará a término en 2019. Luego de 2019, la supervisión de los Estados Unidos requerirá de un nuevo contrato, para cuya aprobación habrá que persuadir a ICANN.

Si el modelo de accionistas múltiples y la mayor parte del mundo se muestran satisfechos con ICANN y apoyan el hecho de que EE.UU. no continúe con su rol supervisor, Estados Unidos no estará en capacidad de forzar a ICANN a firmar un nuevo contrato.

En otras palabras, si ICANN cumple con su promesa a la comunidad de rendir cuentas y lleva a cabo sus responsabilidades de manera correcta, ICANN podrá contar con la independencia que desea hacia 2019, como muy tarde. Pero el lapso de tiempo intermedio podría ser invaluable para evaluar esta propuesta, completar reformas incompletas, y resolver cuestiones legales pendientes.

El Internet como lo conocemos solo tiene veinte años de edad. ¿Acaso su futuro no merece una discusión más profunda, si de lo que se trata es de hacer lo correcto?


Original article in English, in: http://dailysignal.com/2016/09/08/icann-transition-is-premature-unanswered-questions-require-an-extension-partial-transition/

 

Sobre
Sobre Brett Schaefer

Es analista de temas internacionales en la Fundación Heritage, en Washington, D.C. Schaefer se dedica al análisis extensivo de una serie de temáticas de política exterior, con foco en los programas de Naciones Unidas sobre afiliación y fondos. Con frecuencia, se presenta en medios de comunicación estadounidenses para comentar sobre el accionar y las actividades de la ONU. Sus trabajos también son publicados en el sitio web estadounidense The Daily Signal.

Sobre Paul Rosenzweig

Es Analista Senior en The Chertoff Group y Visiting Fellow en la Fundación Heritage. Previamente, se desempeñó como Secretario Adjunto para Políticas en el Departamento de Seguridad Interior de EE.UU. (Homeland Security), y como Secretario Asistente para Asuntos Internacionales. Dedicado al desarrollo de planes estratégicos y enfoques internacionales en amplias gamas de actividades relativas a la seguridad interior, desde inmigración y control fronterizo hasta reglas de protección internacional de la información. También se desempeña como Editor Senior en el Journal of National Security Law & Policy. Sus trabajos también son publicados en español en el sitio web Heritage Libertad.