ECONOMIA INTERNACIONAL: GABRIELA CALDERON

Ecuador: la dolarización es dura de matar

El dinero electrónico (DE) no acabará con la dolarización, mientras no sea...

24 de Junio de 2016

El dinero electrónico (DE) no acabará con la dolarización, mientras no sea de curso forzoso. Hoy, de lo que se trata es de explicar este factor, así como también hacer lo propio con el papel de las reservas en una economía dolarizada. F.A. Hayek apunta:

'(...) el curso forzoso es simplemente un mecanismo legal para obligar a las personas a aceptar en cumplimiento de un contrato algo que ellos nunca pretendieron aceptar cuando celebraron el contrato' (1).

La dolarización es hoy el principal límite al poder de la clase política gobernante
. Es un refugio del Estado de Derecho en Ecuador, y acaso la razón principal por la cual nuestro país no ha sufrido el desastre económico y político de Venezuela.

Banco Central EcuadorTambién, preocupa a muchos el uso 'alegre' de la Reserva Internacional por parte del Banco Central del Ecuador (BCE). La pasada semana, expliqué desde este espacio que el BCE está comportándose como un banco comercial de encaje fraccional y que lo hace arriesgando fondos que no le pertenecen. Esto, que sí es imprudente, pone en riesgo al sistema financiero, mas no a la dolarización.

La preocupación tiene que ver con el papel de las reservas en una economía dolarizada versus el rol de las mismas en una economía no dolarizada. El ex Ministro de Finanzas de El Salvador, Manuel Hinds, explica que, en una economía con moneda nacional, las reservas sirven para defender determinado tipo de cambio entre dos monedas: la que utilizan los ciudadanos fuera de su país y la que están obligados a utilizar dentro del mismo. Si el banco central en una economía no dolarizada no cumple con el canje acordado en determinado momento, simplemente devalúa la moneda, hasta tanto le alcancen los dólares. En cambio, en una economía dolarizada, los ciudadanos utilizan una sola moneda dentro y fuera del país, y las reservas no son necesarias para ejercer una administración cambiaria.

No es cierto que incluso en el peor escenario —un pánico financiero— 'se cae la dolarización'. Hinds explica que, en tal caso, el gobierno debería tomar dólares prestados del exterior, no para salvar una moneda pues no la tiene, sino para salvar al sistema financiero del país. Esto es lo que debió hacer Grecia. Pero esto también deberían hacerlo aquellos países que cuentan con monedas nacionales.

Hinds concluye: 'una crisis bancaria no se resuelve desdolarizando. Al contrario, si el país se desdolariza, la gente trata de sacar más dinero de los bancos para comprar dólares, con lo que los nuevos pesos se devalúan más, con lo que la gente quiere comprar más dólares, en un circulo vicioso (...) Cuando esto sucede, la solución es mantener la dolarización, no salirse del dólar'.

La dolarización no 'se cae', solo alguien o algún grupo de políticos en el poder puede ponerle fin volviendo de manera gradual o súbita al curso forzoso, para lo cual si existe el poder en la Constitución. Con seguridad, esto no sería ni ordenado ni libre de inmensos costos para la población. Nadie renuncia voluntariamente a su propiedad privada. Es de esperar que un próximo gobierno, para evitar esta incertidumbre, clausure el BCE y consigne en la constitución que nadie puede ser obligado a aceptar una moneda que no le inspire confianza.

 

Publicado originalmente en El Universo (Ecuador)
Sobre Gabriela Calderón de Burgos

Es Magister en Comercio y Política Internacional de la George Mason University y graduada con un título de Ciencias Políticas con concentración en Relaciones Internacionales de la York College of Pennsylvania. Se desempeña como Editora de ElCato.org. investigadora del Cato Institute y columnista de El Universo (Ecuador) desde enero del 2006. Sus artículos y papers son publicados regularmente en otros periódicos de Latinoamérica y España.